Para el espectador no iniciado en obras macoquianas, Pequeño Papá Ilustrado es un camino de ida; para los demás, un eterno retorno. Porque el humor de este trío, con reminiscencias lesluthieranas (sobre todo) e incluso gasallezcas, es de esos que hay que ver y al que hay que volver cada vez que se tenga oportunidad. Hete aquí una de ellas.

El argumento de Pequeño Papá Ilustrado: oda al sentido común

El maestro J.J.J.J.J.J.J.J.J.J.J (pronúnciese yai- yai- yai- yai- yai- yai y repítase cuanto se crea necesario) ha escrito un manual para padres. La presentación del libro está a cargo de Alfredo Pérez Rosa (Daniel Casablanca), David Trajenstenbergmilstein (Gabriel Wolf) y Roberto (Martín Salazar). Esto servirá como excusa para conocer algunas citas del manual y transitar las distintas etapas en el desarrollo del niño (y la lucha del padre).

Se recorre la niñez, y ese tierno bebé que no se duerme y no deja dormir; la adolescencia, y ese joven vago, sucio, tirado. En el escenario están esos padres que son muchos de los espectadores, pero también esos hijos que fuimos y somos todos.

El estilo macoco: humor del bueno

La consigna es desdramatizar. Darse cuenta de la estupidez de ciertas “tragedias” cotidianas, mediante un humor inteligente, de juego de palabras, de completa realidad. Porque las mayores carcajadas (que son muchas) se logran cuando se toca ese nervio tan peculiar: el de la empatía.

El nene no se duerme, la nena va al ginecólogo por primera vez acompañada por papi, la pérdida de la intimidad de los padres, el chico que no estudia… situaciones habituales con las que es imposible no conectar. Y es ahí, en esa compresión de lo cotidiano y de la puesta en evidencia de su absurdo, cuando se logra la genialidad.

Crítica de Pequeño Papá Ilustrado: ese teatro que hay que ver

Casi con la obligatoriedad que se impone la lectura de guías para padres primerizos, la obra es una pequeña joyita en la cartelera porteña. Dosis superlativas de humor inteligente y actores que tienen mucho camino recorrido e indudable química.

Teatro en estado puro, de ese que satisface sin necesitar historia. Los Macocos atraviesan la cuarta pared (metafórica y literalmente, ya que suben a las plateas) y contagian la risa. Una puesta sencilla que no necesita más que la genialidad de estos Actores (si, con mayúscula) para que la liberación de carcajadas y endorfinas sea irremediable.

Información de la obra Pequeño Papá Ilustrado: entradas y funciones

Pequeño Papá Ilustrado está escrita por Los Macocos (Daniel Casablanca, Martín Salazar y Gabriel Wolf) y dirigida por Julian Howard.

El Teatro Picadero, cuya reciente reapertura se dio de la mano de la obra Forever Young (ver crítica), se ubica en Pasaje Discépolo 1857, a metros de Corrientes y Callao. Los Macocos se presentan los lunes de julio y agosto a las 20:30. Las entradas están a la venta en la boletería del teatro y a través de PlateaNet (consultar por promociones de 2x1), y cuestan $80 y $100.

Un manual para padres, una obra para hijos. Teatro del mejor para disfrutar, reírse y salir agradecido.