
- Cartel de Misión Imposible: Protocolo fantasma - Paramount Pictures
El reputado director de cine de animación Brad Bird (El gigante de hierro, Los increíbles, Ratatouille) dirige Misión imposible IV: Protocolo fantasma (Mission Impossible: Ghost Protocol), cuarta entrega de las aventuras de Ethan Hunt, espía miembro del F.M.I. (Fuerza de Misión Imposible).
La película consiste en una interminable sucesión de secuencias de acción, para lucimiento de un Tom Cruise que demuestra estar en plena forma y un exceso de sentido del humor, el cual afecta negativamente al grado de tensión que un relato a lo James Bond, con el mundo a punto de ser aniquilado, debería generar.
Sinopsis de Misión imposible: Protocolo fantasma
El filme se inicia con un pequeño homenaje a la figura de Steve McQueen en La gran evasión. Dicho empiece también es similar a lo que ocurre en las películas de 007: una primera historia de entre cinco y diez minutos, que da paso a la trama principal.
Una vez planteada la misión, el protagonista Ethan Hunt deberá perseguir a un peligroso terrorista por medio mundo, desde Moscú hasta Bombay, haciendo escala intermedia en Dubái. La misión de Hunt y su equipo será evitar que se produzca el inicio de una guerra nuclear.
Misión imposible IV: una película de acción
Lo más destacado de la película son sus escenas de acción. En todas ellas se nota que hay un elevado presupuesto, ya que no escatiman en medios para que el espectador pueda disfrutar de Tom Cruise, llevando a cabo todo tipo de proezas, cada vez más difíciles y complicadas, desafiando una vez más a la fuerza de gravedad.
El momento cumbre de esta trepidante sucesión de persecuciones, tiroteos, saltos y acrobacias se produce en Dubái, tanto en la torre Burj Khalifa (el rascacielos más alto del mundo, con 800 metros y 160 pisos) como en la posterior persecución por la ciudad durante una tormenta de arena.
Brad Bird se convierte en especialista del cine de acción con Misión imposible IV
En todas estas secuencias se nota el buen hacer de Brad Bird tras las cámaras. A pesar de la dificultad que entraña coreografiar este tipo de películas, la acción se sigue con facilidad en todo momento, algo de agradecer en una época en la que el estilo de cámara en mano y el abuso de primeros planos parece haberse impuesto dentro del género, lo que en muchas ocasiones sirve para paliar el poco talento del realizador de turno en la filmación.
No es el caso de Bird, que deleita al espectador con todo tipo de planos, algunos de ellos vertiginosos, a los que suma una claridad de imagen, una factura visual y una puesta en escena espectaculares.
Excesivo uso del humor y poca tensión en Misión imposible: Protocolo fantasma
La pena es que la película se limita a eso: una constante sucesión de escenas cada vez más imposibles. Evidentemente estamos ante un blockbuster, por lo que la expectativa era que la faceta comercial se impusiera a la profundidad de guión. Sin embargo esta cuarta parte no logra generar el punto de tensión al que llegaron la primera y la tercera, dirigidas por Brian de Palma y J.J. Abrams, respectivamente.
Quizá sea por el excesivo uso del sentido del humor, cada vez más recurrente conforme avanza el metraje. Pero el argumento termina por despertar en el espectador más risas que intriga o suspense. Y es que el apartado cómico no va ligado a la posible ironía del protagonista, como sucedía, por ejemplo, en Jungla de cristal, una obra maestra del cine de acción. Aquí gira en torno a la torpeza de algunos personajes, lo que puede afectar a la película de modo negativo, ya que los acontecimientos, lejos de dejar al público sin aliento, se quedan en un caro y divertido pasatiempo.
Reparto de Misión imposible 4
En cuanto al reparto, Tom Cruise vuelve a dar la talla como protagonista. Hay que valorar la carrera de este actor, nominado cuatro veces al Oscar, aunque se le sigue resistiendo. Son más de veinte años en primera línea, manteniéndose como estrella cinematográfica, sin perder un ápice de su carisma. Llegar a ese punto tiene un mérito de valor incalculable.
Su equipo está formado por la atractiva Paula Patton (Reflejos, Déjà vu) perfecta en su papel que combina la seducción con su fuerza letal, Simon Pegg (Paul, Zombies Party) cuya aportación parece más propia de un capítulo de Mr. Bean que de una película seria de acción y Jeremy Renner (The Town, En tierra hostil) en un rol un tanto ecléctico.
Los villanos, interpretados por Michael Nyqvist (Sin salida, Millennium) y Léa Seydoux (Medianoche en París, Robin Hood) son uno de los puntos débiles de la película. Su presencia no impone respeto ni miedo, a pesar de encarnar a fríos asesinos sin escrúpulos.
Completan el elenco en roles menores Tom Wilkinson (La deuda, RocknRolla), Ving Rhames (Pulp Fiction, Piraña 3D), Anil Kapoor (24, Slumdog Millionaire) y Josh Holloway (Perdidos, Desesperada).
Misión imposible 4: un mero entretenimiento
Así pues, podríamos definir Misión imposible: Protocolo fantasma, como una superproducción perfectamente producida y filmada, bien interpretada y, sobre todo, muy entretenida. Sin embargo, quien vaya esperando una trama intensa y apasionante, como las vividas en las mejores cintas de Bond, la saga Bourne o la mejor serie de acción de la historia de la televisión, 24, posiblemente terminará defraudado.
Ante una quinta entrega, ¿deberían los productores plantearse un cambio de formato, dotando al nuevo filme de más suspense y menos bromas? La decisión dependerá, únicamente, de su funcionamiento en taquilla.
