Pedro Almodóvar comenzó su actividad cuando aún trabajaba para Telefónica, primero con sus cortos atrevidos, como "Sexo va, sexo viene" o "Folle... folle... fólleme Tim!". Continuó con este espíritu transgresor en sus primeros largometrajes, sobre todo en "Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón" y "Laberinto de pasiones".

Pero posteriormente, fue dando un giro hacia la tragicomedia, con cintas que aunque mantenían en gran medida sus gags, también tenían un fondo dramático, como ocurre en "¿Qué he hecho yo para merecer esto?" o "Mujeres al borde de un ataque de nervios". Incluso se ha internado ocasionalmente en el drama puro y duro, por ejemplo en "La flor de mi secreto".

Al mismo tiempo, su cine se hacía mucho más sofisticado, si bien perdía en espontaneidad. Ahora, el realizador manchego intenta recuperar el tono de sus inicios en "Los amantes pasajeros", que intenta ser una comedia desenfadada sin pretensiones.

"Los amantes pasajeros" se estrena en cines el viernes, 8 de marzo de 2012.

Sinopsis de "Los amantes pasajeros", aterriza como puedas

La acción de "Los amantes pasajeros" transcurre a bordo de un avión que viaja de Madrid a México, de la compañía aérea Península. Cuando surge un problema técnico inesperado, se impone realizar un aterrizaje de emergencia cuanto antes. Pero desde la torre de control tardan en permitirle al piloto que realice la operación, por lo que ha de mantenerse volando durante unas horas.

Como consecuencia, cunde el pánico entre los pasajeros, que ven la muerte de cerca. Todos son de lo más extravagante, pues entre ellos están una vidente obsesionada con perder la virginidad, una estrafalaria pareja de recién casados, y hasta un peculiar empresario a la fuga sin demasiados escrúpulos. También las pasan canutas los miembros de la tripulación, como los tres azafatos homosexuales y el piloto bisexual.

Crítica de "Los amantes pasajeros", un vuelo totalmente fallido

Pedro Almodóvar no logra que despegue esta comedia que parece constituida por gags aislados que tienen poca gracia. Ya lo hizo con "Kika", una de las peores cintas de su filmografía, compuesta únicamente de chistes típicos del realizador y que hasta la fecha era la única comedia pura y dura filmada por el manchego. En esta ocasión, abusa de los chascarrillos subidos de tono que le dieron la fama, pero pocos de ellos funcionan. Lo que en tiempos de la Movida Madrileña tenía un tono transgresor se ha quedado completamente obsoleto. Pocas risas se escucharán esta vez en los cines.

Se salvan algunos momentos aislados, como el delirante número musical. Además, el realizador vuelve a lucirse con su particularísimo estilo visual, por lo que sus incondicionales posiblemente se sientan satisfechos por la potencia de algunas imágenes. Por supuesto, cuenta con un buen trabajo del director de fotografía, José Luis Alcaine, que forma parte de un equipo de técnicos de primera fila, entre los que sobreasalen el compositor Alberto Iglesias o el diseñador de producción, Antxón Gómez.

También es cierto que "Los amantes pasajeros" lanza irónicas críticas a la corrupción y otros elementos que han llevado a España a una situación de crisis desesperada.

Un completísimo reparto que reúne a la flor y nata del cine español

En cuanto a los actores, gran parte del reparto trabaja por primera vez con Pedro Almodóvar: Raúl Arévalo, Guillermo Toledo, Carlos Areces, Hugo Silva, Miguel Ángel Silvestre y José María Yazpik. Además, el realizador ha recuperado a algunos de sus intérpretes favoritos de anteriores películas, como Javier Cámara, Antonio de la Torre, Lola Dueñas y Cecilia Roth, una de sus grandes musas. Incluso hay cameos de otros como Carmen Machi, Susi Sánchez, Blanca Suárez, Paz Vega, y hasta los mismísimos Antonio Banderas y Penélope Cruz, que aparecen al principio.

Así las cosas, se puede decir que Almodóvar ha reunido en "Los amantes pasajeros" a lo más granado del cine español actual. Pero los trabajos de estos actores son desiguales. Algunos tienen cierta gracia, como Carlos Areces, como azafato con pluma. Otros aunque se esfuerzan no logran sacar adelante a sus desdibujados personajes, como Guillermo Toledo o José María Yazpik.