La civilización del espectáculo es el primer libro que ha publicado Mario Vargas Llosa desde que fuera galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 2010. Contrariamente a lo que muchos pensaban este libro no se trata de una novela, sino de un ensayo de 220 páginas en las que el autor reflexiona sobre la cultura y su banalización en los últimos tiempos.

La civilización del espectáculo

La civilización del espectáculo es un libro que recoge las reflexiones del autor Premio Nobel e invita a su vez a reflexionar al lector. Incluye nuevas reflexiones exclusivas, pero también artículos suyos ya publicados con anterioridad en algunos de los periódicos de los que es colaborador el autor, como por ejemplo El País. Cierra el libro con una inspiradora reflexión final y con la transcripción del texto leído en la Frankfurter Paulskirche tras recibir el Premio de la Paz, el Friedenspreis en alemán, otorgado por los Editores y Libreros alemanes el 6 de octubre de 1996.

El título de La civilización del espectáculo se inspira en el título del ensayo La societé du spectacle (La sociedad del espectáculo) de Guy Debord aparecido en París en noviembre de 1967. Esto se debe a que lo que Mario Vargas Llosas quiere exponer en su último libro es más o menos el mismo concepto.

Publicado en abril de 2012, en tan solo un mes este libro ya vio como se imprimía la segunda edición, además de suscitar varias críticas y debates.

La banalización del arte y la pérdida de valores

Grosso modo, lo que se nos cuenta en el último libro del que fuera Premio Nobel de Literatura en 2010 es que el arte, a lo largo de las últimas décadas, está banalizado, ha perdido su prestigio y se ha visto introducido en ámbitos y con elementos que poco tienen de artístico y cultural. Es el ejemplo, nos cuenta Mario Vargas Llosas, de las exposiciones de “arte”, digámoslo entre comillas, que recogen esculturas hechas con heces fecales y que en definitiva no tienen ningún valor, tan solo la voluntad de escandalizar.

Por otro lado, se han perdido todo tipo de valores, incluyendo políticos y religiosos. Las personas de nuestra civilización de espectáculo son insensibles prácticamente a todo. Actuamos como si nada nos importase o nos dañase, vemos las noticias como si lo que nos están diciendo que ocurre ahí fuera no es más que una película, una realidad tan lejana a mí que desaparecerá cuando apague la televisión.

Asimismo, nos habla de la religión y de los conflictos religiosos que todavía en el siglo XXI se siguen sucediendo. Ahora no es solo cuestión de religión, sino de sectas que nos merman también como pueblo.

Las ideas de Mario Vargas Llosa

Es interesante como el autor se detiene en muchos aspectos que conforman nuestra cultura y que tenemos tan asumidos que no nos damos cuenta de que no funcionan. La civilización del espectáculo nos hace pararnos en esos aspectos que no funcionan en nuestra sociedad como cultura y nos hacen reflexionar. Seguramente no todos los lectores estarán de acuerdo con el escritor, pero más allá de las ideas que nos propone el autor debemos fijarnos en la información que nos proporciona. No estaremos de acuerdo en todo, pero su lectura es recomendable porque nos hace cambiar la perspectiva a veces distorsionada que tenemos sobre ciertos aspectos, además de proporcionarnos unas cuantas lecturas importante para entender cómo funciona esta civilización del espectáculo en la que vivimos sin darnos cuenta. En cualquier caso, sabemos lo que opina otra persona, aunque sea diferente, y eso nunca deja de ser enriquecedor.