
- Cartel de Jungla de Cristal - 20th Century Fox
El aclamado director de cine de acción John McTiernan, autor de grandes películas como Depredador o La caza del Octubre Rojo, realizó en 1988 Jungla de Cristal (de título original Die Hard y también conocida como Duro de matar) filme reconocido por crítica y público como uno de los mejores thrillers de acción de todos los tiempos.
Esta magnífica superproducción sirvió para que Bruce Willis se convirtiera en estrella mundial, gracias a su carismática interpretación de un tipo de personaje, el antihéroe, con el que obtendría magníficos resultados en su posterior carrera.
Dura competencia por el papel de John McClane
La elección del protagonista no fue nada fácil. Inicialmente se había pensado en Arnold Schwarzenegger como actor principal, en una historia concebida como la secuela de Commando. Pero el afamado protagonista de Terminator declinó la oferta, por lo que el papel fue ofrecido a un buen amigo suyo, Sylvester Stallone, que tampoco aceptó el nuevo proyecto.
Así las cosas, el destino llamó a la puerta de un muy afortunado Bruce Willis, conocido por aquel entonces en su faceta más cómica, gracias a su participación en la teleserie Luz de luna. Y resultó todo un acierto, ya que gracias a su eficaz y brillante tratamiento del personaje, consiguió elevar a categoría de arte la chulería y el sarcasmo, combinados perfectamente con sus poses de tipo duro y su facilidad a la hora de sacar de quicio a sus rivales, como si fuera una versión macarra del mismísimo James Bond.
Bruce Willis: referencia del cine de acción
Bruce Willis aportó una gran cantidad de matices a John McClane, convirtiéndolo en un héroe atípico, sentando las bases de lo que hoy se conoce como "antihéroe". Y todavía aportó algo más: su versatilidad en las secuencias de acción. El actor llevó a cabo un buen número de escenas de riesgo sin el uso de dobles, motivo por el cual pidió un aumento de sueldo de cien mil dólares.
Utilizar al propio intérprete en dichas secuencias fue un lujo pues habitualmente los planos quedan restringidos para que no se vea la cara del doble. Los riesgos asumidos por Bruce Wilis permitieron un uso libre de la cámara, lo que benefició altamente el apartado visual del filme.
Sinopsis de Jungla de Cristal
Pero Jungla de Cristal es mucho más que Bruce Willis. El excelente guión escrito por Jeb Stuart (El fugitivo) y Steven E. de Souza (Perseguido), basado en la novela de Roderick Thorpe, Nothing last forever, capaz de combinar a la perfección acción, humor y drama, fue otra de las claves del éxito de Jungla de Cristal.
El argumento narra las peripecias de un agente de policía de Nueva York que, fuera de su jurisdicción, debe enfrentarse a un importante número de terroristas en el interior de un rascacielos de Los Angeles. La localización del edifico en cuestión es real, ya que se trata del Fox Plaza, ubicado en la capital californiana, aunque en la película se le cambió el nombre por el de Torre Nakatomi Plaza.
En cuanto a los terroristas, todos ellos son alemanes. Conviene recordar que la película se estrenó en pleno proceso de formación de la Unión Europea, algo que despertaba algunos miedos entre el pueblo estadounidense. Por ello McTiernan optó por villanos procedentes de Europa. Incluso se utiliza el Himno a la Alegría, de Ludwig van Beethoven, en un momento crucial del relato, cuando parece que los terroristas han alcanzado su objetivo. Conviene recordar que la citada obra de Beethoven es el himno de la Unión Europea, lo que evidencia aún más las intenciones de los responsables del filme.
Reparto de Jungla de cristal
Llegamos a otro punto fundamental en la historia: la elección del villano. Bruce Willis necesitaba un enemigo de altura y el escogido fue el excelente actor británico Alan Rickman (Harry Potter, Love Actually). Rickman estuvo soberbio en el rol de un activista alemán, que se burla de la manera de pensar del pueblo norteamericano. Aunque lo que más le perturba es la aparente falta de cordura del protagonista. Su duelo con John McClane alcanza cotas épicas.
Continuando con los secundarios, destacar las buenas actuaciones de Alexander Godunov (Ana Karenina) muy creíble como frío y vengativo asesino, Bonnie Bedelia (Presunto inocente) en el rol de la problemática esposa del protagonista, William Atherton (Los cazafantasmas) perfecto en su papel de periodista sin escrúpulos y el contrapunto cómico añadido por Reginald VelJohnson (Cosas de casa), De'voreaux White (Acción Jackson) y Clarence Gilyard Jr. (Walker Texas Ranger). Nótese que los tres son de raza negra, muy en la línea de la moda de cómico parlanchín que por aquel entonces protagonizaba Eddie Murphy.
Así pues, entre la magnífica puesta en escena de McTiernan, el altísimo ritmo narrativo en clave de aventura, la maravillosa pléyade de intérpretes que componen el elenco, los espectaculares efectos especiales (obtuvo nominación a cuatro premios Óscar técnicos), la inteligencia y mordacidad de su guión, la acción continua y desenfrenada y, por supuesto, Bruce Willis, Jungla de Cristal se convirtió, por méritos propios, en una de las películas más importantes en la historia del género de la acción.
