Octavo trabajo de Julio Medem, bien conocido por obras como "Vacas", "La ardilla roja", "Tierra" o "Caótica Ana". El director recupera a la actriz Elena Anaya, que fue secundaria en "Lucía y el sexo", y que en esta ocasión interpreta a uno de los personajes principales.

A Elena Anaya le ha correspondido encarnar a Alba, una mujer española que pasa unos días en Roma, y ha salido a tomar unas copas. En un local, ha conocido a Natasha, una despampanante mujer rusa por la que se siente atraída. Surge el flechazo, y Natasha la acompaña a la habitación de su hotel, a pesar de que se muestra reacia a mantener una relación lésbica con la española, ya que nunca la ha tenido anteriormente.

Historia de dos mujeres

Alba y Natasha compartirán cama hasta el amanecer, dando rienda suelta a sus fantasías sexuales. Ambas mujeres no saben apenas nada la una de la otra. Se van contando poco a poco algunos detalles, pero a veces se cuentan anécdotas falsas de sus vidas, o edulcoradas con elementos irreales. Descubrirán, eso sí, que cada una ha vivido un suceso trágico que ha marcado su vida.

Las dos chicas tratan de aprovechar el poco tiempo que estarán juntas. Cuando se haga de día, cada una cogerá un avión que las llevará de regreso a su país. En principio, no volverán a verse jamás.

Encuentro entre dos almas gemelas

El argumento del film recuerda en cierta manera a la brillante "Antes del amanecer", también sobre el encuentro entre dos almas gemelas, con sólo dos actores. También recuerda a la película chilena "En la cama", de Matías Bize, con una pareja que pasa unas horas en la misma habitación. Esta historia es similar, aunque en su vertiente lésbica. El sexo, presente en otras obras del director, tiene una presencia destacada, aunque también se tratan otros temas, como el amor, la comunicación, la vida en pareja, el idealismo, etc.

El punto fuerte de Medem es su particular narrativa, pues el director narra historias de una forma tan personal que su cine es muy distinto al de otros autores. Es también un cineasta esmerado en la puesta en escena. Lo mejor de la cinta es que a pesar de que transcurre por completo en la habitación del hotel, la cámara se mueve de tal forma que no ofrece sensación de claustrofobia. Las tomas no son sólo distintas, sino que además resultan muy imaginativas.

Los actores

Además, Medem se ha caracterizado a lo largo de su trayectoria por su buen hacer a la hora de dirigir a los actores. Junto a Elena Anaya ha colocado a la poco conocida actriz ucraniana Natasha Yarovenko, tan expresiva y espontánea que posiblemente dará mucho de qué hablar. Si ambas actrices no tuvieran química, el film sería un desastre, ya que están solas en la pantalla casi todo el tiempo.

Aparece fugazmente algún otro actor. El italiano Enrico Lo Verso (protagonista de "Lamerica", una joyita del cine social) interpreta a un camarero que se persona en la habitación, y que da pie a algún momento de humor, en un film mayoritariamente dramático. Además, Najwa Nimri repite a las órdenes de Medem, aunque esta vez se limita a aparecer muy brevemente en un vídeo junto a dos niños.