El novelista de origen anglo-indio Glen Duncan estudió filosofía y literatura. Antes de emprender su actividad como novelista, tuvo que trabajar como vendedor de libros, por lo que sólo podía escribir en su tiempo libre. Tras visitar la India, el país de su padre, y los Estados Unidos, recogió parte de su experiencia vital en "Hope", su primera novela, de 1997.

Aunque ha publicado numerosas obras ("Weathercock", "Death of an Ordinary Man") ha sido poco traducido al español. La editorial cordobesa Berenice publicó en 2008 "Yo, Lucifer", donde el demonio se reencarnaba en el cuerpo de un escritor suicida. Ahora, aparece en las librerías "El último hombre lobo", uno de sus mayores éxitos.

Reservoir Books, de Mondadori, publica en España "El último hombre lobo" en edición de 358 páginas, que sale a la venta al precio de 19,90 €.

Sinopsis de "El último hombre lobo", tensión en Londres

Adelantarte al lector demasiados detalles de la trama sería hacerle un flaco favor, pues resulta más indicado dejarle sorprenderse por los giros. Basta saber que tiene como protagonista a Jacob Marlowe, un licántropo al que su mejor amigo, el anciano Harley le informa de que la organización conocida como COMFO (Control Mundial de los Fenómenos Ocultos) ha localizado y asesinado al otro hombre lobo que quedaba, un ciudadano alemán.

Así, aunque años atrás existían muchos, Marlowe se ha convertido en el último de su especie por obra y gracia de la intensa actividad de esta entidad, dirigida por Eric Grainer, un tipo resentido con Marlowe, porque fue responsable de la muerte de su padre. Cuando se plantea abandonar Londres, descubre que los vampiros quieren ayudarle a seguir con vida por alguna misteriosa razón.

Crítica de "El último hombre lobo": la soledad del licántropo

El principal obstáculo que tenía que sortear el autor, Glen Duncan, tiene que ver con el hecho de que los hombres lobo han sido sobreexplotados por la literatura, el cine y la televisión, sobre todo en los últimos años en los que se han puesto de moda junto con los vampiros, que también aparecen en la obra. Sin embargo, desde el primer momento, el autor consigue darle una enorme frescura al relato, ofreciendo al lector la sensación de que no se ha abordado esta temática hasta ahora de la misma forma.

Sobre todo, el hombre lobo de Duncan, resulta cercano y humano, a pesar de sus particularidades, pues no sólo sufre una maldición que le convierte en bestia, sino que asesinó a la mujer de la que estaba enamorado y ha vivido más de tres siglos. Duncan utiliza la primera persona para mostrar al lector qué pensaría y cómo vería el mundo alguien al que le hubiera pasado lo mismo.

Acción y humor a mansalva

A diferencia de otros best-sellers fantaterroríficos, superficiales y que parecen dirigidos únicamente a los incondicionales del género, el libro de Duncan tiene cierto fondo, pues Incluye interesantes reflexiones sobre el hastío que lleva consigo el paso de los años. El protagonista, Marlowe, ha experimentado todas las sensaciones posibles una y otra vez, no parece tener interés por nada y se refugia en el sexo compulsivo, lo que se interpreta como una crítica valiosa a una sociedad desanimada que sobrevalora el erotismo y donde el cariño y el afecto son cada vez menos apreciados.

Asequible para cualquier público, el libro de Duncan resulta muy dinámico, y el autor describe muy bien las secuencias de acción. No resulta nada extraño que se hable de una futura adaptación cinematográfica, y que el realizador Ridley Scott ("Alien", "Blade Runner") esté interesado en comprar los derechos para producir el film. Por último conviene señalar que el escritor maneja de forma memorable los elementos humorísticos, por ejemplo sacándole mucho jugo a la rivalidad entre vampiros y licántropos.

Según ha declarado el autor, el libro inicia una trilogía, cuyas dos continuaciones aún están en preparación.