
- Cartel de El último exorcismo - Louisiana Media Productions
Daniel Stamm (A Necessary Death) dirige El último exorcismo (The Last Exorcism) segundo estreno en poco tiempo de un relato que versa sobre diablos y exorcismos, tras El rito.
Filmada bajo el canon de falso documental, con el estilo de cámara en mano, la película falla en uno de los aspectos más importantes: es incapaz de causar miedo.
El último exorcismo: terror que no asusta
El cine de terror ya no es lo que era. Las películas sobre posesiones infernales causaban, por regla general, pavor y desazón entre el público. Filmes como El exorcista o La semilla del diablo generaban auténtico pánico gracias a sólidos guiones, sobresalientes direcciones y grandes interpretaciones.
Sin embargo, de un tiempo a esta parte se ha cambiado el método en el rodaje de estas películas. Primero llegó El proyecto de la bruja de Blair, una película que olvidaba preceptos tan importantes en el cine como la importancia del uso de la cámara y la banda sonora, con la excusa de la búsqueda de realismo. Retomando lo que años antes se hiciera en Holocausto caníbal, uno de los personajes iba filmando todo aquello que veía, como si lo ofrecido fuese algo real en lugar de ficción.
Paralelismos con El proyecto de la bruja de Blair
El éxito comercial de The Blair Witch Project (debido por completo a su agresiva campaña de marketing por Internet) hizo que muchos se apuntaran a este estilo, con resultados absolutamente mediocres, salvo quizás el filme de Matt Reeves Monstruoso.
Desgraciadamente El último exorcismo se mueve en la línea general de películas como la mencionada El proyecto de la bruja de Blair o Paranormal Activity: una aburrida presentación de personajes durante la mayor parte del metraje y, en el tramo final, cuando debería aparecer el ansiado terror, una explicación confusa que no deja satisfecho a nadie.
Sinopsis de El último exorcismo
Por otra parte, El último exorcismo posee además otro error muy común en el género del thriller: una buena idea de partida, pero muy mal desarrollada. El argumento sobre un reverendo que, intentando desmitificar el asunto de las posesiones demoníacas, se topa de golpe con la presencia del maligno, ofrece múltiples posibilidades. Sin embargo, el guión de Huck Botko y Andrew Gurland (escritores de la comedia Entérate: Soy virgen) pierde de vista en demasiados momentos la trama principal y recurre a tópicos y sustos baratos en los escasos instantes de terror.
En el último tramo, Stamm y sus guionistas se decantan por el típico giro inesperado, pero ni siquiera logran, mediante esta técnica, aportar algo novedoso o fresco a la historia, ya que su resolución final es bastante deficiente.
Reparto de El último exorcismo
Lo mejor de todo son las interpretaciones de dos de sus protagonistas: Patrick Fabian, que ganó el premio a mejor actor en el Festival Fantástico de Sitges por su interpretación del reverendo Cotton Marcus y Ashley Bell como la niña a exorcizar.
Así pues, El último exorcismo es una película de realización bastante torpe (ni siquiera es completamente fiel al estilo documental, ya que en ocasiones añade algo de banda sonora para conseguir ambientación) que no consigue dar miedo, ni tampoco entretener, lo que evidencia, una vez más, el terrible bajón que en el Siglo XXI están sufriendo las películas del género.
