Lee Daniels, director de la sobrevalorada Precious, produce, escribe y dirige El chico del periódico (The Paperboy), un drama sureño que combina dosis de thriller, romance y racismo, basado en la novela homónima del clásico norteamericano Peter Dexter.

El estupendo cartel, en el que destacan Matthew McConaughey, Nicole Kidman, Zac Efron y John Cusack, es lo mejor de la película, ya que su lioso y confuso guión, que nunca termina de decidirse entre el drama, el romance o el thriller, no resulta convincente.

Sinopsis de El chico del periódico, de Lee Daniels

El argumento narra la vida de dos hermanos muy diferentes: uno periodista, Ward Jansen (Matthew McConaughey) y el otro, Jack Jansen (Zac Efron) un joven nadador expulsado de su universidad por una gamberrada.

Junto a otro periodista, Yardley Acheman (David Oyelowo) y la liberada y complicada Charlotte Bless (Nicole Kidman), llevarán a cabo una difícil investigación con el objetivo de librar de la pena de muerte al condenado Hillary Van Wetter (John Cusack).

Por la sinopsis se podría pensar que estamos ante un producto parecido a la magnífica Ejecución inminente de Clint Eastwood. Pero nada que ver, entre otras cosas porque el genial filme de Eastwood era un intenso thriller que mantenía al público sin respiración y en este filme de Daniels, el suspense brilla por su ausencia.

Matthew McConaughey y Nicole Kidman, lo mejor de El chico del periódico

De hecho, El chico del periódico es una de esas películas en las que las interpretaciones están muy por encima del relato. Algunas de ellas maravillosas. Matthew McConaughey efectúa una muy eficiente visión de un personaje lleno de matices: un periodista consagrado que trata de llevar su homosexualidad en secreto, habida cuenta de la poca tolerancia existente en el sur de Estados Unidos en los 60.

Sufrirá un constante conflicto con su compañero de profesión, bien interpretado por David Oyelowo (Jack Reacher, Criadas y señoras), dado que tienen una visión diferente de la integridad y la responsabilidad periodística. Oyelowo está perfecto en su papel, ya que debe dar vida a un ser tan egoísta como prepotente. Además es alguien con un interior oscuro, lleno de odio por las diferencias existentes por el color de la piel. Incluso miente sobre su origen (afirma ser londinense) para que su raza negra no sea un inconveniente a la hora de medrar laboralmente. Teniendo en cuenta que logra despertar la repulsión del público en cada una de sus apariciones, se puede decir que su actuación es magnífica.

La tercera en discordia, por llamarla de alguna manera, es Nicole Kidman. Una mujer absolutamente desinhibida en el terreno sexual. Además alguien complicada, pues a pesar de saber lo que le conviene, prefiere ir siempre por el camino más peligroso. Kidman logra ser natural en las secuencias en las que debe desprender sensualidad y química a partes iguales y eso no es tarea fácil, sobre todo porque lo hace sin caer en excesos ni llegar a resultar soez. Eso sí, habría que dar un Oscar al responsable de maquillaje, ya que hacía tiempo que no se veía a una Nicole Kidman tan rejuvenecida, radiante y atractiva.

Resto del reparto de El chico del periódico

Otro personaje complejo es el del psicópata Hillary (un nombre que no parece muy adecuado, pero es el que tiene). John Cusack resulta convincente en este rol. Mucho más que el supuesto protagonista de la historia, un Zac Efron que en su primer papel serio no convence. Tiene buena presencia, cae simpático, pero todavía no está a la altura en los momentos dramáticos. De hecho está por debajo del resto del elenco.

Como secundarios la más importante es Macy Gray (Domino, Shadowboxer) ya que desde su papel de criada de la familia Jansen, es la que va hilando toda la historia. Completan el reparto Scott Glenn (Sucker Punch, Llamaradas), Ned Bellamy (Cadena perpetua, Saw) y Nealla Gordon (Sin compromiso, Precious) entre otros.

El chico del periódico: guión deficiente y caótico

Hasta ahí lo bueno. Unos personajes muy bien interpretados en su mayoría y bien definidos. Pero ¿qué hacer con tanto personaje en una historia arrítmica, mal narrada y que no engancha? Decir que el guión de Lee Daniels, escrito en colaboración con el propio Peter Dexter, es un lío, sería quedarse corto. Y no es lioso en el sentido de que no se entienda, sino en que todas las ideas se entremezclan sin orden ni concierto.

Por un lado, tenemos varias historias simultáneas en un montaje caótico y confuso. Por otro, el libreto resulta muy cargante dada su descarada pretenciosidad, ya que pretende ser un vehículo de protesta en contra del racismo y sus injusticias, el dolor y el padecimiento de quienes deben reprimir su homosexualidad, la importancia de la familia y la sangre en concepto de pérdida, las esperanzas y necesidades de alguien que está creciendo, las dificultades de la vejez, el amor no correspondido...

Plantea estas cuestiones, sí, pero no profundiza en ninguna de ellas. En lugar de eso introduce una historia detectivesca convencional y nada atrayente, la cual entremezcla con los devaneos amorosos de muchos de los caracteres y el drama racial. Y ninguna de ellas llega a nada.

Así pues, quizás la película guste o no en función de lo bien que caigan al público los personajes, aunque eso no parece suficiente como para superar el aburrimiento que produce algo narrado de forma tan baldía, deficiente y poco efectiva.