
- Cartel de 'Criadas y señoras' - The Walt Disney Company
Una espléndida historia humana, un drama aparentemente íntimo enmarcado en la lucha por los derechos de la comunidad afroamericana en los años 60, y un excepcional reparto femenino. Eso es lo que ofrece Criadas y señoras, una magnífica película que se ha convertido en la gran sorpresa de 2011 en la taquilla norteamericana y a la que la crítica coloca ya, con todo merecimiento, en la carrera por los Oscars del próximo año.
Una criada de mediana edad y una joven periodista
Aibeleen Clark (Viola Davis), una mujer afroamericana de mediana edad, trabaja como criada en la casa de una adinerada familia, los Leefolt, después de pasar su vida criando a los hijos de los demás. Skeeter Phelan (Emma Stone) es una joven que regresa a casa tras finalizar sus estudios, encuentra un trabajo sin demasiadas aspiraciones en un periódico local y sueña con escribir algo ilusionante. Las vidas de ambas se cruzan cuando Skeeter decide abordar un libro en el que ofrezca el hasta entonces ignorado punto de vista de las criadas afroamericanas de Jackson, en Mississippi.
Criadas y señoras está ambientada en los años 60, en los años en los que la comunidad negra de Estados Unidos luchaba por el reconocimiento de sus derechos civiles, algo bastante complejo y polémico en un estado como el de Mississippi, en el que la cuestión racial era más que problemática. La película refleja perfectamente ese ambiente en el que las criadas que protagonizan el filme ni siquiera podían usar los mismos retretes que los blancos.
Tate Taylor adapta la novela de Kathryn Stockett
Tate Taylor es el director y guionista del filme. También actor, es su segunda película tras la cámara, después de la desconocida Pretty Ugly People. Es, igualmente, el autor del guión de Criadas y señoras, basado en la novela que Kathryn Stockett, amiga de la infancia de Taylor, publicó en 2009 con el título original de The help, el mismo de la película. El libro fue un éxito editorial importante, ya ha sido publicado en 35 países y ha vendido cinco millones de ejemplares.
No es de extrañar que Hollywood haya tardado tan poco en adaptarlo a la gran pantalla, y aún así la película no estaba entre los estrenos más esperados de 2011. Gracias a eso se ha convertido en la gran sorpresa de la temporada. Con un presupuesto de 25 millones de dólares, sólo en Estados Unidos ya ha recaudado desde su estreno, el pasado 10 de agosto (en España se estrenará el 28 de octubre), más de 150 millones de dólares. La crítica, además, se ha volcado con el filme y está ya en todas las quinielas para los próximos premios de la Academia.
‘Criadas y señoras’ recibe merecidos elogios
Los elogios son merecidos, ya que Criadas y señoras es una película espléndida, con un gran guión y magníficas puesta en escena y dirección artística para recrear los años 60. Sus bien medidos 137 minutos contienen una inspiradora historia, hermosa en sus momentos más alegres y dura en los más tristes y por desgracia reales, con medidas y muy adecuadas escenas cómicas y con las justas dosis de drama. Es una película emocionante, pero que en ningún momento cede a la sensiblería fácil.
La ambientación del filme es formidable, no sólo por el espléndido trabajo de recrear el Mississippi de los años 60, sino por los pequeños detalles con los que Taylor va introduciendo los temas de la película. La voz en off de Aibeleen aporta tanto como la narración en tercera persona de Skeeter, pues la película es la narración paralela que hacen ambas, la primera con su propia vida y la segunda mostrando el libro que quiere escribir, un libro que removerá los cimientos de su comunidad.
Gran dúo protagonista: Viola Davis y Emma Stone
El gran acierto de Criadas y señoras está en un insuperable reparto. Viola Davis, como ya hiciera en su breve papel de La duda (John Patrick Shanley, 2008), es un caudal de sensaciones desde su papel de narradora de la historia. Igualmente importante es el trabajo de Emma Stone, la sorpresa de la comedia Rumores y mentiras (nominada por ella al Globo de Oro) y ya consolidada como una de las grandes actrices jóvenes del momento.
Davis y Stone son dos intérpretes muy diferentes entre sí, con personajes alejados en casi todo. Y muestran en pantalla una admirable complicidad que sería capaz de hacer que la película creciera incluso si el envoltorio técnico y artístico que Taylor pone a su disposición no tuviera el sobresaliente nivel que ofrece. Ambas están formidables en todos los registros y es difícil decantarse por una de ellas a la hora de escoger el mejor trabajo de la película. Las escenas en las que comparten pantalla son duelos memorables.
Octavia Spencer, Bryce Dallas Howard y Sissy Spacek
Los mismos elogios podría llevarse el resto del reparto. Octavia Spencer interpreta en la película a otra criada negra, Minny Jackson, y borda también su papel. Ella está al servicio de una joven mujer casada, arrogante y racista, a la que da vida de forma soberbia Bryce Dallas Howard (musa de M. Night Shyamalan en El bosque y La joven del agua). Jessica Chastain, también de actualidad por su papel en El árbol de la vida, asume con la misma brillantez el rol de una joven despreciada por el resto de mujeres de Jackson. Y el breve papel de Sissy Spacek es formidable y muy divertido.
Criadas y señoras es una película de nobles intenciones, y por eso quizá su punto flaco esté en que algunos giros argumentales son previsibles. Sin embargo, el talento con el que está rodada y la maestría de su elenco de actrices (los papeles masculinos quedan en un marcado segundo plano) suplen con creces todas las carencias que pueda tener. Una gran película.
