En un comienzo en el que se muestra que los protagonistas, David (Justin Timberlake) y Jarnie (Mila Kunis), son triunfadores en el mundo de los negocios pero fracasan en el campo sentimental. El falso objetivo de la película es tratar de demostrar que una pareja puede ser feliz eliminando el amor de su relación. El desarrollo es muy lineal y sigue punto por punto los principios de la comedia romántica, a la que se supone intenta criticar.

Las sorpresas son escasas, aunque trata de huir de los clichés. El ritmo es bueno y logra crear una atmósfera en la que el espectador se siente contento. El mundo de los ordenadores y las nuevas tecnologías están presentes durante todo el metraje. Nueva York como capital del mundo, con todas sus ventajas y todos sus inconvenientes es otro personaje más de la película.

Una pareja de guapos protagonistas es el principal gancho de la película

Timberlake ya demostró sus dotes interpretativas en títulos como "La red social" y "Bad teacher", en las que aprovechó su físico para atraer a miles de adolescentes a las salas. No demuestra grandes dotes interpretativas pero sabe estar en el papel de guapo que le han otorgado. Kunis es por otra parte una joven de bellos ojos y curvas perfectas que sí se ha atrevido con registros más complicados que los clásicos de la comedia romántica, ya lo demostró enfrentándose a Natalie Portman en "Cisne negro".

La química entre los protagonistas es innegable y es el motor del film. Logran transmitir un sexo sin amor y una amistad "con derechos" que llega de forma clara a los espectadores. En las escenas de cama demuestran un gran sentido del humor, clave para entender esta película y para huir de ñoñerías ya trabajadas en otro gran número de títulos.

Los excelentes secundarios logran que el humor sea más ácido

Aunque los personajes secundarios de la historia son muy bidimensionales, son interpretados de magnífica manera por los actores y actrices del reparto. Woody Harrelson, conocido entre otros por su papel en "Cheers", da vida a un histriónico homosexual que está en la película simplemente para lucirse y para que su media docena de chistes hagan reír al público. Logra cuajar una excelente actuación, aunque su personaje chirríe con algunos de los aspectos fundamentales del guión.

Patricia Clarkson interpreta a otro de los personajes estereotipados de la historia, una madre medio loca y absolutamente vacía de toda moral que intenta demostrar lo mismo que el argumento de la cinta, que los convencionalismos están para romperse y que la vida es más divertida si se enfoca con una mente vacía de toda seriedad.

Richard Jenkins, conocido -entre otros papeles- por su actuación como difunto padre en "A dos metros bajo tierra" da vida a un padre con principios de Alzheimer que viaja de la comedia al drama con gran facilidad. La actuación es muy buena, dándole el punto dramático a las escenas en las que aparece.

Otros miembros del reparto son Emma Stone, Rashida Jones y Jenna Elfman. Todos ellos rellenan los huecos que dejan los protagonistas durante sus diálogos, capaces de divertir y entretener a un público no demasiado exigente.

Un planteamiento que trata de ser original, pero que cae en los tópicos de siempre

El planteamiento y varias escenas de la propia película intentan demostrar que el amor romántico no es la clave de la felicidad. Se ataca sin ningún tapujo a los tópicos de las comedias románticas, con la falsa idea de hacer pensar que este título huye del género amoroso por excelencia. Sin embargo, todas claves de este tipo de películas aparecen, a veces enmascaradas, durante el guión.