Partiendo de una situación trágica, la muerte de los padres de una niña pequeña, los guionistas han querido construir una comedia sin grandes momentos, sin muchos gags y con el peso de la sonrisa cayendo sobre un bebé. La historia de amor que surge en la película es absolutamente previsible desde el primer instante. El guión sigue el ABC de las comedias de amor, sin buscar alterarlo en ningún momento.

Holly es la chica, está interpretada por Katherine Heigl (presente en películas como "27 vestidos" o "Killers" y en series como "Anatomía de Grey"). Eric es el chico y es interpretado por Josh Duhamel (apareció en las dos primeras películas de "Transformers" y en la serie de televisión "Las Vegas"). Ambos están muy en su papel y no aprovechan esta película para dar el salto al Olimpo de las grandes estrellas de Hollywood.

Típica película de padres primerizos

En esta cinta se reexplotan todos los tópicos de los padres primerizos, ya que los protagonistas se encuentran cuidando de una niña pequeña por culpa de una absurda decisión testamentaria que es apoyada por una jueza con una rapidez que huye de la justicia real. Con esa licencia literaria la historia ya está en pie y se da lugar a una serie de situaciones clásicas. Quien ya sea adicto a la comedia recordará varios títulos en los que ya se sacaron sonrisas con los problemas que causan los bebés, títulos como "Tres solteros y un biberón" o "Mira quien habla".

Los problemas a la hora de cambiar pañales, los niños en el trabajo como causa de tensiones o los problemas de la infancia en la bañera vuelven a ser utilizados en esta película como recurso. Las caras del bebé crearán sonrisas a quienes sean sensibles y para quienes busquen reírse con un guión plano y clásico.

Actores guapos como reclamo

Los dos protagonistas son guapos y ese es uno de los pocos fuertes de la película. Además, se les rodea de secundarios poco agraciados para ensalzar la belleza de Heigl y Duhamel. El propio guión exhibe al actor como si fuera un sex symbol de barrio. Él es un ligón empedernido y ella está fuera del mercado por propia decisión. Hay un tercer personaje en su historia de amor, pero desde el primer minuto se le ve como un alguien que no triunfará.

En contra del matrimonio

Una de las pocas constantes de la película es la crítica que hace del matrimonio, mostrando a hombres empequeñecidos ante el dominio que las mujeres ejercen sobre ellos y a maridos amargados que tratan de alejar al protagonista del amor por culpa de su propio fracaso. No hay una sola imagen de la película que demuestre que esta institución tiene algún valor, algo extraño en una comedia romántica cuyo hilo conductor es la familia y el amor. Ni los padres muertos de la niña se libran de esta crítica.

Aparece una asistente social que se permite, en un momento de la película, censurar la relación amorosa de los protagonistas. Un momento en el que el guión se aleja terriblemente de la realidad sin ninguna necesidad. En otras mil escenas se plantean también conversaciones absurdas que no son necesarias para el guión y que parecen tener como único fin el rellenar segundos con diálogos.

Escenarios desaprovechados

Eric trabaja retransmitiendo partidos de baloncesto de la NBA, pese a que el mundo de la televisión ha sido tratado en infinidad de películas y el del baloncesto de élite en algunas menos, en este film no se usa para nada ese mundo, es como si los guionistas hubieran lanzado un dado para escoger el trabajo de él. Solo tiene sentido para tratar de alejarle de la chica en uno de los tantos instantes previsibles de la película.

Ella está metida en el mundo de la comida. Solo en un pequeño gag ese mundo tiene algo que ver con la película. Como en el caso de su compañero, ella trabaja porque así tiene algo de sentido su personaje, pero no se aprovecha dicha situación para que el guión sea mejor ni más divertido.

Una película solo para románticos empedernidos

Teniendo en cuenta que el guión no está trabajado, que los personajes son muy bidimensionales, que los chistes ya han sido usados en otras comedias y que hay varios giros en el argumento que son muy poco realistas, esta película solo gustará a aquellos románticos empedernidos cuyo objetivo sea ver la felicidad plasmada en un beso al final de una película.