
- Cartel de Thor - Paramount Pictures
Resuta extraño que alguien como Kenneth Branagh, que siempre se ha caracterizado por su apego a todo lo relacionado con Shakespeare, realice trabajos de encargo, sobre todo si se trata de una película dentro del cine de acción.
Repasando su filmografía, filmes como Enrique V, Mucho ruido y pocas nueces o Hamlet, no parecen tener demasiado en común con un superhéroe de la Marvel. Ya llevó a cabo una adaptación de un célebre personaje de la literatura de terror, con su Frankenstein de Mary Shelley (que debió haberse titulado Frankenstein de Kenneth Branagh, dadas las libertades que se tomó) pero su carácter dramático la alejan considerablemente del género de acción y aventuras.
Sinopsis de Thor, de Kenneth Branagh
Sin embargo, se puede decir que Branagh ha salido más o menos airoso del trance, con esta libre adaptación cinematográfica de Thor, ya que cumple con dos requisitos mínimos en este tipo de filmes: es bastante entretenida y cuenta con espectaculares efectos.
El argumento, de sobra conocido por los fans del cómic, narra las peripecias de Thor, un poderoso guerrero del reino de Asgard, cuya imprudencia y arrogancia llevan a su reino, a reavivar una antigua guerra contra los peligrosos gigantes de hielo de Jötunheimr.
El Dios Odín, a modo de escarmiento, decide desterrar al célebre Dios del Trueno a la Tierra, totalmente desposeído de sus poderes, para que aprenda humildad y el verdadero concepto de heroismo.
Lo mejor de Thor: el mundo de Asgard
La película tiene dos tramas paralelas, divididas en el tiempo y el espacio. Por un lado está todo lo que acontece en el reino mágico de Asgard y por otro, lo que sucede en el momento presente, en la Tierra. De esa conjunción, el guión obtiene un aspecto interesante: el concepto de magia y ciencia.
Lo mejor del filme es todo aquello relacionado con Asgard. Branagh coquetea de refilón con las tragedias shakespearianas, en todo lo relacionado con la disputa entre los dos hermanos, Thor y Loki, por heredar el trono de su padre Odín. Pero lo realmente espectacular es la belleza de los escenarios creados para este mundo celestial, plagados de colorido y fastuosas construcciones.
Mediante planos secuenciales, Branagh deleita al espectador con la grandiosidad del reino de Asgard, para lo cual llega a jugar con la cámara, inclinando su eje en varias ocasiones mostrando, desde diferentes ángulos, todos los detalles de este fascinante universo.
Lo peor de Thor: el planeta Tierra
Lo peor de la trama es todo aquello que se desarrolla en la Tierra. El desconocimiento de Thor sobre las costumbres de nuestro planeta y la torpeza derivada de ello, conseguirá que el espectador llegue a evocar a Jeff Bridges en Starman, de John Carpenter. Al menos en esas situaciones hay ciertos aspectos divertidos, que arrancarán alguna que otra sonrisa entre el público.
El problema es que apenas hay carga dramática. En este sentido, sólo se salva el momento en que Thor descubre que ya no es poseedor de su implacable martillo. Pero instantes como el descubrimiento de la muerte de su padre o la traición de su hermano, transcurren sin pena ni gloria, quizá porque el protagonista, Chris Hemsworth, da la talla en lo físico, pero no en lo interpretativo.
Importante reparto en Thor
Posiblemente el mejor actor de todos sea Tom Hiddleston, ya que es capaz de reflejar la amargura de Oki, alguien que siempre se ve relegado a un segundo lugar. Y eso que en el reparto hay nombres de la talla de la actual ganadora del Óscar Natalie Portman, Anthony Hopkins, Stellan Skarsgard, Colm Feore, Rene Russo o Idris Elba, un elenco nada desdeñable para un filme de acción.
Sin embargo, no toda la culpa es achacable a las capacidades de cada uno de ellos en el apartado interpretativo, ya que el guión, en muchos casos, maltrata a una serie de personajes que deberían haber dado mucho más juego.
Thor: aceptable película de acción
El caso es que Thor ofrece lo mínimo exigible en una película de aventuras, superhéroes y acción. Encaminada hacia una futura superproducción, de título Los vengadores, mantiene lazos con Ironman y efectúa algunos guiños al mundo de los comics, como la aparición de Ojo de Halcón (Jeremy Renner), el nombre de la ex-pareja de la doctora Foster (Natalie Portman), la presencia del agente Coulson (Clark Gregg) , el simpático cameo de Stan Lee o la escena final tras los interminables títulos de crédito con Nick Furia (Samuel L. Jackson).
Posee combates épicos (alguno parece sacado directamente de El señor de los anillos), mucha acción, cierto sentido del humor y ,en líneas generales, entretiene. Potencialmente es bastante mejorable, pero el resultado final, en su conjunto, es más que aceptable.
