Aprovechar los acontecimientos del pasado y lograr aquí y ahora un discurso vital, poético y maravillosamente interpretado es cosa de sabios; y sabios son Andrea D´Odorico y Miguel Narros, un equipo de productores, escenografía y dirección como ya no hay en España, lejanos los años desde el oscurantista franquismo (en que fueron audaces posibilistas) hasta los formidables años de la transición, en que nos han ofrecido constantemente espectáculos emocionantes, diferentes, llenos de garra e imaginación.

En tanto productores, encargaron la adaptación teatral de textos clásicos europeos a Paco Bezerra, autor de uno de los mayores éxitos de la temporada, Grooming, y la puesta en escena a Luis Luque, un hombre de teatro muy completo, ayudante de dirección de Salva Bolta, Natalia Menéndez, Miguel Narros y Andrea D´Odorico, entre otros.

Situaciones históricas en la piel del siglo XXI

Paco Bezerra, un autor todoterreno que se ha ocupado de ordenar dos textos históricos y darles forma teatral:

"La escuela de la desobediencia bebe de textos clásicos que han profundizado en la evolución del ideario moral femenino: el italiano Pietro Aretino escribió en el siglo XVI, Ragionamenti, novela dialogada en la que se reflexiona sobre los tres únicos estados posibles para la mujer: estar casada, meterse a monja o hacerse puta. Un siglo más tarde, en París, Michel Millot es detenido y acusado de la autoría de un libro "contrario a las buenas costumbres: L´Ecole des filles ou la Philosophie des dames".

"Michel Millot hablaba de la necesita libertad sexual y espiritual de las mujeres. La condena a la que se vio expuesto fue la muerte en la horca junto a la quema en la hoguera de todos los ejemplares del libro..."

Y apostilla: "La categoría humana de aquellos que siguen siendo los encargados de nuestra educación; las enseñanzas que se profieren a las chicas para que cumplan con la función social que les corresponde, y el derecho de la mujer a expresar, defender y satisfacer su deseo sexual por encima de las normas sociales, me lleva a plantear la pregunta: ¿Es la educación una trampa más, diseñada, junto a otras muchas, para frenar el derecho y la libertad de la mujer a gozar plenamente de su sexualidad sin tener que rendir cuentas a nadie?".

La sinopsis:

"Susanne, tras visitar a la hija de un pariente, que acaba de ingresar como monja en un convento cercano, cambia de rumbo y acude veloz a hablar con su prima Fanchon al enterarse de la existencia de un plan destinado a que ella también se ponga los hábitos. A través de la curiosidad, el deseo y el placer carnal, Susanne incitará a su joven prima a despertar sexualmente para, de esta forma, poder decidir el mejor de los caminos a escoger, teniendo en cuenta los únicos tres estados a los que la mujer de la época podía aspirar: casarse con un hombre impuesto por su padre, meterse a monja o hacerse cortesana".

"Ante la resistencia de Fanchon a creer en las palabras de su prima, Susanne decide invitarla a “matricularse” en una singular escuela, portátil, clandestina y ambulante, donde ella misma es la profesora y en la que, según dice, aprenderá a desaprender todo lo que le han enseñado hasta el momento para volver a aprenderlo todo de nuevo por sí misma: la escuela de la desobediencia".

Cristina Marcos y María Adánez: dos perlas en el mar del teatro

Los teatreros no tenemos más que buenos recuerdos de estas actrices que tan felices nos hicieron. Claro que sí, cómo que no. A poco que nos pongamos a recordar, nos encontramos con personajes y situaciones teatrales llenos de matices, de personalidad, de ternura, de sexualidad exuberante o alocada ingenuidad. De todo un poco. Cristina Ramos-María Adánez: preciosas criaturas que cuando se levanta el telón, el mundo deja de dar vueltas para detenerse y dejarse llevar por una deliciosa oleada de vitalidad e inteligencia.

En el Teatro Bellas Artes, del 13 de junio al 15 de julio, La escuela de la desobediencia, con dos formidables actrices, camaleónicas, divertidas y seductoras: Cristina Marcos (Rey Lear, El método Grönholm, Historia de una escalera), María Adánez (La señorita Julia, Las brujas de Salem, Beaumarchais), con mucha y brillante trayectoria en cine y televisión.