Existen muchos tipos de complicaciones dentro de una relación que pueden desembocar en crisis o ruptura del compromiso. Sin embargo, una de las más habituales es la infidelidad. Circunstancia que no surge de forma esporádica o casual, sino que normalmente deriva de un estado de dejadez o descuido por alguna de las partes, falta de motivación o aparición de la rutina. Pero ¿es la infidelidad un mal derivado de los cambios sociales?, ¿es algo innato, tal como afirman ciertos estudios de genética?, ¿hay diferencia entre las partes?, ¿es justificable?, ¿Tiene solución?

Infidelidad femenina y masculina. Justificaciones y aceptación social

Según las estadísticas, el 60% de los hombres ha sido o es infiel a su pareja frente al 40% de las mujeres. Por tanto, Las mujeres son menos permisivas a la hora de tener una relación extraconyugal, y si lo son, admitirlo fuera de un círculo muy cercano, íntimo e incluso personal; es algo muy poco probable. Sin embargo, los hombres, sobre todo en un círculo de confianza del mismo sexo; no tienen problema alguno en confesarlo ya que es incluso apuntarse un tanto social.

Este hecho tiene mucho que ver con la aceptación social de dicha situación. Cierto es, que hoy es algo que no es tan condenable, pero se sigue viendo como reprochable y de reputación dudosa que una mujer mantenga relaciones con varios hombres tenga o no pareja. Es decir, entre hombres aceptar haber tenido una aventura, sentirse tentado a ello o que estar valorándolo; es aceptable inclusive alentador razonando que no significa que quieran menos a sus parejas, sino que "son de carne y hueso" y no pueden evitarlo. Las mujeres lo achacan a una noche de borrachera, un descuido irrepetible o un momento de locura transitoria.

¿Es la infidelidad una cuestión de genética?

Un estudio, realizado en Suecia a 1.000 parejas heterosexuales, concluye que al parecer, el futuro de las relaciones de pareja está en manos de un gen llamado alelo 334. Según el resultado del estudio, dos de cada cinco varones poseen este gen.

De acuerdo a esta premisa, la excusa más repetida a partir de la explicación sería:cariño, lo llevo en los genes. La pregunta a la hora de buscar pareja ya no será estudias o trabajas, sino “¿tienes el aleo?”. Según Hasse Walum, esta averiguación, más allá de excusar a los hombres infieles, trata de ayudar a la futura investigación de patologías caracterizadas por presentar dificultades en las relaciones sociales tales como el autismo o la fobia.

Prevenir la infidelidad

Una relación de pareja es un vínculo que nace, crece y se sustenta gracias a los cuidados, la superación conjunta y desinteresada de obstáculos; y las muestras de afecto y apoyo incondicional. Como en cualquier proceso que requiere una trayectoria, es necesario crear metas, proponer retos, plantear proyectos comunes que motiven la convivencia e inyecten ilusión y que ambas partes tengan claro y el camino y la dirección que desean tomar.

Cuando uno de los integrantes se desvía de esa trayectoria, ya sea por descuido de la otra parte, por falta de entusiasmo o por caída en la rutina; es cuando la atención se desorienta y surgen terceras personas que rompen el sustento del compromiso, que es la confianza. Si la infidelidad se consuma, se plantea la dolorosa situación del perdón o la ruptura. Una vez llegados a este punto, y tomada la vía de la tolerancia por amor, viene la superación.

Superación de una crisis por infidelidad

No todas las personas se toman del mismo modo una infidelidad, pero está claro que la superación nunca es sencilla. La desconfianza está ligada al cariño y son dos factores que se entrecruzan y chocan entre sí en cualquier conflicto. Surgen inseguridades, la duda de si funcionará, será perder el tiempo, o volverá a suceder algo parecido.

Recuperar la confianza es un trabajo duro, requiere perseverancia, paciencia y comprensión. Sería como comenzar de nuevo sólo que eludiendo la fase del ligoteo. Dar tiempo de nuevo, pero con más rigor, a la comunicación, los cuidados, la importancia de los detalles, la admiración, la demostración de lealtad y las muestras de cariño.