La participación española en el contexto de la crisis maliense se sustenta en tres patas.

  1. Permiso de uso del espacio aéreo español, primero sobre el mar y luego sobre territorio nacional, y posibilidad de repostar en bases españolas a los vuelos militares franceses con destino a Malí.
  2. Apoyo a Malí. Misión a concretar todavía por la UE, pero que consistiría en el próximo envío de un contingente de instructores militares para adiestrar y formar al Ejército de Malí y convertirlo en una fuerza de combate viable. España contribuiría con 50 instructores un 10% del total del contingente.
  3. Despliegue del "Destacamento Marfil" del Ejército del Aire con un avión Hércules C-130 y 50 efectivos entre tripulaciones, mecánicos, personal de cargas, seguridad y logística que, operando desde el aeropuerto francés de Oukaam en Dakar, realizan misiones de apoyo logístico a las fuerzas francesas transportando personal y cargas intrateatro de operaciones, o sea dentro de Mali que es la zona de conflicto y alrededores. La primera misión realizada el 30 de enero fue el transporte de un contingente francés a la capital de Malí, Bamako, y equipo a Nyamei en Níger. Sucesivamente y a medida que se disponga de aeropuertos habilitados en el interior de Malí en zonas seguras las misiones se incrementarán dentro del país. Junto con España, prestan un apoyo logístico semejante a la misión francesa, "Operación Cerval", Gran Bretaña, Canadá, EEUU, Bélgica, Alemania y Dinamarca y se prevé una participación italiana inminente.
Esta participación solo se entiende comprendiendo las características particulares del conflicto.

Mali un país con dos culturas

Con una forma que recuerda a una mariposa en vuelo, Malí se reparte entre un noroeste desértico conocido por el Azawad, literalmente "terreno de trashumancia", habitado por tribus tuarégs y magrebíes de profunda fe musulmana y un suroeste africano y clima tropical con bosques frondosos y poblado con gentes de raza negra y etnia Mandinga, musulmanes moderados y animistas que apenas tienen que ver con los tuarégs del norte y que al sur de río Níger que hace de frontera natural alberga las minas de oro que suponen la más vasta riqueza del país frente al desierto calcinado que es el norte.

Estas profundas diferencias tanto raciales, culturales, religiosas, de riqueza natural y de entorno geográfico y físico provocaron fuertes tensiones entre norte y sur ya desde la independencia de Francia en 1960. Provocando enfrentamientos, revueltas y conflictos civiles entre el norte tuareg y el sur africano. De hecho el actual conflicto sería la 4ª Revuelta Tuareg desde la independencia de Malí.

Insurrección tuareg y oportunismo islámico

Cuando el pasado enero de 2012 el Movimiento Nacional de Liberación del Azawad, MNLA, de etnia tuareg y nacionalista se rebeló contra el gobierno de Bamako se encontró delante a un ejército de Malí mal armado, mal entrenado, con pocas municiones y pésimamente dirigido y que como tal fue batido con facilidad, en este aspecto un golpe de estado dado en Bamako el 24 de marzo por una facción del ejército acaudillado por el capitán Sonago no hizo sino facilitar el avance del MNLA que tomo en sucesión las ciudades de Kidal, Gao y en especial la histórica ciudad de Tombuctú.

Pero ya para entonces el laico y nacionalista MNLA no estaba solo, una congregación de facciones islámicas radicales le habían anulado y arrinconado, de hecho lo expulsaron al oeste del Azawad en pleno desierto, y el objetivo ya no era provocar una secesión tuareg en el Azawad sino convertir todo Malí en un emirato islámico donde aplicar una sharia estricta.

Diferentes facciones islámicas

Son cuatro los grupos de integristas islámicos implicados en la crisis malíense:

  • Ansar al Dim. El más numeroso y potente, integrista radical y partidario de la imposición de la sharia y su expansión por todo el Magreb y más allá.
  • Al Quaeda del Magreb Islámico. AQMI. Franquicia de Al Quaeda en la región formada por ex miembros del GIA y de los Salafistas argelinos. Islamistas radicales y afines a la imposición de una sharia estricta.
  • Movimiento de la Unidad de Dios y la Jihad. Escisión del AQMI pero con el mismo carácter.
  • Los que Firman con Sangre. Facción menor acaudillada por Mohammed Belmokhtar responsable del asalto a la refinería argelina de Amenas.
Las continuas derrotas del Ejército de Mali, en menos de un año perdió tres regiones militares y cuatro quintos del país, y la posibilidad más que plausible de caída de Bamako y que Mali se convirtiera en una suerte de Afganistán africano dirigido por talibanes locales, hicieron inevitable la intervención de occidente. De forma natural y como ex potencia colonial fue Francia la primera interesada en actuar enviando a Mali y contingente mediano, 3.500 efectivos, pero de la élite de sus ejércitos en un operativo que denomino Cerval.

Reacción francesa. "Une promenade militaire".

Pese a que ciertas fuentes preveían un conflicto enquistado y una guerra insidiosa e interminable lo cierto es que la ofensiva francesa ha resultado un éxito arrollador, las tropas francesas perfectamente adiestradas, armadas y equipadas y con un letal apoyo aéreo han barrido a los islamistas en combate de frente infligiéndoles un castigo desmedido con bajas mínimas, solo el primer día de combate 200 yihadistas fueron abatidos por contra de una sola baja mortal francesa, tan brutal fue la paliza que las tropas galas secundadas por un renovado ejército maliense y fuerzas de otras naciones africanas han recuperado el terreno perdido y las ciudades ocupadas, incluida la mítica Tombuctú, en solo dos semanas, en medio del entusiasmo popular local que recibe a las tropas francesas como libertadores frente a la tiranía de la sharia, el mismo presidente Hollande fue recibido como un heroe en Tombuctú, y ante unos islamistas que huyen a la carrera ante la certeza de ser aniquilados e incluso con un MNLA que se ha pasado al lado gubernamental, con la idea de negociar un auto gobierno para el Azawad en la mesa de negociaciones.

A partir de ahora y aunque todas las incógnitas a futuro están abiertas todo parece indicar que la amenaza que Mali se convierta en un emirato islámico ha sido conjurada.