La región del cuerno de África, está viviendo una terrible crisis alimentaria provocada por una sequía atroz, la mayor en 60 años y, en el caso de Somalia, aumentada por la situación de guerra en la que está inmersa. Como ya suele ser habitual, el hambre es utilizada como arma de guerra.

La sequía en la región del cuerno de África

La región del cuerno de África, ha sufrido estos años la mayor sequía desde principios de los años 50 del siglo XX. Esta sequía ha provocado estos últimos meses la imposibilidad de recoger nada en el campo, así como la muerte de los animales domésticos. Esto ha motivado la reaparición del hambre en esta región, afectando a países como Somalia, Etiopía, Yibuti y Kenia.

En Somalia, la situación es peor, si cabe, motivada por la guerra. Así, cientos de miles de somalíes huyen de sus casas en busca de comida. A miles llegan cada día a los campos de refugiados que se han montado en Kenia y Etiopía por parte de la ACNUR (Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados).

Llamamiento de Naciones Unidas

Desde Naciones Unidas se ha lanzado un llamamiento urgente para poder atender a los cientos de miles de refugiados, así como para poder hacer llegar comida a los cerca de cuatro millones de personas que se encuentran atrapadas sin poder llegar a los campos de refugiados. Esto no es nada fácil debido a que los enfrentamientos armados en Somalia dificultan la llegada de la ayuda humanitaria a quienes la necesitan.

Grupos de islamistas pertenecientes a Al-Shabad, (uno de los diferentes bandos de la guerra civil de Somalia) están interceptando la ayuda humanitaria y amenazan a la población que intenta huir hacia los campos de refugiados en busca de comida. Desde Naciones Unidas se ha denunciado estas prácticas y se exige que la población pueda tener acceso a la ayuda internacional.

Ayuda internacional

Pese a las dificultades a las que se ha hecho referencia, la comunidad internacional ha decidido movilizarse para ayudar a Somalia. La hambruna puede llegar a afectar a cerca de 4 millones de personas, por lo que, pese a los riesgos, diversas ONG, como Médicos sin Fronteras, se han puesto a trabajar para intentar mitigar esta terrible situación que se está viviendo en el Cuerno de África. Hay que tener presente que Naciones Unidas ha definido la situación que vive Somalia como hambruna.

Según Naciones Unidas, se declara una hambruna cuando se dan las siguientes circunstancias: "las tasas de malnutrición aguda entre los niños superan el 30 por ciento, más de 2 personas por cada 10,000 mueren por día, y las personas no son capaces de acceder a los alimentos y otras necesidades básicas." La última vez que Naciones Unidas calificó una crisis alimentaria de hambruna fue también en Somalia en el 1992.