
- Crioterapia en próstata - Geosalud
La crioterapia lleva utilizándose desde la década de los sesenta para destruir tumores de la piel, lunares precancerosos, nódulos o papilomas cutáneos. También se ha utilizado para destruir retinoblastomas, un tipo de cáncer infantil de la retina. Gracias a las mejoras en las técnicas de imágenes y a la creación de dispositivos para controlar mejor las temperaturas extremas, la medicina en España ha dado un paso de gigante al comenzar a utilizar la crioterapia para curar el cáncer de próstata, riñón, hígado o cuello de útero, como alternativa a la cirugía o cuando no es posible practicarla.
Además, actualmente, se están haciendo estudios para determinar la eficacia de la crioterapia en tumores de huesos, cerebro, riñón, pulmón y columna. También se está estudiando la utilidad de congelar y encoger nódulos mamarios benignos llamados fibroadenomas para el tratamiento del cáncer de mama.
Cómo se realiza
La crioterapia no necesita una gran preparación previa: sólo en casos muy extremos se utiliza anestesia general; lo habitual es sedar al paciente y / o anestesiarle localmente la zona a tratar.
Se realiza con una criosonda, un fino dispositivo delgado que contiene unas pequeñas agujas a través de las cuales surgen unos tubos dirigidos a una fuente de nitrógeno o argón, que enfrían con gas la punta de la sonda. Con la ayuda de imágenes recogidas en un monitor, la criosonda se coloca en su posición y el médico comienza a congelar el tejido interno afectado.
Más detalladamente, la crioterapia para el tratamiento del cáncer de hígado, se realiza insertando la sonda a través de una incisión. Luego, con la ayuda de imágenes de ultrasonido o tomografía axial computarizada (TAC), el médico congela el tumor. Para el cáncer pulmonar, la sonda se pasa a través del broncoscopio y se coloca en el tejido dañado o bien se insertan varias criosondas delgadas a través de una pequeña incisión y se guían hacia el tumor con la ayuda de un TAC. Para el cáncer de próstata, se insertan entre seis y ocho agujas a través del perineo y se guían con ultrasonido para congelar el tumor.
Por qué la congelación
Según publica la revista Galenus, entre los -20 y -40°C se produce la muerte celular. La ventaja de la congelación sobre el calor es que la matriz extracelular (entramado de moléculas, proteínas y carbohidratos que recubren las células) permanece intacta y se reestructura más organizadamente. También se mantiene la estructura de las proteínas, lo que, en teoría, expone las moléculas conocidas como antígenos tumorales al sistema inmunológico, por lo que aumenta en gran medida la posibilidad de cura definitiva.
Limitaciones
A pesar de sus grandes ventajas y del alto índice de cura para los pacientes que se han sometido a este método, la crioterapia es un tratamiento localizado. Sólo puede tratar la enfermedad en un punto específicoy no es válido para curar un cáncer invasivo que se ha extendido a otros órganos del cuerpo.
Por otra parte, al tratarse de un innovador tratamiento y encontrarse aún en fase experimental, pocos son los hospitales públicos que utilizan ya este método, por lo que hay que acudir a la medicina privada, con el consiguiente coste económico.
