La religión, antigua como la consciencia humana, ha tenido distintas manifestaciones a través de la geografía y el tiempo. Desde la adoración a los fenómenos naturales, los accidentes geográficos, el poder, los misterios de la vida, etc., esta suerte de filosofía de lo místico ha sido motivo de paz y, también de odios, en una lucha por un sitial de poder entre la comunidad, ya sea para regir o sobrevivir.

Creencia, religión y, filosofía

La definición de religión, aun no está muy clara. Si bien se concuerda en que viene del latín religare o re-legere.

Lo que no queda indiferente a la definición, es que la "creencia", corresponde a una filosofía, a una manera de ver al mundo y disponerse frente a él, acatarlo y respetarlo o, enfrentarlo, estas maneras suelen acompañarse de ritos que nos conectan con el misticismo.

A través del mundo vemos creencias animistas y panteístas que procuran el favor de criaturas, accidentes geográficos y, fenómenos naturales, que afectan el bienestar de los individuos. Su adoración o sacrificios buscan calmar los efectos negativos que suelen traer consigo o, incrementar los beneficios que acarrean.

A fin de cuentas las creencias religiosas son, como dijimos, posturas ante la vida y sus cambios, maneras de afrontar los sucesos que nos afectan y ante los que no tenemos control alguno. Esta postura ante tales sucesos, es variada, cada una de ellas acarrea un kit de axiomas que debemos lograr, alcanzar y perfeccionar para hallar el equilibrio y el sentido en su incesante ir y venir de acontecimientos.

Algunas tendencias filosóficas

Taoísmo: Originariamente una filosofía que buscaba la superación, terminó convirtiéndose en componente religioso de la trascendencia. Su postulado radica en los opuestos inherentes entre si, que luchan por lograr la supremacía y en su lucha eterna mantienen el equilibrio, el ying y yang se encuentran circunscritos en un circulo llamado Tao. Al lograr el equilibrio dentro de Tao, descubrimos una realidad, el reto o dilema no acaba aún, ya que una vez se resuelve el enigma, se enfrenta uno nuevo.

Budismo: La filosofía budista tiene como fin el acabar con el sufrimiento. El origen del sufrimiento es entendido aquí como el deseo, por lo tanto el ideal budista es renunciar a los deseos que producen la insatisfacción, la ira, la angustia, etc., para lograr así la aceptación de la realidad en vez de la fantasía del yo.

Cristianismo: La filosofía cristiana asume la obediencia al Señor del universo para lograr la felicidad y, el ansiado premio de la resurrección de entre los muertos para tener la vida eterna en presencia del creador. Esta filosofía requiere de sacrificios continuos para evitar la tentación, es decir, hacer algo contrario a la voluntad divina. A diferencia de las demás creencias, esta no se basa en una experimentación y aprendizaje sino en la Biblia.

New age: La new age, es una tendencia mística moderna, en ella se entiende al universo como una energía cósmica de la cual formamos parte, con la cual nos conectamos mediante ritos (como la meditación), y con la cual debemos armonizar. Esta filosofía rescata una serie de creencias místicas, gnósticas, etc., para lograr la paz.

Ateísmo: El ateísmo es una visión material de la realidad sin misticismo, en ella los dioses y el destino no existen. Sus principios son el humanismo, el aquí y ahora, la voluntad y, la libertad. Consideran la realidad como una serie de fenómenos físico-químicos sin un propósito trascendental ulterior. El hombre es el responsable de si mismo y su entorno, y depende de él el mejorar.

Las cifras

El numero de seguidores de las distintas religiones a nivel mundial no está muy claro, las creencias cristianas tienden a considerarse la mayoría, pero de ellas hay que desglosar entre católicos apostólicos romanos, ortodoxos, y la variedad de evangélicos protestantes, además por lo general las cifras cuentan los bautizados, sin considerar que hay quienes no siguen con la creencia más adelante.

La religión y la política

La mayoría de los Estados a nivel mundial desvinculan su actuar del de la religión, pero aún quedan algunos países teocráticos donde los sumos sacerdotes rigen la política.

La filosofía y cánones religiosos, a pesar de esa independencia, forman parte de la realidad política de los distintos países. En occidente, la fuerza política del cristianismo es notoria, a pesar de consagrar en sus constituciones la libertad de culto, sexual, etc., las legislaciones no siempre acompañan esta libertad, restringiéndola.

Campañas de prevención de SIDA y otras enfermedades sexuales, la enseñanza en los colegios, las libertades sexuales y procreativas, las manifestaciones artísticas, la llamada opción de morir dignamente, etc., se ven entrampadas o detenidas por los cánones morales y éticos religiosos.

Las guerras santas que han sucedido en el pasado se siguen presentando en nuestros tiempos. La imposición de una visión religiosa única y verdadera que debe regir más allá de la voluntad humana nos recuerdan los atentados terroristas recientes.

La torre de Babel

La historia bíblica de la torre de Babel parece cobrar vida cada vez que se intenta unificar la conducta, mentalidad y libertad humana. En cada intento surgen los millares de lenguajes y deseos distintos que tenemos para lograr nuestra felicidad y equilibrio, para entender la maravilla, mística o no, que nos rodea, enfrentándonos en una lucha de poder donde una coma, una palabra, una conducta, una doctrina, hace la diferencia entre lo aceptable, lo aborrecible y lo único verdadero, en un sinnúmero de creencias, tendencias y, libertades que nos caracterizan como especie.