Para emprender una actividad por cuenta propia hay que seguir una serie de pasos y hacer frente a unas cuantas obligaciones legales.

Elección del tipo de negocio

La elección del tipo de negocio a poner en marcha es el punto de partida de cualquier proyecto empresarial. Son muchos los factores que pueden llevar a una persona a inclinarse por un negocio en concreto. Con carácter general, puede venir determinada por alguno de los siguiente factores:

  • Oportunidades de negocio en mercados poco abastecidos, de nueva creación o con un alto potencial de crecimiento
  • Conocimientos técnicos sobre mercados, sectores o negocios concretos
  • Simplicidad del negocio
Pero existen otros factores determinantes como el nivel técnico o el nivel económico exigido por algunos negocios, que actúan como factor disuasorio en muchos casos.

Pero sin duda, el factor más importante es la ilusión o confianza que los promotores tienen en la idea. Por ello todo empresario debería reunir alguna de estas cualidades:

  • Confianza en si mismo e ilusión en el proyecto
  • Saber elegir a sus colaboradores
  • Capacidad para organizar y coordinar medios económicos, humanos y materiales
  • Capacidad para dirigir y motivar al personal
  • Capacidad para tomar decisiones y asumir riesgos
  • Iniciativa y espíritu innovador

Plan de Empresa

Es el documento en el que se va a reflejar el contenido del proyecto empresarial que se pretende poner en marcha, y que abarcará desde la definición de la idea a desarrollar hasta la forma concreta de llevarla a la práctica.

Por ello se trata de una herramienta idónea para poder hacer un seguimiento del desarrollo de la actividad empresarial, analizando y comparando previsiones y resultados.

Por otra parte, a la hora de solicitar cualquier tipo de colaboración, ayuda o apoyo financiero, al Plan de Empresa servirá como tarjeta de presentación del proyecto empresarial, ante entidades financieras, instituciones o posibles socios, poniendo además de manifiesto el rigor y la profesionalidad de los promotores.

Obtención de recursos

La obtención de recursos es una necesidad no sólo cuando se empieza la actividad, sino que suele ser una necesidad continua. Hay tres tipos:

  1. Financiación por deuda.
  2. Financiación por recursos propios.
  3. Ayudas públicas.

Financiación por deuda

Se puede obtener a través de:

  1. La banca comercial.
  2. La banca pública.
  3. Las entidades de financiación.
  4. El leasing. Es todo contrato de arrendamiento financiero que permita disponer de un bien mueble o inmueble mediante su alquiler, con una opción de compra al finalizar el período fijado. Resulta muy atractivo por su favorable tratamiento fiscal, pero tiene un mayor coste financiero.
  5. Las Sociedades de Garantía Recíproca.
  6. El factoring. Es un sistema poco usado en España y restringido generalmente a grandes empresas.
  7. El confirming. Es un servicio que consiste en gestionar los pagos de una empresa cliente a sus proveedores, ofreciendo a éstos la posibilidad de cobrar sus facturas con anterioridad a la fecha de vencimiento (financiar).
  8. El fortaiting. Es una figura que supone la compra de letras de cambio aceptadas, créditos documentarios o cualquier otra forma de promesa de pago, instrumentadas en divisas, contra las cuales se ha abierto una carta de crédito. A diferencia del confirming, se utiliza a medio plazo (de uno a siete años).
  9. La emisión de deuda mediante títulos. Normalmente para grandes empresas.

Financiación por recursos propios

Es aquel capital que está invertido permanentemente en la empresa.

  1. Los Inversores o socios. Nuestros socios reciben una remuneración en nuestra sociedad que puede consistir en ingresos por reparto de beneficios, plusvalías materializadas mediante la venta de sus acciones o participaciones a otros socios, o las plusvalías de la venta de la empresa. Los inversores o socios constituyen la fuente de financiación más importante para poner en marcha una empresa.
  2. El capital riesgo. Se trata de una inversión, con carácter temporal en el capital de Pymes, con el fin de garantizar la sucesión empresarial.
  3. La salida a Bolsa. Se trata de una medida adoptada generalmente por grandes empresas.

Ayudas públicas

Las ayudas de los organismos públicos son muy variadas, aunque no siempre nos resulten del todo favorables:

  • Ayudas directas a la contratación de trabajadores
  • Bonificaciones de las cuotas a la Seguridad Social
  • Incentivos fiscales
  • Ayudas financieras
  • Asesoramiento empresarial
  • Ayudas a la inversión
  • Ayudas al fomento de la innovación
  • Ayudas para mejora de la competitividad
  • Ayudas a la Investigación y Desarrollo (I+D)...
A este respecto conviene informarse en todas las administraciones antes y después de montar nuestra empresa, tanto europeas, estatales, locales o autonómicas. Todas las características de nuestra sociedad influirán para la obtención de las ayudas ya sea por el tipo de forma jurídica, edad y sexo de los socios o el tipo de contratos formalizados.