Los corticoides intervienen en una amplia variedad de mecanismos fisiológicos, como los que regulan la inflamación, el metabolismo de hidratos de carbono, el sistema inmunitario, el catabolismo de proteínas o los niveles electrolíticos en plasma. También intervienen en la respuesta ante los episodios de estrés.

Corticosteroides –corticoides y esteroides– es el nombre con el que se conoce a una amplia gama de preparados farmacéuticos que se utilizan en el tratamiento de diversos procesos inflamatorios. Su forma de administración es muy variada, pudiendo tomarse por vía oral, en forma de comprimidos o jarabes, mediante inyecciones, por inhalación o en pomadas.

Los corticoides deben administrarse bajo una estricta supervisión médica ya que si bien sus beneficios potenciales son incuestionables, sus potenciales riesgos y efectos adversos también se deben tener en cuenta. No deben emplearse en el tratamiento de patologías como los resfriados comunes, golpes, procesos tuberculosos o afecciones virales, entre otros.

Indicaciones para los corticoides

Los corticoides son potentes antiinflamatorios que por su efectividad han sido ampliamente utilizados en el tratamiento de diversas enfermedades inflamatorias. Se pueden usar por vía oral o intravenosa, siendo la prednisona, la hidrocortisona o la metilprednisolona, entre otros, los fármacos utilizados habitualmente. También en su uso tópico, en forma de cremas para tratar dermatitis atópica, psoriasis o eccemas, los corticoides se emplean con frecuencia. Los corticoides inhalados presentan buenos resultados en el caso del asma al cabo de 3 o 4 semanas.

Una de las principales características de los corticoides es la amplia variedad de efectos que tienen sobre el organismo, circunstancia que los ha convertido en un medicamento utilizado en numerosas enfermedades. Se emplean en campos como la neurología, traumatología, alergología, inmunología, otorrinolaringología, oftalmología o dermatología, entre otros.

Los corticoides, como ya se ha apuntado, se utilizan en muy diversas especialidades, sin embargo se requieren conocimientos elementales de fisiopatología así como un conocimiento básico de las características de cada fármaco que se pretende utilizar; como por ejemplo sus equivalencias, su potencia glucocorticoide y mineralcorticoide relativa o la vida media en sangre.

Efectos secundarios adversos y contraindicaciones de los corticoides

Los efectos secundarios abarcan diferentes aspectos. En el inmunológico nos podemos encontrar con efectos adversos del tipo:

  • Incremento de la susceptibilidad a las infecciones.
  • Disminución de la respuesta inflamatoria.
  • Disminución de la hipersensibilidad retardada.
  • Neutrofilia.
  • Linfocitopenia.
Músculo-esqueléticos:

  • Miopatía.
  • Osteoporosis.
  • Necrosis ósea.
Gastrointestinales:

Cardiovasculares:

Dermatológicos:

  • Acné.
  • Estrías.
  • Hirsutismo.
  • Fragilidad de la piel.
  • Equimosis.
Neuropsiquiátricos:

  • Alteraciones del estado de ánimo.
  • Labilidad emocional.
  • Euforia.
  • Depresión.
  • Insomnio
  • Psicosis.
Oftalmológicos:

  • Cataratas.
  • Glaucoma.
Endocrinológicos y metabólicos:

  • Intolerancia a la glucosa.
  • Diabetes.
  • Hiperlipidemia.
  • Aumento de peso.
  • Supresión del crecimiento.
  • Amiotrofia.
  • Hipokalemia.
  • Supresión del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal.
Se han observado algunos casos en que la administración de corticoides durante el embarazo puede producir hendiduras palatinas en los hijos. Por otra parte los corticoides constituyen el tratamiento de elección cuando se trata de mujeres embarazadas con riesgo de parto prematuro entre las semanas 24 y 33 de gestación.

Dosis de corticoides

Hay numerosos preparados y vías de administración para cada patología o para pacientes en concreto. Por ejemplo, en el caso de los niños, la vía de administración usual son las gotas. En todo caso, lo que debe primar por encima de otras consideraciones, es la elección de aquella vía que garantice una menor toxicidad y, al mismo tiempo, un resultado anti inflamatorio satisfactorio en cada patología. Hay que tener siempre presente que aumentando las dosis de corticoides, si bien aumentan los efectos beneficiosos –anti inflamatorios–, también se incrementan los riesgos de padecer efectos secundarios adversos. Las dosis que se administra por vía intra venosa o intra muscular tienen un efecto mucho más rápido, lo que la hace más indicada en casos de emergencia.

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