Una nueva edición de la Copa Libertadores de América concluirá esta noche cuando el Corinthians reciba en el Estadio Pacaembú a Boca después de lo que fue el empate 1-1 en Argentina.

El encuentro comenzará a las 21:50 hora local y será arbitrado por el colombiano Wilmar Roldán. A diferencia de las llaves anteriores, en la final se juega sin la regla del gol de visitante, por lo que cualquier empate desembocará en 30 minutos de alargue y en caso de que persista la igualdad, penales.

Corinthians, con el mismo equipo

En su primera definición de Copa Libertadores, el Corinthians sacó un gran empate en condición de visitante y parte con ventaja para convertirse en el 9º club brasileño que se alza con el trofeo del campeón de América. Hasta el momento, en el Estadio Pacaembú el timão ha recibido tan solo un gol en contra, el de Neymar para el Santos en la semifinal. De todos modos, al no contar con la ventaja del gol marcado en la ida, el empate sin goles a lo sumo le servirá para ir a los penales. "No voy a cambiar la forma como el equipo juega. Intentaremos mantener la misma posición que en los partidos anteriores. Intentaremos atacar pero de forma equilibrada", anticipó el entrenador Tite, que colocará a los mismos 11 que jugaron en Argentina.

La regularidad, el orden, la solidez y el equilibrio han sido los factores claves para que el Corinthians llegue a esta final a pesar de no tener figuras deslumbrantes en el plantel. Si logra coronarse, el timão lo hará de forma invicta, ya que hasta el momento ganó siete encuentros y empató seis, recibiendo apenas cuatro goles en esos 13 partidos.

La única duda en el equipo era Henrique, que estaba con dolores en la pierna derecha pero ya fue confirmado. "Reaccionó bien al trabajo y vamos a aprovecharlo. En caso de que por algún problema no pueda ser titular su sustituto será Romarinho", explicó Tite. Al igual que en la ida, el entrenador parará un equipo sin centrodelanteros, con Jorge Henrique y Emerson por las bandas y dos volantes bien ofensivos como Alex y Danilo.

El timão ha sido un equipo granítico en su estadio en lo que va de la Copa. Un solo gol en contra en siete encuentros es un dato que habla por si solo. Hoy intentará aprovechar esa ventaja para lograr el título en la primera final que disputa, aunque enfrente tendrá a un equipo acostumbrado a estas batallas.

Boca ya sabe lo que es ganar a domicilio

El panorama para el xeneize parece complicado. Normalmente, un equipo que no logra ganar en casa va al partido de vuelta con una gran desventaja. Pero en el caso de Boca, la ecuación no es tan simple, ya que el conjunto argentino tiene una enorme experiencia en este tipo de situaciones y ha demostrado en muchas oportunidades que jugar fuera de casa no le pesa.

De hecho, en la presente edición de la Copa está invicto jugando a domicilio: ganó tres encuentros (Arsenal, Unión Española y Fluminense) y empató otros tres. Si hoy logra repetir la producción se estará asegurando al menos los penales. "Nosotros siempre intentamos lo mismo de local y de visitante, con los mismos jugadores y el mismo esquema: ir a atacar y lograr la ventaja para manejar el partido. No vamos a variar nada de lo que venimos haciendo" aseguró el portero Agustín Orión.

En cuanto al equipo, finalmente Roncaglia no fue habilitado para jugar por la Fiorentina (su contrato ya venció) y su lugar será ocupado por Sosa o Sánchez Miño. En caso de que juegue este último lo hará en el sector izquierdo, con lo cual Clemente Rodríguez pasará al sector derecho. El resto de los jugadores serán los mismos que empataron en la ida.

"Vamos con la tranquilidad de haber hecho las cosas bien y sabiendo que dentro del grupo hay jugadores con experiencia y categoría. Estamos acostumbrados. Los muchachos están muy bien y vamos con confianza" comentó el técnico Julio Falcioni.

Boca está disputando su décima final de Copa Libertadores (record junto con Peñarol) y pretende coronarse por 7º vez y alcanzar a Independiente como los clubes con más títulos. Al igual que en octavos, cuartos y semifinales, Boca definirá fuera de casa. Lo mismo ocurrió en el 2000, 2003 y 2007, años en los que Boca se consagró campeón en Brasil (ante Palmeiras, Santos y Gremio respectivamente). Además, en el 2000 tampoco pudo ganar en casa: empató 0-0, tras lo cual igualó 2-2 en la vuelta y ganó en los penales.

Formaciones

-Corinthians: Cassio; Alessandro, Chicao, Leandro Castán, Fabio Santos; Ralf, Paulinho, Danilo, Alex; Jorge Henrique y Emerson.

-Boca: Agustín Orión; Franco Sosa o Sánchez Miño, Rolando Schiavi, Matías Caruzzo, Clemente Rodríguez; Pablo Ledesma, Leandro Somoza, Walter Erviti; Juan Román Riquelme; Pablo Mouche y Santiago Silva.