
- Celebración del gol. - Real Madrid C.F.
Como era de esperar, el Real Madrid se ha clasificado para las semifinales de la Copa del Rey, venciendo nuevamente al Atlético. Los de Mourinho han hecho valer su ventaja inicial de dos goles, jugando un fútbol relajado y sin exigencias, mientras que los de Quique Sánchez Flores naufragaban víctimas de su inoperancia en el centro del campo.
Benzema al banquillo
Había cierta expectación por ver qué once situaría Mourinho en el campo esta noche. A diferencia de otros partidos, en esta ocasión no había dado pistas acerca de quién iba a jugar. La respuesta es obvia: su táctica estaba dominada por el 3-1 de ventaja que los blancos llevaban acumulado de la ida.
Así, el Real Madrid ha comenzado con una línea de cuatro defensas (Ramos y Arbeloa, laterales derecho e izquierdo respectivamente, Albiol y Carvalho centrales), Di María en banda derecha, Marcelo en banda izquierda, Alonso y Khedira en el centro del campo, Özil en la media-punta y Cristiano con libertad de movimientos.
Por lo tanto, Mourinho ha vuelto a prescindir de Benzema, ahora que todo el mundo habla sobre la posible incorporación de un nueve en el mercado de invierno.
Inoperancia del Atlético en el centro del campo
Por su parte, el once táctico del Atlético de Madrid conformaba un 4-2-3-1 de inicio, que rápidamente ha demostrado una total inoperancia en el centro del campo, a pesar de no haber contado con Raúl García, uno de los peores en el encuentro del Bernabéu de la semana pasada.
Ni Assunçao ni Tiago han podido superar el entramado que ha preparado Mourinho en el centro del campo, superando siempre en número a los locales en dicha zona del terreno de juego. Asimismo, Elías y Reyes tampoco han podido efectuar el trabajo previsto en bandas, ya que el Real Madrid ha cerrado en todo momento dicha posibilidad, gracias a las constantes ayudas de Marcelo y Di María.
Cristiano Ronaldo, una vez más, el goleador
A excepción de un pequeño susto generado por Casillas, que se ha despistado gravemente al intentar sacar un balón jugado con el pie, que a punto ha estado de terminar en gol de Reyes, desde el primer minuto se ha podido intuir que el partido no iba a revestir especial dificultad para el Real Madrid.
Así las cosas, en el minuto 22, Cristiano Ronaldo ha sentenciado la eliminatoria con el único gol del partido, convirtiendo el resto del choque con ritmo más propio del verano, que de un cuarto de final de Copa del Rey.
El gol es particularmente interesante, no sólo por su significado en el devenir del encuentro, sino también por cómo se ha producido. El Real Madrid ha tocado el balón con mucho criterio, mientras Marcelo y Cristiano se situaban en el área, como si fuesen dos delanteros al uso. Alonso ha abierto magistralmente a banda derecha, desde allí Ramos ha centrado al área, Marcelo descolocaba con un movimiento al primer palo a los defensas y Cristiano recibía, batiendo de fuerte tiro cruzado al meta De Gea.
Este tanto demuestra lo importante que son las referencias ofensivas, así como la presencia en el área rival. Los dirigentes del Real Madrid deberían tomar buena nota, pues es más que evidente que su equipo necesita delanteros.
Lesión de Reyes
Como el Atlético no se ha ganado su sobrenombre de "el pupas" porque sí, las desgracias nunca le llegan solas. Tras el gol de Cristiano Ronaldo, Reyes ha tenido que dejar el terreno de juego lesionado, lo que unido a la baja del Kun Agüero, dejaba a Diego Forlán muy solo en el ataque local.
El Real Madrid lo ha aprovechado. Con las líneas muy juntas y el orden disciplinario intacto, ha maniatado sin excesivas dificultades al Atlético, consiguiendo su propósito de superar la eliminatoria, pero aburriendo a un público que apenas si ha vivido sobresaltos desde ese momento hasta el final del partido.
Segunda parte prescindible
En el segundo período el Atlético le ha puesto algo de intensidad durante los primeros diez minutos, pero los ataques se producían más con el corazón que con la cabeza. Quique ha intentado reaccionar dando entrada a Juanfran en el minuto 67, quizá demasiado tarde, pues lo suyo es que, al ser un hombre de banda, hubiese entrado en la primera mitad por el lesionado Reyes.
Además Juanfran ha comenzado muy pasado de revoluciones, como si quisiera hacer en veinte minutos, lo que su equipo no había logrado en más de una hora de juego. Primero ha propinado una fuerte patada en un gemelo a Gago, acción castigada con amarilla y poco después ha lesionado a Khedira en una entrada muy grave sobre su tobillo. La suerte se ha aliado con el ex-osasunista (y canterano blanco) ya que su entrada ha pasado desapercibida para el árbitro, pues de haber señalado la falta, la jugada era de roja directa.
Malos modos en el tramo final
Conforme se acercaban las postrimerías del encuentro el Atlético ha endurecido su juego con entradas a destiempo que no tenían demasiada lógica. Este tipo de acciones nunca la tiene, pero menos aún con una eliminatoria sentenciada.
De la misma manera, una gran parte del público (no sólo el Frente Atlético) ha vuelto a entonar insultos graves contra la figura de Mourinho, al igual que hicieran en su último partido de liga.
Sin embargo el Real Madrid no ha entrado al trapo. De hecho, con Kaká ya en el campo (ha disputado el último cuarto de hora) han llegado las dos últimas jugadas de gol del partido: una primera en la que ha asistido a Marcelo, que ha logrado marcar (el tanto ha sido anulado por fuera de juego a pesar de que su posición era legal) y una última en la que, tras jugada personal, ha tratado de asistir a Cristiano, acción desbaratada por la defensa rojiblanca.
Rueda de prensa y conclusiones
Al término del partido había expectación ante las declaraciones de Valdano y Mourinho. El primero ha estado en plan "torero", dando capotazos a todas las preguntas recibidas y el segundo, en su línea, siempre directo.
Mourinho ha sido preguntado por sus relaciones con Valdano y ha respondido con un escueto "no comento". También sobre los rumores que lo alejan del Real Madrid y ahí no ha sido tan claro. Primero ha comentado que los rumores suelen ser mentira, pero después ha dicho que al final de temporada, en función de lo contentos que estuvieran unos y otros, seguiría o no.
El caso es que Mourinho y el Real Madrid parecen condenados a entenderse. En los diversos medios de comunicación ha dado la impresión de que la mayoría de la masa blanca está con el técnico. Además, ha iniciado un proyecto importante y no sería muy lógico cambiar de entrenador, independientemente de que los títulos lleguen, o no, a final de temporada.
