Las conjunciones coordinantes son las encargadas de enlazar oraciones y palabras sin establecer entre estos elementos una relación de dependencia. Los nexos coordinantes pueden enlazar cualquier clase de palabra (sustantivos, verbos, etc.), pero tienen que realizar la misma función sintáctica.

Según el tipo de relación que expresan, se clasifican en nexos coordinantes copulativos (suman distinta información), disyuntivos (unen dos o más elementos alternativos) y adversativos (relacionan dos elementos que se presentan como contrapuestos).

Coordinación copulativa: nexos

  • Y es el nexo principal. Adopta la forma e cuando va seguido de palabras que empiezan por i.
Esta conjunción puede unir elementos de cualquier tipo: sustantivos, adjetivos, adverbios, verbos, pronombres y oraciones:

Los profesores y los alumnos fueron de excursión.

Es una chica linda e inteligente.

Ella trabaja y estudia.

Juan nos presentó e inició la conversación.

  • El nexo ni se utiliza cuando el elemento anterior es negativo. Si los miembros negativos enlazados son más de dos la conjunción ni precede al último de ellos, pero tiene que haber una partícula negativa al comienzo de la oración:
Nunca come, bebe, ni fuma en público.

No trabaja, ni estudia, ni hace nada.

Cuando se quiere resaltar el carácter negativo de cada uno de los elementos enlazados se pone ni delante de cada uno de ellos:

Ni su madre, ni su padre, ni sus hermanos fueron a la fiesta.

Coordinación disyuntiva: conectores

Se utilizan cuando dos o más elementos oracionales u oraciones presentan una alternativa que puede ser o no excluyente.

Vienes o te quedas.

Llevas todo u olvidas algo.

La correlación o…o; o bien…o bien se emplea cuando queremos señalar que los elementos o las oraciones que se enlazan se excluyen entre sí:

O bien vas o bien lo llamas, pero tienes que decidirlo ya.

Coordinación adversativa: conjunciones

Mediante este tipo de coordinación se introduce un nuevo elemento u oración que corrige o restringe el contenido del elemento u oración anterior o que se opone al contenido.

  • Pero es el nexo más frecuente; se sitúa al comienzo de la oración adversativa, que va en segundo lugar. Se utiliza para indicar:
- Corrección o restricción a lo dicho en la primera oración:

Haz lo que quieras, pero no cuentes con mi aprobación.

- Consecuencia inesperada:

Fuimos a la fiesta, pero no nos divertimos.

- Para indicar contraste:

A Julián le gusta la música clásica, pero Carmen la aborrece.

Otros nexos adversativos

  • Mas: señala un contraste con el contenido anterior, pero más atenuadamente. Encabeza la oración adversativa:
Lo intentó, mas no lo consiguió.

  • Aunque: se utiliza para puntualizar y matizar lo dicho en la oración principal al introducir una información que restringe su contenido:
Es un buen chico, aunque a veces se comporta de un modo extraño.

  • Sin embargo, no obstante, con todo: se utilizan cuando se quiere limitar el contenido de lo expresado en la oración anterior:
Dijo que llamaría, sin embargo, no me lo creo.

Nos aseguraron que vendrían, no obstante, habrá que esperar hasta tener noticias.

Dijeron que ya habían comprado los materiales y que habían comenzado a construir, con todo, no creo que tengamos la casa antes de fin de año.

Existen otros conectores adversativos como: ahora bien, en cambio, mientras que, por el contrario, sino, antes bien, no solo…sino (que) también, no…sino que, no…pero.