Así la defensa del espacio aéreo español es la atribución que el articulo 8,1 de la constitución encarga al Ejercito del Aíre que a su vez tiene al Mando Aéreo de Combate, MACOM, especialmente asignado a este cometido. Para ello este dispone como fuerza de combate de las diferentes Alas de combate dispersas por la geografía nacional equipadas con aviones de combate: Ala 12 en Torrejón equipada con F-18, Ala 15 en Zaragoza con F-18, Ala 14 en Albacete con F-1 y Eurofighter, Ala 11 en Sevilla con Eurofighter y Ala 46 en Gran Canaria con F-18.

Y como cobertura radar un Sistema de Alerta y Control que incorpora 22 sistemas de radar fijos ubicados en puntos estratégicos de toda España, especialmente alturas, que organizados bajo el titulo de Escuadrones de Vigilancia Aérea, EVA, escudriñan el cielo con sus barridos electrónicos a la búsqueda de cualquier intrusión.

Coordinación de la defensa

Ahora bien la coordinación de los sistemas de detección y de los aviones de combate y su reacción ante las amenazas depende de un puesto de mando centralizado desde el que se evaluaran las amenazas y se elegirá la forma más adecuada de enfrentarse a la amenaza detectada, el Centro de Mando y Control desde el cual se dirigirá toda la misión de defensa aérea.

España dispone de tres centros de mando de esta clase: el Grupo Central de Mando Este, GRUCEMAE, sito en Zaragoza y con especial dedicación a la vigilancia del este peninsular y Baleares. El Grupo de Control de Canarias, GRUCECAN, sito en la canaria base de Gando y encargado en exclusiva de la vigilancia aérea del archipiélago y el Grupo Central de Control y Mando Central, GRUCEMAC, sito en la madrileña Base de Torrejón con control de todo el espacio peninsular.

Dentro del cerebro

La sala de control del GRUCEMAC vendría a recordar la de la sala de control de la NASA en Houston atestada de pantallas de ordenador y técnicos afanándose sobre sus consolas y en ellas las imágenes de mapas totales y parciales de la península ibérica, donde multitud de trazas muestran el masivo trafico aéreo que recorre España diariamente, más de un millón de vuelos al año, la mayor parte de los ecos son de aviones de lineas comerciales en transito normal, por ello Madrid y Barcelona son diariamente destinos saturados de tráfico aéreo, junto con aviones particulares, ultraligeros y aviones militares como una multitud de ecos radar que se evalúan y descartan según su naturaleza.

El tráfico aéreo cotidiano es dirigido por los controladores civiles coordinado por el Ministerio de Fomento, pero cuando se muestra una traza no identifica en el GRUCEMAC se interpreta su naturaleza, su posible amenaza y se da la orden de reaccionar si la traza detectada no se identifica y no responde a los avisos pertinentes. Así la escena de una típica de interceptación seria la siguiente.

Detección

Aunque son hasta 1.000 los canales por los que llega información al GRUCEMAC, que abarcan desde Internet, sistemas AWACS de la OTAN o las redes de defensa aérea de Portugal y Francia, radares civiles, buques de la Armada, etc. Son los 22 EVA con sus radares los principales ojos y oídos del sistema de defensa, de estos 4 son de la marca Alenia, validos pero de un modelo anterior, y 18 del novísimo sistema "Lanza" 3D de diseño y construcción española y que gano un concurso OTAN al mejor radar de defensa aérea por su alcance de 800 kilómetros, resolución de sus imágenes sintéticas en 3D y sensibilidad para detectar objetivos sigilosos, tanto es así que probablemente sea adoptado por Francia para renovar su defensa aérea, además se dispone de un sistema "Lanza" móvil que puede ser desplegado en cualquier lugar del mundo.

De esta manera en una estación EVA cualquiera se detecta una traza no prevista, la información en tiempo real es trasmitida al GRUCEMAC donde se analiza y se tomaran las decisiónes oportunas.

Análisis y evaluación

En las pantallas del GRUCEMAC aparece la traza no identificada. Se evalúa su velocidad, altura, patrón de vuelo, naturaleza para deducir de que se trata y por supuesto se trata de contactar con ella vía radio usando todos los canales. Si la identificación es positiva, cosa que suele ocurrir a menudo con vuelos comerciales que se desvían de ruta o aviones particulares que no respetan su plan de vuelo, el incidente se da como superado pero si no hay respuesta y la traza no identificada sigue aproximandose a territorio nacional se da la alarma de interceptación.

Despegue en alerta

En los barracones de alerta de las bases aéreas pilotos y mecánicos esperan en misión de "Scramble" hasta que suena la alarma, al sonar todo es una carrera para subirse al caza y ponerlo en marcha mientras mecánicos y armeros quitan los protectores y disponen el avión para el vuelo, la alarma corriente en tiempos de paz es de 15 minutos, alerta 15, que significa que antes de ese tiempo el avión tiene que estar en el aire. De continuo la preparación de la tripulación permite que el avión este listo para el despegue en solo unos minutos pero es el GRUCEMAC el que según la situación autoriza finalmente el despegue y así solo cuando se enciende la luz verde el avión empieza a carretear por la pista hasta ganar el aire. Este periodo puede ser de 7, 8 u 11 minutos pero el objetivo es siempre que sea inferior al tiempo de alerta en este caso 15 minutos.


nterceptación

Aunque todo depende de las distancias a las que se detectan los ecos, la media de tiempo de interceptación entre las distancias de seguridad en que una traza no identificada fuerza la alarma y el tiempo de vuelo de los cazas suele estar entre los 8 a los 10 minutos. Cuando el caza alcanza el objetivo le interroga por radio, le hace señales y según la naturaleza del mismo podría derribarlo si supone una amenaza ya fuera un avión militar enemigo o una aeronave secuestrada, misión "Renegado", la más de las veces son aviones perdidos o fuera de su plan de vuelo o esporádicamente aviones realizando tráfico de drogas a los que se fuerza a aterrizar. Como fuera que la interceptación triunfe significa que el sistema de defensa funciona.