La legislación laboral española tiene muchos y muy diferentes tipos de contrato, pero los jóvenes se acogen principalmente a los dos formativos: el contrato en prácticas o el de formación ¿Qué se necesita para acceder a uno de los puestos de trabajo que rigen estos contratos laborales?

Este contrato ha sido derogado y sustituido por el nuevo Contrato para el Aprendizaje y para la Formación, por decreto-ley del 26 de agosto de 2011.

¿Qué pretende conseguir el contrato para la formación?

El objetivo del contrato para la formación es el de que el trabajador pueda conseguir acceder a la práctica laboral en su campo profesional obteniendo los conocimientos que se adquieren en ese desempeño.

Para ello, hay que dedicar un tiempo al aprendizaje teórico. Ese tiempo no deberá ser inferior al 15% de la jornada máxima prevista en Convenio Colectivo o, en su defecto, de la jornada máxima legal.

¿A quién va dirigido el contrato para la formación?

Este contrato va dirigido a jóvenes mayores de 16 años y menores de 21 que no posean la titulación o certificado de profesionalidad que les permita acceder a un contrato en prácticas (hasta el 31 de diciembre de 2011, menores de 25, excepcionalmente).

Cuando el trabajador esté en un ciclo de formación profesional de grado medio la edad máxima será de 24 años. Esa misma edad se determinará por el programa de las Escuelas Taller, Casas de Oficio y Talleres de Empleo cuando el joven desempleado provenga de ellas. En caso de discapacidad, no habrá límite de edad.

Características específicas del contrato para la formación

Para formalizar un contrato para la formación hay que hacerlo, siempre, por escrito y especificando:

  • El oficio (o nivel ocupacional) cuyo aprendizaje se realizará en la empresa.
  • El tiempo y la distribución horaria que se invertirá en formación.
  • La duración del contrato así como la asignación de un tutor del que deberá concretarse tanto el nombre como su cualificación profesional.
  • La jornada será a tiempo completo y en esas horas se incluirán las de formación.
  • Entre seis meses mínimos y dos años máximos, será la duración del contrato (a excepción de lo que marque el Convenio Colectivo del sector). En casos de discapacitados, cuatro años será el tope.
  • El trabajador no podrá ser contratado bajo esta modalidad por la misma o distinta empresa cuando finalice el contrato.
  • Si se acuerda un periodo de prueba esta no podrá superar los dos meses.

Salario del contrato en prácticas: ¿cuánto se cobra?

Según la legislación actual, publicada en la Guía de Modalidades de Contrato y Medidas de Fomento de la Contratación de marzo de 2011, "la retribución del trabajador será durante el primer año de contrato la fijada en Convenio Colectivo sin que, en su defecto, pueda ser inferior al salario mínimo interprofesional en proporción al tiempo trabajado. Durante el segundo año será la fijada en el Convenio Colectivo sin que en ningún caso pueda ser inferior al salario mínimo interprofesional, con independencia del tiempo dedicado a la formación teórica".

¿Qué obtiene el trabajador con el contrato para la formación?

A la extinción del contrato, la empresa deberá proporcionar al trabajador un certificado en el que conste el trabajo realizado y la duración de las prácticas. Y, para evitar encadenar contratos de este tipo, un mismo trabajador no podrá volver a firmarse un contrato en prácticas en la misma empresa ni en otra por un tiempo superior a los dos años.

Los Contratos Formativos ofrecen beneficios para incentivar a la empresa

Se busca, con ello “incentivar su utilización por los empresarios a través de una bonificación total de las cotizaciones sociales y hacerlos más atractivos para los jóvenes, a través de la mejora del salario y del reconocimiento de la prestación de desempleo al término de los mismos”, según consta en el Real Decreto de la Reforma Laboral del 17 de junio de 2010 reforma el apartado 1 del artículo 11 del texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo que estaba en vigor hasta ese momento.

Contratos Formativos, contra el paro juvenil y la economía sumergida

En un momento en que la crisis económica se ensaña con el trabajo presente y futuro de los jóvenes, el Gobierno español espera que los contratos formativos permitan salir del paro y abrir el horizonte laboral de una parte de la sociedad española muy castigada por el desempleo.

Para ello se aplicarán en los distintos tipos de contratos las modificaciones que introdujo el Real Decreto de la Reforma Laboral (aprobado el 17 de junio de 2010). Se busca evitar los contratos muy precarios, ajenos a sus titulaciones, y que los jóvenes terminen en la economía irregular.