Compañías de seguros, inmobiliarias, bancos, todos ellos contratan comerciales, representantes o vendedores que se convierten en autónomos para poder trabajar.

Se trata de un contrato a través del cual, una persona física o jurídica, se compromete de forma voluntaria, a prestar unos servicios por un precio o por una comisión determinados.

Diferencias entre contrato mercantil y contrato laboral

  • En el contrato mercantil, el trabajador actúa por cuenta propia. Se convierte en autónomo. Pasa a ser empresario de sí mismo.
  • En el contrato laboral, el trabajador se compromete a prestar unos servicios retribuidos, por cuenta ajena y bajo la dirección de otra persona física o jurídica, llamada empresario.

Consecuencias para el trabajador

  • El trabajador tiene obligación de darse de alta con régimen de autónomo.
  • Tiene obligación de facturar el IVA. a la empresa, al tipo legal.
  • La empresa efectúa la retención correspondiente a cuenta de su declaración del IRPF.
  • La empresa no está obligada a cotizar a la Seguridad Social.
  • En caso se extinción del contrato, la empresa no tiene obligación de pagar ningún tipo de indemnización. Solo si se justifican malos resultados económicos o cese de negocio, pueden optar a cobrar el paro, transcurridos doce meses del inicio de la cotización.

Peligros del contrato mercantil

No siempre las empresas hablan con claridad acerca de las condiciones de este tipo de contratos.

Algunas incluso, explican a sus trabajadores que no es obligatorio darse de alta como autónomo, pero la verdad es que ellos siempre tienen las espaldas muy bien cubiertas en el terreno fiscal.

Además, el contrato mercantil exime de responsabilidad a la empresa, en lo referente a los pagos a la Seguridad Social.

Ventajas del contrato mercantil

  • Flexibilidad, libertad de horarios.
  • Independencia de jefes.
  • Posibilidad de trabajar para varias empresas, al mismo tiempo.

Inconvenientes del contrato mercantil

  • Se pierde la condición de trabajador.
  • Se obtengan o no beneficios, hay que pagar el seguro siempre.
  • Implica todos los bienes presentes y futuros, porque se responde con todo el capital.
  • Cuando no se da de alta, aunque sea en un período breve de tiempo, Hacienda suele reclamar todos los pagos retrasados de seguros.
  • La Seguridad Social pide explicaciones de cualquier cobro que no haya sido justificado.

Contenido mínimo en el contrato mercantil

  • Se deben expresar con claridad, los servicios que se van a prestar con todo lo que está incluido y excluido de lo pactado.
  • Determinar con claridad, el importe total de los servicios.
  • Establecer el plazo de duración del contrato.
  • Expresar la obligación de la empresa a practicar la retención del IRPF y abonar el IVA.
  • Anotar el lugar donde se prestarán los servicios y determinar si hay un horario fijo o si existe libertad, en ese sentido.
En definitiva, el contrato mercantil es una opción más de acceder al mercado laboral pero sin duda, a quien más beneficia es a la empresa.

Se trata de una forma de adquirir capital humano sin generar gastos. El trabajador asume todos los riesgos.

En tiempos de crisis como la que hoy se vive, muchas personas se aferran a la idea de poder contar con un puesto de trabajo que les saque de su precaria situación y deciden embarcarse en proyectos comerciales, firmando contratos mercantiles pero a veces, el remedio es mucho peor que la enfermedad.

Además de no generar ingresos, se incurren en gastos porque aunque no exista ningún beneficio durante algunos meses, hay que seguir pagando el seguro de autónomos que oscila en torno a los 250 euros al mes.

Es un tipo de contrato que aunque haya proliferado mucho en los últimos años, no acaba de reconocer los derechos del trabajador puesto que es quien asume todos los riesgos cuando el empresario no asume ninguno.

Por eso, antes de firmar cualquier contrato, es importante conocer las condiciones exactas en las que se va a desarrollar la actividad profesional, para evitar perder tiempo y dinero.