La región cervical es una de las cuatro porciones en las que se suele dividir la columna vertebral, junto con la zona dorsal, la lumbar y la sacrococcígea. En realidad, esta división es puramente artificial y se usa para ubicar anatómicamente la molestia o la lesión. Toda la columna funciona como una unidad: es el órgano más increíble y maravilloso del cuerpo humano.

La columna vertebral como eje de la espalda

La columna está formada por pequeñas piezas óseas denominadas vértebras. Así, existen siete vertebras cervicales, doce dorsales, cinco lumbares, cinco sacras y tres o cuatro coccígeas. Cada una de ellas está fuertemente unida a las que tiene por encima y por debajo, esto es así porque en su interior se haya la medula espinal, una delicada estructura nerviosa que la columna debe proteger. Además, las vertebras dorsales se unen también a las costillas. Pero a la vez, este conjunto osteo-ligamentoso permite amplios movimientos, basta rotar el cuello o la cintura para comprobarlo. La clave entonces se encuentra en los músculos, algunos cortitos ubicados entre dos vértebras vecinas y otros más largos uniendo regiones alejadas entre sí. De la perfecta relación entre ellos dependen la salud y la integridad de la columna vertebral.

Cervicalgia alta y cervicalgia baja

En el espacio existente entre dos vértebras se halla un pequeño orificio denominado agujero de conjunción. Por él, todas las raíces nerviosas que se desprenden de la médula salen hacia otras zonas del cuerpo como la cabeza, los brazos y las piernas. Cuando los músculos que rodean estas vertebras se contracturan, formando los famosos nudos, comprimen estas raíces generando lo que se conoce como cervicalgia. Así, la cervicalgia será alta si afecta las primeras dos vertebras (atlas y axis) y traerá síntomas en la cabeza (mareos, dolores de cabeza, dolor de vista o de oídos, zumbidos) en cambio, será baja si afecta las últimas cinco y los síntomas en cambio se ubicarán en los brazos (hormigueos, dolor, debilidad muscular). A la larga, si esta tensión muscular persiste, la región cervical perderá su forma normal conocida como lordosis, se volverá recta y eso es lo que se conoce como rectificación cervical.

Por qué aparece la contractura cervical

Todos los músculos tienen un grado de tensión “normal” que mantienen durante todo el día. Esto es así porque muchos de ellos sostienen la cabeza y los brazos en su lugar. Pero algunas veces este tono se incrementa notablemente. Aún se están realizando estudios para ubicar la causa exacta de las contracturas musculares. Sí es sabido que las malas posturas o las posturas sostenidas por mucho tiempo favorecen la aparición de cervicalgias. Otro factor que cada vez está tomando más fuerza es el estrés. A cualquier persona le ha pasado alguna vez que se ha puesto nerviosa, quizás al discutir o al evitar hacerlo, y luego ha sentido un gran dolor o una rigidez en el cuello y los hombros. Esto sucede porque existen numerosos músculos que conectan la columna cervical y dorsal con el hombro. Además, los centros nerviosos centrales que controlan el grado de tensión normal que tienen los músculos, se ven afectados directamente con los cambios emocionales que sufre la persona. Las bajas temperaturas o los golpes de aire también favorecen la contractura muscular.

Hay que diferenciar este sindrome tensional de las contracturas musculares agudas que sufren los deportistas en la cancha de juego.

Qué hacer para controlar el dolor de cuello

  • Evitar mantener mucho tiempo una misma postura en el trabajo.
  • Rotar varias veces al día el cuello, hacia un lado y otro, lentamente. Una buena idea puede ser colocar una alarma que suene cada hora, de manera de acordarse a tiempo el ejercicio.
  • Realizar cada día ejercicios específicos para la columna que la mantendrán sana y flexible.
  • Auto-elongarse: tomar con la mano derecha la oreja contraria y empujar la cabeza hacia el hombro derecho, luego repetir con el otro lado. También es útil tomar con ambas manos la parte de atrás de la cabeza y empujarla hacia adelante, de manera que el mentón toque el pecho.
  • Evitar los golpes de frío o los cambios de temperatura bruscos: usar una bufanda y orejeras si se es muy friolento.
  • Aplicarse calor con una bolsa de arena o una almohadilla térmica.
  • Mantener flexible toda la columna, recordar que es una unidad. De esa manera se podrá controlar el dolor de espalda.
  • Usar una almohada baja en la cama y evitar dormir de costado.
  • Buscar actividades placenteras durante el día: la relajación muscular se consigue con la relajación mental.
  • Practicar deportes o salir a caminar.
  • Recibir masajes cervicales, suaves, ayuda a la relajación muscular.
  • El yoga, el streching y la meditación pueden ser de ayuda.
  • Las terapias alternativas como la acupuntura, la reflexología y el reiki son excelentes aliadas de la salud.
  • Si se tiene tendencia a las contracturas (así como otros generan úlceras o colon irritable) prestar atención al propio cuerpo y tomar medidas antes de que la tensión se rigidice.
  • Practicar la paciencia, evitando ponerse nervioso o ansioso todo el tiempo.
Las sesiones de kinesiología apuntan a disminuir la tensión muscular y el dolor, educando al paciente para evitar la recidiva. En el caso de las cervicalgias por contractura muscular, el mejor tratamiento suele ser la prevención de los síntomas. Con la vida cotidiana, el cuerpo tiende a la contractura, por ello siempre hay que hacer algo para tenerla bajo control.

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