Esta fecha es un buen momento para denunciar las atroces situaciones que se ciernen sobre los más débiles en un fuego cruzado de intereses, muchas veces carentes de sentido. Los niños soldados son un crudo ejemplo de esta realidad donde la violencia acampa por cada rincón de su día a día. Organizaciones como Save The Children o Amnistía Internacional, calculan que entre 300.000 y 500.000 menores son utilizados en distintos conflictos armados.

Contra la utilización de niños soldados

Aunque actualmente existe un fuerte movimiento internacional en contra de esta práctica, todavía no ha podido ser erradicada en todos los rincones del planeta. Según Amnistía Internacional, en estos momentos se sabe que hay niños soldados participando en conflictos de 35 países; Colombia, Timor Oriental, Sierra Leona, Pakistán o Sri Lanka, son sólo algunos de ellos. La mayoría de los países que utilizan este tipo de prácticas se encuentran ubicados en el continente africano; es en él donde se recluta a un mayor número de niños soldados: cerca de 200.000.

Si bien hay que señalar que también en este continente se han dado algunos pasos hacia la erradicación del uso de menores como soldados. Así, en junio de 2010, con la firma de la Declaración de Yamena, seis países africanos (Chad, Sudán, República Centroafricana, Níger, Nigeria y Camerún) se comprometieron a luchar contra el reclutamiento de niños soldados y contra la proliferación de las armas ligeras.

Reclaman la ayuda de los Gobiernos

Por otro lado, son varias las organizaciones que trabajan para que estos niños y niñas logren salir de la pesadilla en la que viven, rodeados de violencia y sinrazón. Para lograr este fin lleva movilizándose desde hace unos años la Coalición Española para acabar con la utilización de niños y niñas soldados, un foro integrado por las organizaciones Amnistía Internacional, Alboan, Entreculturas, Save the Children, Fundación el Compromiso y Servicio Jesuita a Refugiados.

Entre sus actividades de concienciación, la Coalición organiza actos para dar a conocer la problemática a la que se enfrentan los niños y niñas excombatientes y exigir a los Gobiernos que apliquen las recomendaciones internacionales sobre menores además de pedirles que investiguen los casos de abusos sexuales cometidos contra ellos.

Excombatiente ugandesa reinsertada en la sociedad

China Keitetsi fue una niña soldado que logró dejar atrás este infierno gracias a la ayuda de las Naciones Unidas. Su historia como combatiente empezó a la edad de ocho años, tras perder a su familia. Fue entones cuando la reclutó el Ejército Nacional de Resistencia de Uganda, en el que estuvo hasta los 19 años. Hoy enfoca su trabajo a concienciar a la sociedad internacional contra el reclutamiento de niños soldado.

En este sentido, reclama a los Gobiernos de todos los países más implicación en el problema y en el compromiso de una rehabilitación e reintegración de los menores exsoldados. Pide más fondos económicos con los que poder ayudarles a reconstruir sus vidas, ya que la mayoría de ellos han de aprender a vivir de nuevo. Demanda la creación de planes de rehabilitación acordes a sus necesidades. Como dato esperanzador cabe destacar que desde el año 2007, más de 820 jóvenes se han adherido al programa de desarme y reinserción de Unicef.

Cifras para pensar sobre los niños atrapados en guerras

La cruda realidad que viven miles de niños atrapados en diferentes guerras no sólo se ciñe a la situación de los menores que se ven obligados a empuñar armas, las muertes, mutilaciones y desplazamientos, arrojan otras cifras para la reflexión. Sólo entre el año 1990 y 2000, murieron a causa de distintos conflictos bélicos unos dos millones de niños y de los 23 millones de refugiados que existen en el mundo, cerca de 12 millones tienen el rostro de un menor.