Cuando de adicciones se trata, el alcohol y las drogas encabezan la lista, e inclusive el sexo entra en la categoría, pero la obsesión por tener orgasmos es un caso bien particular.

Por el derecho a la masturbación en las áreas de trabajo

En Brasil una contadora protagonizó un juicio en el que buscaba que se le concediera el derecho a masturbarse en su oficina.

Ana Catarina Bezerra ganó el juicio y gracias a ello podrá satisfacer su profundo y compulsivo deseo orgásmico durante su jornada laboral. Según el veredicto del juez, esta mujer tendrá recesos para masturbarse de 15 minutos cada dos horas mientras trabaja; además de ello puede también ver pornografía en la computadora de su oficina.

Este derecho se le otorga a Catarina ya que esta adicción como todas es una enfermedad que puede empeorar si no se controla de esta manera.

Compulsión orgásmica

Según la Organización Mundial para la Salud (OMS) el sexo como un derecho debe ser reconocido, y además atendido. Conocer los otros derechos como el del placer sexual, relacionado directamente con el orgasmo.

Y aunque la (OMS) no reconoce que el deseo compulsivo por obtener orgasmos pueda convertirse en una adicción, lo es y es el caso de Catarina Bezerra.

La compulsión orgásmica es una enfermedad poco conocida pero debe ser controlada. El doctor Carlos Howerth es el médico de Catarina desde hace tres años, era quien la medicaba para mantener al margen su problema obsesivo por la masturbación.

Este impulso la obliga a tener ideas pensamientos o sensaciones que la impulsan a satisfacer sus deseos sexuales y a hacerlo con mucha frecuencia.

Ana Catarina Bezerra

Contadora de 36 años, divorciada y con tres hijos. Nació en Vila Velha, el municipio más antiguo del estado de Espíritu Santo en Brasil.

Antes de ganar el juicio Ana consumía cóctel de ansiolíticos para reducir sus niveles de ansiedad ya que ella necesitaba masturbarse 47 veces al día, hoy en día le basta con 18. Esta mujer comenta precisamente que empezó a sentir que algo andaba mal cuando vio su exagerada necesidad por masturbarse.

Se dice que las personas con comportamientos impulsivos necesitan cada vez más una mayor dosis de satisfacción, de ser así, quizá más adelante a Ana se le complique la situación, por ello los expertos recomienda una atención profunda a este tipo de problemáticas a través de tratamientos clínicos o terapéuticos con profesional especializado.