El género es una construcción cultural basada en los criterios que la sociedad ha creado y cree específicos, adecuados para cada sexo, ya que este no es un concepto que se refiera únicamente al sexo mujer, sino de los dos sexos, pues es de ambos de los que se ha construido socialmente ciertas características particulares a cada uno.

La subjetividad y la identidad en la construcción del género

La influencia de la subjetividad y la identidad en la construcción de género es contundente, es decir, podría incluso ser más importante que la base biológica, ya que si por algún motivo o circunstancia se llega a criar a un bebé del sexo femenino como niño y se le sigue dando este trato, este niño se creará una identidad y su subjetividad se verá basada en el contexto cultural en el que se ha desarrollado.

O bien puede suceder lo contrario, es difícil que una vez que se dan los primeros años del desarrollo del niño, cuando se comienzan a establecer las características estereotipadas para cada sexo (basadas en el género) que los niños se involucren en actividades supuestamente propias del sexo contrario, o que se identifiquen con ellas, se van creando su propia subjetividad e identidad a partir de las construcciones sociales en las que se ven envueltos.

Ya que aun antes de que los mismos niños tengan conciencia de sus diferencias anatómicas y siquiera las entiendan, ya que pueden sentirse atraídos a tener ciertas identidades de sexo bajo las premisas culturales impuestas en la sociedad, como los colores, los juguetes, las actividades y los roles aptos para niñas y para niños.

¿Qué significado tiene para las mujeres proponer “la igualdad en la diferencia”?

La igualdad en la diferencia, quiere decir, que se debe recibir el trato justo y equitativo. La equidad y la justicia deben estar basadas en las diferencias existentes entre los dos sexos, las cuales son meramente biológicas, no son ni de tipo ideológico, intelectual, etc.

La existencia de esta diferencia biológica entre los sexos, no quiere decir que unos merezcan mejor trato o mejores derechos que otros; tampoco significa que las mujeres deben comenzar a actuar justamente igual con toda su carga cultural para ser iguales que ellos y así obtener la igualdad. La diferencia existente no debe ser un obstáculo para recibir los mismos derechos y para ser tratado como igual.

La igualdad en la diferencia como análisis de género

Esta idea de proponer la igualdad en la diferencia tiene tanto sentido como que los seres humanos son diferentes porque se encuentran divididos por un sexo, el femenino y el masculino, donde existe una diferencia definitiva, porque es biológica y un sexo se distingue del otro biológicamente, físicamente, se debe de aceptar y no tratar de ocultarlo.

Una vez que estas diferencias biológicas queden establecidas, a partir de ahí, podrán también establecerse lo que seria un trato igual para ambos sexos.

La igualdad en la diferencia no contiene una línea radical

El hecho de que una mujer tenga la oportunidad de ser madre si así lo decide, no la hace la única responsable, ni de la concepción del producto ni de la única persona responsable del cuidado y educación de los hijos; no porque la mujer concibe y en ella se desarrolla y gesta el producto, quiere decir que ella sea la única o incluso, la más apropiada para hacerse cargo del recién nacido.

Esto tampoco quiere decir que entonces para tener un trato igual es ahora el hombre el que debe hacerse cargo de todo lo doméstico y de los cuidados de los hijos. Existen espacios en los que se dan particularidades ajenas a la naturalización de los roles tradicionales de género.

Estas negociaciones entre los sexos, son los que abren el espectro cultural de sus géneros, con posibilidades de hacerlos más inclusivos y democráticos.

Ahora aunque las diferencias únicamente son biológicas, son las que han creado las diferencias basadas en las construcciones sociales de genero y son estas las que hacen las diferencias bastante remarcadas en beneficio del hombre y en perjuicio de la mujer.

Es importante, reconocer en este momento las diferencias existentes entre ambos sexos, entre las diferencias objetivas (biológicas) y las subjetivas (construcciones culturales de la sociedad, las de género). Una vez reconocidas es posible desarrollar la igualdad en la diferencia.