Llega el verano, lo que significa época de vacaciones y de sol. Una simbiosis lo suficientemente atractiva que durante el tiempo de asueto del que se disponga, uno de los principales objetivos, por no decir el primero, es lograr broncearse, en pocas palabras, ponerse morena.

Todo esto suena muy idílico y sugerente, tiempo de descanso y de exposición al sol, pero nada más lejos de la realidad, y es que hay que tomar unas series de medidas para que durante el periodo en el que se está tomando el sol la piel adquiera un bronceado perfecto y sano y que no se lastime.

Estos son consejos necesarios e imprescindibles para que al final del verano se tenga un bronceado perfecto y sano. Que la exposición hacia al divino astro sea un tiempo de relajo y descanso y no de sufrimiento y tortura está en nuestras manos.

Bronceado perfecto y sano: primeros días de exposición al sol

Es con la llegada del verano cuando el sol toma una distancia concreta y proyecta sus rayos más directamente. Es una época en la que se aprovecha para broncearse y obtener un aspecto sano.

Sin embargo el sol en verano puede broncearnos y también puede quemarnos, y es que para algunas pieles su acción es agresiva, además de que el calor que proyecta resaca y deshidrata la piel, a la vez que potencia sobremanera la descamación de las capas más superficiales. Es por ello más que conveniente, casi obligación, broncearse siguiendo esta serie de consejos:

Bronceado perfecto y sano: tiempo de exposición al sol

La duración de exposición al sol depende del tipo de cutis que se tenga. Puede ser más o menos pálido, más o menos sensible, más o menos seco o más o menos graso.

  • Si es un cutis pálido y sensible esta piel se enrojece con facilidad, por lo que el tiempo de la primera exposición al sol debe ser solamente de 10 minutos, para ir aumentando progresivamente cada 10 minutos hasta lograr un tono dorado.
  • Si el cutis es seco y mixto, aunque parezca más resistente que el anterior es también frágil. No enrojece fácilmente pero se deshidrata, favoreciendo de esta manera la aparición de arrugas prematuras en la expresión. Se debe iniciar la primera exposición al sol con el mismo tiempo que el cutis anterior.
  • Si el cutis es graso esta piel es más receptiva para la exposición al sol, porque seca la grasa excesiva. Se puede estar 20 minutos el primer día y aumentar de manera progresiva. Este cutis necesita de una limpieza profunda antes de tomar el sol.

Protección solar para el bronceado perfecto y sano

En las primeras exposiciones al sol no es necesario encerrarse en casa para evitar la radiación solar, pero si es conveniente evitar sus rayos directamente.

  • Para ello, si se está en la playa, piscina, o montaña hay que intentar andar, pasear, correr o jugar, ya que el estar inmóvil no es bueno.
  • Usar unas gafas de sol con filtro solar para que la mirada sea más relajada y no se canse.
  • Ponerse un sombrerito o gorra, pamela de ala corta o una visera para proteger el rostro, así como cubrir hombros y espalda han de ser acciones obligatorias para no tener después que arrepentirse de haber tomado el sol.

Productos cosméticos que broncean

Desde el primer día de exposición al sol, y hasta el último día se debe usar el bronceador que mejor vaya a la piel. Estos productos cosméticos son imprescindibles porque evitan que los rayos de sol perjudiquen la piel tanto en la superficie como en la profundidad al tener unos filtros que tamizan los rayos solares. El mercado de la cosmética ofrece una amplia gama de productos que se presentan bajo diferentes texturas, eligiendo uno u otro en función de la piel, de su humedad y de su grasa.

  • Leches: este producto tiene una consistencia más ligera y es mucho más fácil de aplicar que las cremas tradicionales, ya que su capacidad de absorción es más rápida. Es aconsejable para las pieles secas con la ventaja de que no engrasa la piel. Es adecuado cuando se toman las primeros baños de sol, y se puede aplicar indistintamente en cualquier parte de la cara y del cuerpo. La rápida penetración que este producto en la piel hace conveniente que se aplique con frecuencia..
  • Cremas: especialmente aplicable sobre el rostro, cuello y escote por su textura untuosa. Se aconseja su aplicación durante las primeras exposiciones al sol para las pieles secas y sensibles.
  • Aceites: para el bronceado es el producto que más resistencia ofrece al efecto del agua. Se extiende con facilidad sobre la piel, especialmente en las secas y sensibles. Plantean el problema de poder ensuciar los poros cutáneos, por lo que no se aconseja aplicarlo en pieles grasas.
  • Geles: penetran en todo tipo de pieles, sensible, seca, grasa... dejando una sensación de frescor. Tienen la ventaja de que no son grasos.