
- Ser Padres - nn
El aprender a ser padres es una tarea que parece sencilla pero al ponernos de cara a esto, no lo es tanto.
Cada día debemos aprender a estimular la autonomía de nuestros hijos, crecer en el respeto mutuo, fijar normas coherentes y entendibles para el niño; todo esto desde el amor, la paciencia y la tolerancia; es un desafío diario que vale la pena afrontar.
Seis aspectos fundamentales a tener en cuenta en la relación padre e hijo
- El conocimiento es un aspecto primordial a trabajar en el vínculo con los hijos. Saber qué los hace felices, qué los entristece, cuáles son sus miedos y preocupaciones abre a un espacio de comprensión que puede ayudar en el momento de corregir ciertos comportamientos del niño. Si yo no conozco a mi hijo, no podré guiarlo y corregirlo.
- El estímulo de un padre hacia un su hijo es muy importante y favorece su seguridad. El sentir la aprobación de sus mayores le otorgará confianza en sí mismo. No olvidemos que nosotros somos el ejemplo a seguir de nuestros hijos; por lo cual, nuestra admiración será mucho más que un motivo de felicidad para el niño.
- La libertad debe primar en la relación entre ambos. El padre que no enseña a resolver problemas, sino que impone la solución, propicia la dependencia de su hijo hacia él. Es bueno guiarlos hacia la posible solución; dialogar con ellos, mostrarle las opciones y las consecuencias de cada una de ellas.
- El aceptar a sus hijos tal cual son les permitirá que crezcan sanos y con una buena autoestima. No pretenda cambiar algunas actitudes de su hijo que afloran en la infancia, ya que estas pueden ser el eje de su propia personalidad.
- La comunicación es un aspecto fundamental a tener en cuenta. El poder expresarse libremente, tanto padres como hijos, en un diálogo sin temor al rechazo o a la acusación es un reto diario que se debe afrontar como padres. En cuanto la comunicación sea fluida, los sentimientos aflorarán al igual que el conocimiento y la aceptación.
- El respeto tiene que gestarse solidariamente. Al niño no le sirve la violencia física, ni psicológica. Se requiere de un espacio de comunicación y respeto en donde marcarle las normas y explicarle el motivo por el cual cumplirlas. Si su hijo no es capaz de adquirir este valor en el ámbito familiar; seguramente en el futuro, no sabrá respetar a sus pares.
El padre ideal no existe, y es sano que así sea
La meta a seguir como padres debe ser la de acompañar al niño en la toma de decisiones sin imponerles nuestras propias soluciones. Darles el espacio para el ensayo y el error, así pudiendo generar conocimientos adquiridos por él mismo. Nuestra tarea no es sencilla y consiste en poder transmitirles de la forma más amorosa posible cuáles son las normas y los valores a tener en cuenta para el desarrollo de su propia vida.
