Cuando se adopta, se compra o se recoge una mascota, la persona que lo hace adquiere una gran responsabilidad de cuidar, alimentar, curar y amar a dicha mascota, sin importar lo demás.

Como la mascota también es un ser vivo, suele enfermarse y a veces con tanta gravedad, que la lleva a la muerte y esto representa una enorme pena y una gran pérdida para el amo.

Sin embargo existen muchas maneras de prevenir que una mascota se enferme y esto es tarea del amo, ya que la mascota no puede diferenciar qué es lo mejor para ella y qué le hace daño.

Se trata de poner un poco más de cuidado y dedicar tiempo a esa mascota, así se la mantendrá sana y aquella seguirá dando la alegría de siempre a la persona y a todos los miembros de la familia.

Preferible es prevenir, antes de lamentar la pérdida o el sufrimiento de un miembro más de la familia.

Ventajas de la prevención

Existen algunas ventajas de prevenir que una mascota se enferme en varios aspectos, como emocional, afectivo, económico y el factor tiempo.

  1. Se ahorra dinero de llevar a la mascota al veterinario y en medicinas
  2. Se evitan preocupaciones
  3. Se evita perder el tiempo que se emplea en curarla
  4. Se evitará el sufrimiento del animal
  5. Mejorará la calidad de vida y la expectativa también

Consejos para cuidar la salud de la mascota

Las mascotas más comunes son los perros y los gatos, pero los pajaritos, los hámsters, ratones blancos, conejos, entre otros también son mascotas que hay que cuidar para que vivan un poco más de tiempo.

En el caso de los mamíferos grandes como el gato y el perro, los cuidados deben ser periódicos.

Siempre hay que mantenerlos bien alimentados y con mucha agua fresca para que no se deshidraten. Es preferible darles sus croquetas o la comida de lata de ellos, porque aquella es la que les hace mejor para la salud. En caso de darles comida de lata, si llega a sobrar, es necesario sacar la comida de la lata y colocarla en un recipiente de vidrio. Si la comida queda en la lata por más de una hora hay que botarla, porque si la mascota consume esa comida podría contraer una fuerte infección.

De vez en cuando se les puede dar la comida de los humanos, pero como una alternativa muy remota, para que ellos puedan variar el sabor.

La leche no es buena para el hígado de los perros y los gatos, por lo que hay que evitar en lo posible darles leche.

Hay que respetar los períodos y administrarles las vacunas cuando lo haya indicado el veterinario y así se evitará que contraigan cualquier enfermedad.

Mantener limpio el espacio que ocupan las mascotas, sobre todo el de las más pequeñas, que suelen ser muy frágiles.

Darles de comer suficiente, dos veces al día para mantenerlos llenos y que no busquen comer basura en la calle que los puede enfermar.

Bañarlos periódicamente (excepto conejos y cuyes), pues al bañarlos se les limpia la piel y el pelaje y se evita la proliferación de microbios.

Procurar que el animal se mantenga en casa el mayor tiempo posible y que solo salga hacer sus necesidades. En la calle se pueden encontrar todo tipo de parásitos internos y externos.

Darles vitaminas con cierta periodicidad para que estén siempre animados, alegres y se alimenten bien.

Hay que estar siempre atento a lo que le pasa, porque a veces las enfermedades suelen manifestarse con ciertos síntomas leves, que aumentan progresivamente y podrían afectar gravemente al animal.

De vez en cuando buscar en su cuerpo, para descartar la presencia de cualquier herida, parásito o cosa anormal que pudiera infectarlo.

Especialmente para las aves, antes de darles agua hay que fijarse el nivel de cloro que esta tenga, ya que si se sobrepasa el ave podría morir.

Todas estas cosas son sencillas y obligación de las personas dueñas de las mascotas, así ambos se beneficiarán y tanto la mascota, como el amo pueden garantizar más tiempo de estar juntos.