La piel seca suele ser muy fina y tirante. En el rostro, suelen aparecer rojeces y las mujeres que se maquillan ven absorbido el maquillaje en muy poco tiempo.

En invierno, tanto la cara como las manos tienden a pelarse y la utilización de cremas decolorantes para el vello facial quema la piel sobremanera.

El cabello seco se enreda con facilidad, es quebradizo y sin brillo. El uso de secadores, tintes, rizadores y alisadores también actúa como factor que agrava el problema. Ya de por sí estropean el cabello, en casos de sequedad lo deshidratan aún más.

Intentaremos equilibrar nuestra economía con la utilización de cremas de buena calidad y otras más económicas. Esto no significa que las de precio más accesible sean peores, simplemente que cuando el problema está más agudizado, la actuación de esos productos no llega a solucionar el problema. En casos más ligeros sí, pero no en pieles con una importante falta de hidratación.

Para nuestra piel

  • La piel del cuerpo debe ser tratada con un gel especial para pieles secas, que sea suave. Pueden encontrarse algunos bastante económicos en farmacias, lo que ya es garantía de calidad. También debemos hidratarla con una crema hidratante (valga la redundancia) para pieles sensibles, y exfoliarla una vez al mes nada más, con un exfoliante suave, ya que puede desollarse. Para economizar podemos por ejemplo adquirir un gel y exfoliante económicos y una hidratante corporal de más calidad.
  • En caso de acudir al solarium, es muy importante hidratar también la piel después de cada sesión y, por supuesto, hacer caso a los consejos de la esteticista y no excedernos en el tiempo de exposición.
  • Si decidimos aplicar un autobronceador, debemos saber que también reseca la piel, por lo que o bien lo mezclaremos con la crema hidratante o bien alternaremos: un día autobronceador y al otro la crema. En una piel seca, este tipo de bronceador sin sol suele esparcirse y absorberse mal y verse más intenso en algunas zonas que otras. Es aconsejable utilizar un autobronceador de calidad, ya que nos jugamos la salud de nuestra piel.
  • Para las manos, usaremos una crema humectante o hidratante. Un truco es masajear las manos con la crema antes de meternos en la cama y ponernos unos guantes para dormir; el calor hará que penetre mejor en la piel.
  • Para el rostro, debemos hacernos con una hidratante facial diaria, una mascarilla para aplicarla una vez a la semana y un agua limpiadora suave y sin alcohol o bien un desmaquillante líquido con las mismas características. La crema hidratante la aplicaremos por las mañanas y noches. Si solemos maquillarnos es importante que tras aplicar la crema esperemos unos minutos para que se absorba antes de ponernos la base de maquillaje, ya que si no no quedará uniforme. Desmaquillaremos siempre y usaremos la hidratante después. Una vez a la semana utilizaremos la mascarilla. Podemos por ejemplo utilizar una crema hidratante diaria económica, de las que pueden encontrarse en supermercados, y elegir un desmaquillante y mascarilla de gran calidad que puede que sea un poco cara. Pero si la usamos sin excedernos en la cantidad y sólo una vez a la semana, tardará en terminarse.

Para el cabello

  • Para un cabello bien hidratado, utilizaremos un champú y un suavizante especiales para pelo seco, y aplicaremos una buena mascarilla una vez a la semana. Tras aplicarla, envolveremos el cabello con papel de aluminio para que el calor intensifique el efecto y esperaremos el tiempo indicado.
  • Con los alisadores y rizadores para el pelo, éste se reseca y estropea aún más, por lo que utilizaremos siempre un protector de calor, antes.
  • Los tintes lo estropean muchísimo así que es imprescindible utilizar un buen tinte si nos teñimos en casa. Aunque son un poco más caros, no lo resecan tanto. ¡Un mal tinte puede incluso provocar la caída del cabello!
  • Para economizar, si nos teñimos el cabello elegiremos un champú normal para mantener el color y un desenredante para cabellos deshidratados de buena calidad, al igual que la mascarilla y el protector de calor. Aquí no ahorramos demasiado, pero es que el uso de tintes estropea el pelo sobremanera. En caso de no teñirnos, podemos optar por un champú y desenredante económicos, pero la mascarilla y el protector (siempre en el caso de que lo necesitemos) de buena calidad.
Mantener bien hidratado nuestro cuerpo es importante para la salud de nuestra piel, e intercalando productos caros con otros económicos evitamos gastar demasiado.