Según Norma Contreras García, académica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), cuenta que con frecuencia recibe en su consulta pacientes angustiados, tristes y depresivos que llegan dispuestos a hacer lo que sea para “detener el tiempo”. Ella dice: “Quieren operarse todo, usan todo tipo de cremas y productos ‘mágicos’, porque intentan verse y sentirse igual que antes. No se dan cuenta de que envejecer es parte de la vida y de que es posible tomar una actitud muy positiva ante este hecho”, Tener una actitud negativa no nos lleva por buen camino, a menudo el envejecimiento genera problemas psicológicos en muchas personas. En algunos casos, lleva a depresiones, ansiedad o baja autoestima.

A medida que pasan los años, el cuerpo va experimentando cambios asociados a una mayor edad, como es el caso de las arrugas, la flacidez de la musculatura y otros cambios que no aceptamos psíquicamente porque nos negamos a envejecer, algo que es natural.

Según algunos estudiosos del tema la clave no está en buscar soluciones en operaciones ni productos milagro, sino aceptarse a sí mismo y quererse.

Consejos para ayudar a quererse

Hay algunas frases que pueden ayudar a una persona que no acepta el paso del tiempo a quererse y aceptarse:

En primer lugar la persona cada día que pasa es más completa en cuanto a experiencia, saber estar, saber resolver los problemas que se le presenten en la vida. La experiencia es un grado. De hecho las mujeres y hombres que son dignos de admirar no tienen cuerpos perfectos, es el caso de Albert Einstein, Gandhi, Stephen Hawking y una gran lista de personalidades que no han destacado por no envejecer.

La belleza física es efímera por lo tanto, conviene pensar en términos de salud. La dieta equilibrada y actividad física mejoran el estado de ánimo y el bienestar general.

Es importante dedicar gran parte del tiempo libre en actividades que aporten placer y seguridad en sí mismo y apartarse de aquellas que te hagan tener inseguridad.

Siempre es importante seguir ejemplos de personas que están a nuestro lado, que también envejecen, igual que todos y en cambio aprendieron a aceptar el paso del tiempo de forma muy positiva.

Conviene aprovechar de lleno la vida sexual, que tiene múltiples beneficios para la salud física y psíquica.

Hay que disfrutar de la vida a cada momento y para lograrlo, en este caso, sería importante entender que el desgaste del organismo es normal, que forma parte de la vida. Cualquier momento de la existencia puede ser maravilloso y el secreto está en mantenerse activo, de acuerdo con las propias capacidades físicas, y seguir vigente en las actividades intelectuales o recreativas que generan un buen estado de ánimo, entendiendo que no vamos a correr igual que cuando teníamos veinte años.

Reafirmar objetivos

· Llega una etapa de la vida en que la que es necesario reafirmarse, la práctica del ejercicio puede transformar radicalmente el estado de salud físico y mental y producir una sensación de bienestar casi instantánea.

· La aceptación humilde y consciente del paso del tiempo y el ajuste en la realización de las actividades, de acuerdo con tus nuevas capacidades, te llevará a disfrutar y a crecer en cada momento de tu existencia.

· Aprender a dar de ti lo mejor y alejarse del mal carácter es positivo para que te acepten los demás así como estar en paz contigo mismo.

· Disfrutar de las cosas y personas que la vida ha puesto en tu camino con seguridad y ternura, personas que si no hubiese sido por el paso del tiempo no hubiera sido posible querer, como es el caso de los nietos y otras personillas que aparecen cuando aumenta la familia.

· Importante para aceptar el paso de los años es reunir sabiduría a lo largo de la vida. Sabiduría: vocablo que proviene del latín sapere (saborear). Cuanto más saboreemos la vida y dejemos un buen sabor en las personas con las que tratamos, más sabiduría reuniremos, lo que nos permitirá llegar a tener una madurez feliz y en paz con nosotros mismos y con los que nos rodean.