
- Ahorro de luz - Alessandro Quisi
¿La factura de luz llegó muy alta? A no asustarse, que con pocos y fáciles trucos se puede lograr un ahorro en el consumo de energía. Lo importante es tomar conciencia de que la luz es cara. Y no sólo para el bolsillo, sino para el medio ambiente. Algunos consejos para ahorrar electricidad:
- Iluminar el 100 % de la casa con lámparas de bajo consumo. Utilizan entre un 50 y un 80 por ciento menos de energía que las lámparas incandescentes, las de toda la vida.
- Configurar el equipo de aire frío-calor en 22 grados: utilizar este aparato en forma responsable es una de las mejores maneras de ahorrar luz.
- Apagar los electrodomésticos y luces que no se usan. El televisor no es una radio. De nada sirve tenerlo prendido si nadie lo ve y genera facturas de luz más caras.
- Lavar y planchar ropa de a grandes cantidades. Hacerlo de a una remera, por ejemplo, es un desperdicio de energía.
- Apagar el monitor de la computadora mientras corre un procedimiento. La pantalla es el elemento de la PC que más energía consume. Bajar archivos pesados o dejar correr antivirus son procesos que se pueden hacer con el monitor apagado.
- No sobrepasar tomacorrientes.
- Abrir la heladera sólo cuando es necesario y no colocar alimentos calientes. Generan un salto térmico, es decir, una mayor exigencia al aparato. En definitiva, un consumo innecesario de electricidad.
Atención con lo que genera frío o calor
Por regla general, todos los electrodomésticos que generan frío (equipos de aire acondicionado) o calor (caloventores, secadores de pelo, secarropa) son los que en verdad mueven la aguja para que una factura de luz sea más o menos económica. El Instituto Nacional de Tecnología Industrial de la Argentina (INTI) dice que un aire acondicionado de 2200 frigorías genera, en kilowatt hora (kWh), 60,75 energía mensual consumida.
Hoy los fabricantes anticipan en la compra el consumo de energía que genera cada uno de los productos. Saberlo y estudiarlo en el momento de la compra es una actitud responsable e inteligente para conseguir un ahorro de electricidad.
Pequeños ahorros de energía
Como indica Greenpeace, "cada vez que utilizamos energía por la quema del petróleo, carbón o gas (combustibles fósiles) emitimos gases de efecto invernadero y de esta forma contribuimos al calentamiento global".
Y la ecología empieza por casa. Se puede empezar con pequeños gestos. Desenchufando el cargador del celular, por ejemplo. Cuando no está en uso igual genera calor y, por lo tanto, consumo de luz.
Otro caso parecido es el del televisor prendido en stand by. Es sorprendente la cantidad de energía (y la factura de luz) que representa la lucecita roja a lo largo de los meses. Lo mismo corre para el secador de pelo: poco y rápido, así debería usarse para que la boleta no venga con sorpresas.
El ahorro de electricidad es un cambio de mentalidad. Uno con doble significado: económico y medioambiental. Mejor apurarse.
