Hoy día, las impresoras son los periféricos más populares, tanto para la oficina como para el uso doméstico, pues permiten pasar al papel todo tipo de documentos e, incluso realizar funciones como escaneado, fotocopiado e incluso fax. Existe una amplia variedad de modelos y marcas en el mercado y, a la hora de compra una impresora, es importante fijarse en diferentes aspectos y no dejarse guiar solamente por el precio de la misma.

Lo que hay que saber para comprar una impresora

Lo primero que hay que tener claro a la hora de comprar una impresora es qué uso se le va a dar. No se le suele dar el mismo uso a una impresora doméstica que a una de oficina y, por ello, resulta esencial conocer qué se va a imprimir (documentos en blanco y negro o en color, documentos de alta calidad o calidad media, fotografías, etc.) y en qué cantidad para orientar desde un principio la elección.

Impresora de tinta o láser: cuál es la mejor opción

Actualmente las impresoras responden fundamentalmente a dos tipos de tecnologías de impresión: la inyección de tinta o la impresión láser.

Las impresoras de inyección de tinta funcionan emitiendo pequeñas gotas de tinta sobre el papel. Suelen ser bastante más económicas que las láser, aunque su calidad de impresión es inferior y suele estar condicionada por la calidad del papel empleado. Son las impresoras más demandadas para uso doméstico y las recomendadas cuando se imprimen menos de 3.000 páginas al mes (unas 100 páginas diarias).

Las impresoras láser funcionan, como su nombre indica, con tecnología láser, y no emplean cartuchos de tinta si no tóner. Son más rápidas y ofrecen más calidad que las de inyección de tinta, aunque suelen ser más caras. Sin embargo, resultan más económicas y prácticas para uso intensivo, por ejemplo cuando se realizan más de 3.000 impresiones mensuales.

La resolución: un parámetro básico al comprar una impresora

Una vez elegida la tecnología de impresión, lo fundamental es fijarse en la resolución que ofrece la impresora. La calidad de los documentos impresos, ya sea texto, gráficos o imágenes, dependerá de la resolución que ofrezca la impresora y que se expresa en puntos por pulgadas (“ppp” son las siglas en español y “dpi” en inglés). Una impresora destinada solo a la impresión de textos puede funcionar bien con una resolución baja, de 600 x 600 ppp. Sin embargo, si se van a imprimir gráficos o imágenes y se busca cierta calidad, habrá que subir esta resolución hasta 1200 x 4800 ppp.

Cartuchos de impresora: no todos cuestan lo mismo

En los tiempos que corren, economizar y ahorrar resulta fundamental en todos los aspectos de la vida personal y profesional. Dejarse seducir por un precio económico de una impresora puede proporcionar un disgusto al cambiar el cartucho de tinta y descubrir que el precio del mismo casi iguala al de la impresora. Por ello, resulta fundamental investigar el precio de las cargas de tinta o tóner antes de elegir un modelo concreto.

Las impresoras suelen indicar cuántas páginas se pueden imprimir con cada cartucho. Conociendo el precio del cartucho y teniendo una idea aproximada de cuántas hojas se van a imprimir al mes, se puede hacer un cálculo aproximado de qué impresora saldrá más económica. No hay que perder de vista la posibilidad de rellenar los cartuchos, lo cual resulta siempre más barato que comprarlos nuevos y de marca. Saber qué cartuchos pueden rellenarse y cuáles no puede orientar la elección de impresora.

Cartucho de color para impresora: optar por colores juntos o separados

Las impresoras que imprimen a color llevan, además del cartucho negro, o bien un cartucho de color o bien tres cartuchos con los colores rojo, amarillo y azul separados. Estas últimas tienen la ventaja de que si uno de los colores se gasta antes que los otros dos, basta con cambiar este cartucho y así se aprovechan al máximo todas las cargas de tinta. Si el cartucho es único, habrá que desecharlo cuando se gaste uno de los colores, desperdiciando la tinta de los demás.

Optar por una impresora a color con un único cartucho o con tres, dependerá de cuánto se use la impresión a color. Si se imprimen menos de 30 páginas a color al mes, compensa el cartucho único. Si se imprimen más, es mejor opción cartuchos separados. Hay que tener en cuenta que estos cartuchos separados son más económicos pues no llevan el cabezal de impresión inserto, si no que este se encuentra en la impresora. La gran desventaja de este sistema es que si la impresora pasa mucho tiempo sin usarse, el cabezal puede obstruirse con la tinta seca, y su reparación resultará más costosa que una impresora nueva.

Velocidad de impresión

La velocidad de impresión puede resultar importante cuando se tienen que imprimir muchas copias; pero si a la impresora se le da un uso doméstico ocasional, este parámetro no es muy relevante. En cualquier caso, cuando se consulte la velocidad de impresión, hay que tener en cuenta las páginas por minuto (ppm) que imprime para cada modo de calidad (borrador, normal y óptima).

La impresora multifunción

Este tipo de impresoras son las más demandas hoy día, pues a la función de impresora incorporan otras como la de escáner, fotocopiador, fax o lector de tarjetas. Su gran ventaja es el ahorro de espacio, aunque también son más caras que una impresora simple. Si se opta por comprar una de estas impresoras, hay que tener claro cuál es el uso que se le va a dar. Si el uso de impresión es el principal, entonces habrá que elegir la mejor impresora, aunque su escáner no sea el de máxima resolución o la función fotocopiadora no sea la más rápida del mercado.

Siguiendo todas estas recomendaciones será más fácil elegir entre las diferentes opciones de impresoras disponibles en el mercado la que mejor se adapte a nuestras necesidades.