Adquirir el muñeco adecuado para los pequeños de la casa siempre es complicado. Sin embargo, la llegada de la Navidad y los Reyes Magos dificulta todavía más esta tarea. Todos los años, cientos de catálogos y anuncios intentan llamar la atención de los niños pero al final son los adultos los que han de decidir qué juego comprar.

Escoger los juguetes de un hijo

Durante los meses previos a las fiestas navideñas la oferta de juguetes se dispara desorientando a cualquier padre responsable. ¿Qué muñeco es apropiado para un bebé? ¿Los contenidos del videojuego de moda son aconsejables para un niño? ¿Cómo saber qué artículos han superado los controles de calidad?

Antes de acudir a una juguetería para hacer las compras de Navidad hay que entender que cada niño tiene sus propias necesidades en función de su edad y de la etapa del desarrollo en la que se encuentre.

Un bebé menor de seis meses, por ejemplo, precisa juguetes que le ayuden a descubrir formas, texturas y colores. Los sonajeros, los muñecos de goma o las mantas con actividades pueden ser una buena opción.

Si el pequeño en cuestión tiene de siete a doce meses hay que subir un escalón y atreverse con pelotas, andadores y juegos sonoros puesto que ya ha empezado a distinguir objetos y a reconocer voces.

Para un niño de un año o año y medio, lo más apropiado son los cubos de colores para que juegue a encajarlos o las bicicletas con ruedecitas. Ya ha dado sus primeros pasos y distingue las cosas.

Cuando el chiquitín tiene entre diecinueve meses y dos años es capaz de hablar y comprender lo que le dicen los demás por lo que necesita muchos estímulos. Las pizarras, los instrumentos musicales y los lápices de colores son el mejor regalo a esta edad.

Los pequeños de entre dos y cinco años empiezan a fijarse más en su entorno y a jugar con sus compañeros en el colegio por lo que los rompecabezas y los muñecos articulados ayudan a su desarrollo.

Para un niño que tenga entre seis y ocho años es fundamental comprar un juego que ejercite sus habilidades manuales mientras que de los nueve a los once años de edad se recomiendan los juegos electrónicos y de estrategia.

Finalmente, cuando se trata de hacerle un regalo a un niño de doce años o más hay que tener presente que abandonará progresivamente los juegos para construir su propia personalidad. Los libros y la música han de sustituir a los juguetes.

Normas básicas de seguridad

El bienestar de un hijo es la principal preocupación de sus padres. Por este motivo, hay que cerciorarse de que los juguetes que se regalan en Navidad, y durante el resto del año, no encierran ningún peligro.

Lo primero es revisar la etiqueta del producto. En ella debe aparecer la marca de la Comunidad Europea así como el nombre del juguete y sus instrucciones de uso. Además, ha de constar la dirección del fabricante y la razón social.

Si se compran peluches o muñecos hay que asegurarse de que no son tóxicos y son lo suficientemente grandes como para que un niño no se los trague. Además, es bueno comprobar que los ojos no se desprenden pues estas pequeñas piezas asfixiarían a un bebé.

En el caso de juguetes eléctricos es imprescindible conocer su potencia máxima, su consumo energético y el tiempo de carga de las baterías. Por otro lado, este tipo de artículos ha de contar con un enchufe de seguridad.

Un regalo barato y asequible

La calidad de un juego no tiene por que estar reñida con un buen precio. Existen algunas opciones a la hora de comprar juguetes en Navidad que pueden suponer un pequeño alivio a la economía familiar.

La primera y más socorrida es navegar por Internet. De esta forma los padres pueden hacerse una idea de dónde hallar más barato el juguete que quiere su hijo sin renunciar a las garantías de un buen fabricante.

Otra posibilidad es hacer un regalo que pueda disfrutar toda la familia. Un juego de mesa, por ejemplo, permite pasar muy buenos ratos a padres e hijos y es una excelente manera de que un niño aprenda riendo.

Por último, no hay que olvidar el encanto de un presente artesanal. Obsequiar a los más pequeños con unas marionetas caseras, coserles un disfraz o grabarles un CD con sus canciones favoritas no cuesta mucho y les arrancará una sonrisa.

En Navidad, comprar muñecos que ayuden a los niños a desarrollarse a la vez que los divierten es muy importante. Ante la multitud de ofertas que lanzan los comercios sólo cabe precaución y no olvidar que hay un juego para cada edad y unas normas de seguridad que los fabricantes de juguetes han de cumplir.