Debido a la importantísima función que cumplen en lo que a esquiar se refiere, todas las fijaciones de esquí que circulan en el mercado cumplen con ciertos niveles de exigencia en cuanto a seguridad.

Cuál es la función de la fijación de esquí

La misma se encarga de funcionar como nexo entre la bota de esquí y las tablas. Debido a esto son vitales para la seguridad del esquiador. Una fijación de mala calidad o que no cumpla con su función correctamente puede desencadenar un mal trago.

Consejos a tener en cuenta para seleccionar y comprar unas fijaciones para esquíes

  • Peso y altura del esquiador.
  • Edad.
  • Nivel de esquí (principiante, intermedio, avanzado o experto).
  • Modo de esquiar (agresivo y desafiante o conservador).
  • Talle de calzado habitual.
Una fijación bien elegida en base a las características del esquiador anteriormente mencionadas evitará lesiones y hará que la práctica del deporte sea más cómoda.

La importancia de calibrar correctamente las fijaciones del esquí

Los puntos mencionados en el ítem anterior ayudarán a seleccionar la dureza correspondiente para la fijación elegida. Es decir, la presión correcta que deben tener “los muelles” en donde se apoya el talón de la bota y “la puntera” en donde se coloca la punta de la misma. Esto es para que la fijación se libere rápidamente separando la bota de la tabla de esquí en caso de caída, evitando quebraduras o lesiones graves en el esquiador.

La importancia de la presión de la talonera

La presión de la talonera es fundamental. Ya que al poner la bota en la fijación la talonera debe retroceder de 5 a 10 milímetros. Si esto no esta calibrado de este modo, la fijación no se abrirá en el momento indicado como por ejemplo ante una caída en la montaña.

La fijación y el esquí

La misma no va ubicada directamente sobre el esquí. En la mayoría de las ocasiones se coloca unas medidas que levantan la fijación por sobre la superficie de las tablas. Estas levantan tanto la talonera como la puntera sobre la base del esquí. Logrando de este modo que el cuerpo del esquiador logre mayor inclinación sin que la bota de esquí llegue a estar en contacto con la nieve. Logrando como resultado una mejor conducción y agarre sobre la pista.

En pocas palabras la fijación debe ser cuidadosamente seleccionada y calibrada. Ya que de ella depende el agarre del esquiador sobre las tablas. Como así también la capacidad de liberarlo en caso de caída. Por eso a la hora de subirse a un par de esquíes hay que verificar el correcto funcionamiento de las fijaciones y que las mismas se abran en caso de presión extrema. Contar con un buen equipo de esquí es fundamental para practicar este deporte.