La decisión de comprar un caballo no debe tomarse a la ligera. Requiere cierta inversión de dinero, por lo que conviene pensárselo detenidamente, y por supuesto, mirar diversos ejemplares antes de optar por uno concreto. Internet ha multiplicado las posibilidades de conseguir información y encontrar vendedores. Por supuesto, es importante que el animal sea analizado por un veterinario, para que certifique que esté en buen estado. Si es posible se debe conseguir que el vendedor nos permita un período de prueba durante el que podamos observar si responde a lo que se espera de él.

Dicen también los expertos que es importante fijarse en cómo se comporta el equino cuando está atado. El mejor momento para realizar la compra es durante el otoño y el invierno, cuando disminuye el número de personas que practican la equitación, por lo que existe una menor demanda, y por tanto los precios son más bajos. Suelen subir con la llegada del buen tiempo, cuando aparecen más personas deseosas de practicar la equitación. Siempre existe la posibilidad de regatear.

Consejos para adquirir un caballo

Es importante no dejarse impresionar por el tamaño del caballo. Los ejemplares de mayor talla no son necesariamente más resistentes. Por regla general, los de menor estatura aguantan más. Explican los entendidos que son mejores los que han sido criados de manera rústica.

Si queremos el caballo para la competición, se deben seguir ciertos parámetros. Por ejemplo, son más rápidos los que tienen los hombros oblicuos, y una forma horizontal. Un caballo puede correr cuando tiene más de cinco años, pero a veces es mejor comprarlo de tres años o más, pues así se puede educar según nuestras preferencias. Además, al parecer si un caballo de cinco años está en venta, suele ser por alguna razón negativa.

Para correr son mejores los caballos machos que no estén castrados, porque son más combativos. Si optamos por una yegua, se debe tener cuidado cuando está en celo. Si es para dar paseos, una yegua es una buena opción, y si es macho es mejor que esté castrado, pues así no se meterá en peleas con otros caballos, ni se desbocará al sentir la presencia de una hembra.

Mejores criadores para comprar caballos

La mejor opción es comprar el ejemplar a un criador, pues estos tienen siempre una reputación que mantener, y se esfuerzan por no quedar mal con sus clientes. Destacan criadores como Caballos Peralta, en Puebla del Río (Sevilla), especializados en pura raza española. Por su parte, Yeguadaaimaran.com, empresa malagueña, ofrece caballos españoles a precios competitivos. Se pueden ver fotos en la web.

En Ganaderiaelobispo.es, criadores de Aljaraque, en Huelva, están especializados sobre todo en machos. Yeguadaindalo.com se sitúa en Málaga, y se dedica a la doma clásica. Yeguadalaparrilla.com opera en El Escorial (Madrid) tiene ejemplares con distintos niveles de doma y presume de que tienen todos enorme funcionalidad. Yeguadaovelar.com también está situada en la capital de España, y se dedica a la cría de sementales.

Elgalope.com, web especializada en el sector, ofrece listados completos de los mejores criadores de caballos en España.

Otras formas de comprar caballos

Otra opción es comprar a un particular, pero conviene revisar el equino y no dejarse embaucar. Ventadecaballos.es ofrece anuncios de vendedores. También tiene buenas ofertas Compraventadecaballoos.org, donde aparecen muy bien clasificados por razas.

Existen otras variopintas posibilidades. Por ejemplo, el interesado en comprar que pertenezca a un club hípico tiene la opción de preguntar a monitores de su confianza, pues estos sabrán indudablemente si se vende algún caballo de calidad en la zona. De la misma forma, se puede preguntar a veterinarios de confianza, que todos los días están en contacto con propietarios, y además, conocen perfectamente el estado de salud de cada caballo.

Por último existen numerosas ferias, aunque se aconseja ir acompañado de un entendido, ya que suelen acudir a las mismas muchos charlatantes.

El precio es bastante variable en función de la calidad. Se puede adquirir uno bastante malo por 1000 euros, casi al precio de la carne, que es lo mínimo que se paga por uno, un caballo de competición por 10000 euros, o un ejemplar único por 100.000 euros o mucho más. El precio aumenta en razón de diversos factores, como su edad, pues son más caros entre los 5 y 10 años. Una yegua puede subir su cotización si vale para criar buenos ejemplares. Y por supuesto, cuestan más si son de una buena raza como el caballo andaluz y el árabe.