En Buenos Aires existen cada vez más escuelas de manejo porque paulatimanente se incrementan la cantidad de personas que desean aprender a conducir bajo las órdenes de instructores especializados.

“Me di cuenta que es mejor que me enseñe un desconocido porque cada vez que intentaba salir a manejar con mi novio terminaba traumada”, asegura Josefina Marino, alumna de una conocida cadena de autoescuelas de Capital Federal. Ella, aprendió en 15 clases y en menos de dos meses pudo sacar su registro. Ahora, como su pareja no le presta el auto para practicar, está en planes de ahorro para comprarse un coche usado.

Al igual que Josefina, cientos de alumnos concurren a estos locales que se dedican exclusivamente a la enseñanza automotriz.

Estos lugares utilizan vehículos de doble comando para que los errores de los alumnos no pongan en riesgo la vida de terceros. Generalmente, las autoescuelas imparten educación vial apoyándose en las clases prácticas por calles y avenidas de la ciudad, despiertan el estado de alerta constante del conductor, la previsión de posibles accidentes y la destreza general al desplazarse.

Para lograr estos objetivos diseñan paquetes de clases diurnas y nocturnas.

Con profesionales mucho mejor

Alejandro Gutiérrez es instructor de la academia Drivers School. Hace 15 años que enseña a manejar y sabe como un verdadero científico los secretos para que todos puedan aprender a dominar un auto sin frustraciones.

“Es elemental perder el miedo al auto en movimiento, para eso el aprendiz debe estar atento a todas las situaciones que ocurren a su alrededor, porque uno en la calle no está solo”, asegura Alejandro, quien luego agrega que por sobre todas las cosas, la prudencia y la práctica constante son los mejores amigos de una persona que quiere ser un conductor responsable.

Consejos básicos para aprender a conducir

  1. Aprender con profesionales o con personas de confianza.
  2. Practicar con diferentes tipos de vehículos, ya sean coches eléctricos, nafteros o diesel.
  3. Estudiar las reglas de tránsito vigentes en nuestro lugar de residencia.
  4. Utilizar siempre los espejos, tanto laterales como retrovisores, para anticiparnos a lo que pasa alrededor de nuestro coche.
  5. Mantener la distancia y calcular el espacio existente entre nuestro auto y el vehículo que tenemos cerca para evitar coches. “Es normal sentir un poco de miedo al cruzarnos con otros coches que circulan cerca nuestro, pero esta sensación se pierde con la práctica”, explica el instructor.
Si bien no hay reglas absolutas y las experiencias a la hora de aprender son absolutamente personales, las opciones de las escuelas de manejo ponen al alcance de la mano una novedosa alternativa para perder el miedo y aprender a conducir correctamente.