Cada vez que dejas luces y aparatos encendidos y que nadie los utiliza, estás desperdiciando energía sin darte cuenta y esto repercute directamente en tu bolsillo por la cantidad de dinero que debes pagar mes a mes por el consumo en el hogar.

Aunque parezca difícil, esta situación se puede mejorar si implementas en el hogar pequeñas acciones que reduzcan la cantidad de energía que utilizas y además optimizas con esto el rendimiento de los electrodomésticos y aparatos eléctricos.

La iluminación, bombillas de bajo consumo

Sustituir los focos tradicionales por lámparas o bombillas ahorradoras, conocidas como fluorescentes, y aunque son más caras, consumen hasta cuatro veces menos energía eléctrica, duran unas diez veces más y mejoran el nivel de iluminación de todos los cuartos.

Además, hay que limpiar periódicamente los focos y las lámparas, ya que el polvo bloquea la luz que emiten, disminuyendo su verdadero potencial. También se debe pintar las paredes y los techos de colores claros y brillantes para que la luz se refleje y se distribuya de manera uniforme en todos los espacios del hogar.

Otro tip es utilizar al máximo la luz natural para realizar las actividades diarias. Mantén abiertas las cortinas y las persianas durante el día y programa tus tareas en el hogar para que las puedas hacer con la luz del día sin utilizar los focos ni la energía eléctrica.

Los electrodomésticos

Uno de los mayores consumidores de energía eléctrica en el hogar es el refrigerador. Para disminuir su consumo, colócalo en un lugar alejado de los rayos del sol y fuentes de calor, como la estufa o calentadores, pues consumirá más energía de la que realmente necesita.

También asegúrate que esté nivelado y que cierre herméticamente para que no le entre aire caliente y no existan cambios de temperatura al interior. Comprueba que el termostato esté entre los número 2 y 3 si estás en un clima templado o en el 3 o 4 si es caluroso, así trabajará correctamente y optimizará su rendimiento.

La plancha, aunque no lo parezca, consume en promedio más energía que el refrigerador, por lo que hay que hacer un uso racional de ella. Plancha la mayor cantidad de ropa posible en cada ocasión que la conectes, rocía ligeramente la ropa con un poco de agua para quitar las arrugas profundas y comprueba que la superficie de la plancha está limpia y lisa, pues así transmitirá el calor de manera uniforme y se deslizará más fácilmente.

Para el horno de microondas, tostadores y hornos eléctricos, hay que mantenerlos libres de residuos para que emitan directamente el calor hacia los alimentos y no los utilices si la comida está congelada, con esto se reduce el consumo de energía y se alarga la vida de los aparatos.

Los aparato de audio y video

Los televisores, radios y sistemas de sonido, regularmente están prendidos sin que nadie los esté viendo u oyendo. Pasan mucho tiempo encendidos sin ser aprovechados verdaderamente, por lo que es recomendable que los enciendas sólo en los casos en que realmente vas a ver o escuchar su contenido.

Otro consejo práctico es que desconectes los aparatos como el DVD o los minicomponente, ya que estos siguen consumiendo energía aún estando apagados por su sistema de relojes digitales. Lo mismo que las computadores, impresoras y módems, desconéctalos por las noches y conéctalos solo en los momentos en que los vayas a ocupar.

La instalación eléctrica

Uno de los principales problemas en el gasto inapropiado de la energía eléctrica son las fallas en las instalaciones. Para comprobar que tu red no tiene problemas, realiza pruebas frecuentemente y verifica que no tiene ninguna fuga en el sistema de contactos o cableado.

Para identificar posibles fugas, apaga todas las luces, desconecta todos los aparatos y comprueba que el disco del medidor no siga girando. En caso de que continúe haciéndolo, llama a un técnico para que identifique el problema, pues una fuga representa un gasto mayor.

Información valiosa

Si estas a punto de comprar algún electrodoméstico, revisa la etiqueta en donde se especifica cuanta energía consume ese aparato y por lo tanto, cuánto dinero tendremos que pagar por su uso. Para el mercado mexicano, la Norma Oficial Mexicana de Eficiencia Energética (NOM) te va a permitir saber las características generales del aparato y cuánta energía ahorra ese producto, según los lineamientos de esta norma.

Con estos datos, puedes elegir mejor el aparato que se apega mejor a tus necesidades y vas a saber de qué manera va a afectar tu bolsillo al tenerlo en casa una vez que se conecte a la corriente eléctrica.

Así, con estos sencillos pasos, puedes ahorrar algo de dinero al mes, contribuyes a cuidar el medio ambiente y fomentas una cultura de consumo responsable en tu familia.