Las parejas normales suelen tener conflictos por desacuerdos, ya que son personas que aunque piensen parecido, tienen caracteres diferentes.

Existen algunos factores clave que hacen que una relación de pareja marche bien, pues aquellos factores son los que no pueden faltar, pues si uno de ellos falla, la relación puede tambalear.

En primer lugar está el afecto, que en el caso de este tipo de relaciones, es el amor; ya que sin él una pareja difícilmente podría compenetrarse.

La comunicación le sigue, pues es muy importante que la pareja dialogue, conversen cada uno lo que les agrada, lo que no les agrada y la forma en la que les gustaría llevar la relación. Gracias a la comunicación, la pareja puede decirse cuando algo hacen bien o cuando están fallando.

El respeto tiene vital importancia, ya que ambos deben respetar la privacidad, el espacio y la integridad de la persona, procurar tratarla bien y ser complacientes.

La lealtad es un factor poco cumplido, pero de suma importancia en una relación. Una relación de pareja establecida en base a la mentira no puede ser exitosa, ya que aunque la otra persona no se entere, quien es desleal sabe lo que hace y eso a la larga no permite tener una vida plena.

Todos esos factores son importantes en una relación, pero la confianza es también un pilar fundamental que la sostiene.

¿Qué pasa cuando no hay confianza?

Cuando una de las personas deja de confiar en su pareja o nunca lo hizo siempre existirán dudas acerca de la credibilidad de dicha persona.

Nada de lo que diga la persona será válido, ante los pensamientos atormentados de quien no cree en lo que la pareja hace y dice, sino en lo que le dicta su imaginación.

A veces el motivo de la desconfianza surge a partir de una deslealtad o de un acto del cual no se creía capaz a una persona.

Los celos y reclamos son las primeras cosas que salen a la luz, ya que cualquier actividad que haga la persona de forma individual será motivo de desconfianza.

Las revisiones a las cosas privadas de la pareja, el interrogatorio, las puntas y demás indirectas aparecerán a cada instante.

Gracias a todas esas cosas, las peleas comenzarán a ser más constantes y más fuertes, al punto de destruir el respeto y bajo estas circunstancias dos personas podrían llegar hasta a faltas graves como los golpes.

La persona que desconfía vivirá un tormento continuo y la otra persona pasará la mayor parte del tiempo estresada, sin saber cómo ganar algo de credibilidad.

Todo aquello podría llegar a un punto tal, donde la mejor alternativa será la separación definitiva.

¿Cómo debe actuar la pareja?

Las personas víctimas de la desconfianza deben procurar mantener un perfil calmado y tratar de entender a la otra persona. El diálogo juega un papel principal dentro de una situación como esta, siempre y cuando sea con calma, con serenidad y mucha seriedad.

Es importante no dar motivos, no responder a las indirectas o puntas y actuar de forma normal, sin misterios y sin enojarse si le preguntan algo.

Enojarse es la peor idea que se pueda tener, ya que la persona que no tiene confianza pensará que es un pretexto o que en realidad oculta algo, por eso es mejor mantener un perfil bajo y controlar el carácter en esta situación.

¿Cómo debe actuar el desconfiado?

No solo la otra persona debe poner de su parte, ya que quien siente desconfianza es quien realmente debe hacer algo por cambiar aquello.

Lo primero que no se debe hacer es idealizar a nadie, porque a la primera falla quedará una sensación de decepción tan grande, que no podrá ser olvidada con facilidad. Todos son seres humanos y por ende no están exentos de cometer errores; todos pueden fallar alguna vez y por eso no hay que idealizar.

Lo segundo es notar los méritos que tenga la pareja, tratar de ver cuáles son las virtudes y los defectos. Si la persona se equivocó una vez y se le ha concedido una oportunidad, la actitud de dicha persona es la que dirá si realmente es de fiar, por lo que las desconfianzas extremas están demás. Lo único que hay que hacer es callar y aguardar, pues quien no sea capaz de valorar, en algún momento volverá a incurrir en la misma falla y ahí si existirá un motivo para la desconfianza y la separación.

Es necesario dar algo de credibilidad a la otra persona para que no se sienta ahogada y vigilada, aun cuando eso represente un tormento.

El diálogo es esencial, ya que mediante la cercanía y el trato se puede sentir lo que irradia la persona y esta sí es una pista de sus verdaderas intenciones.