Estos niños mientras son bebés suelen llorar, ser irritables, sufrir de cólicos y mostrar dificultad para dormir. Durante el primer año el llanto desaparece y duermen mucho mejor.

Los niños con síndrome de Williams Beuren por lo general comienzan a caminar más tarde que el resto; esto es debido a una serie de problemas de equilibrio, fuerza y coordinación que también les afecta la motricidad fina. Los problemas de aprendizaje varían según el niño, pueden tener desde una inteligencia normal hasta un retraso moderado.

Relaciones sociales y personalidad

Socialmente son muy comunicativos aunque también comienzan a hablar más tarde de lo que normalmente se espera (alrededor de los 18 meses). Comienzan usando palabras sueltas y a veces frases. Pueden aprender canciones (poseen buena memoria auditiva); a los tres años suelen hablar con oraciones completas aunque se apoyan en oraciones repetitivas muchas veces: Ej. Cuando vas a recogerlo y le preguntas “¿Vienes conmigo?”, al día siguiente él te pregunta “¿Vienes conmigo?” en lugar de decir “¿Voy contigo?”.

Los patrones de personalidad característicos del síndrome de Williams son: respecto de la apariencia física, poseen una nariz respingona y pequeña, cabello rizado, dientes pequeños, labios gruesos y boca grande. A pesar de estas características comunes, se parecen a sus padres; respecto a su personalidad son extrovertidos, entusiastas, conversadores, dramáticos (expresan mucho sus emociones), muy amigables, sufren déficit de atención, ansiedad (que puede ser tratada en el ámbito del aula como si se tratara de TDAH) e hiperacusia.

Enfermedades comunes

No suelen tener problemas importantes de salud. En ocasiones pueden sufrir afecciones de corazón, riñones o dentales pero con un tratamiento adecuado no tienen por qué revestir gravedad.

Respecto a aspectos a tener en cuenta en el aula, como son niños que suelen tener menor capacidad en la vejiga, habrá que dejarlos ir al baño cuando lo requieran.

La vida escolar

Los maestros o educadores que tienen un niño con este síndrome en su aula han de tener en cuenta que la fuente de información más importante de la que disponen es el propio niño y su familia ya que los factores ambientales influyen en su desarrollo y su personalidad en la misma medida que en un niño que no lo sufra.

Es fundamental informar a los educadores del hecho que este alumno no va a responder a castigos o enfados (no los entiende). El mayor reforzador y motivación va a ser el social (con nuestros halagos cuando lo haga bien o salir al patio el primero si termina la tarea).

No son niños conflictivos (rara vez se enfadan) pero sí hay que sentarlos cerca del profesor para evitar que dispersen su atención y se levanten con frecuencia de la silla.

A nivel de vocabulario puede llegar a equipararse con un niño de su misma edad pero no es así con los niveles de lectura, lectura comprensiva y competencia matemática. Es difícil sacar el promedio de los distintos niveles en los conocimientos para detallar así la medida de su inteligencia. Lo mejor es medirlo por separado y crear un plan educativo con las adaptaciones significativas de más de un ciclo (ACIS) o no significativas (ACI) que necesite y la asistencia al aula de Pedagogía Terapéutica. Es preciso saber que las medidas educativas especiales que se tomen con estos niños también pueden ser útiles para el resto, así por ejemplo si está enseñando las vocales, cualquier recurso que se utilice para enseñarlas a un niño con síndrome de Williams, también servirá para el resto.

Pero los niños con el síndrome de Williams Beuren también tienen sus puntos fuertes: Buena memoria a largo plazo, Hiperacusia (puede ser positiva para el aprendizaje de la lectura ya que aprende a diferenciar los fonemas con más facilidad), habilidad musical, buena memoria auditiva y buena interacción social.

Actualmente existe la asociación ASWE con sede en España y a la que se puede acudir para ampliar cualquier información o recibir apoyo y consejo.