La palabra Tantra proviene del sánscrito, de las palabras tanoti (desarrollo) y trayati (liberación). La filosofía tántrica persigue la liberación y autorrealización personal, a través de ritos sexuales y espirituales.

Los textos tántricos proceden de las conversaciones secretas que mantenían el dios Shiva y la diosa Shakti. En el sexo tántrico el papel de la mujer es fundamental, debido a la capacidad divina de dar vida.

Su mayor objetivo es la culminación del placer sexual a través de la unión de los sexos. En esta filosofía, la salud es muy importante, ya que se relaciona con el placer sexual, y se confiere a la sexualidad con un gran poder curativo.

Respiración tántrica

En el sexo tántrico se le otorga mucha importancia a la respiración. Esta filosofía dice que la respiración nos conecta con la vida y por eso hay que aprender a respirar.

Las respiraciones cortas no favorecen esta conexión, sino que hay que aprender a respirar desde el abdomen, es decir, con respiraciones más profundas.

Esto se debe a que las respiraciones profundas retienen durante más tiempo el oxígeno dentro del cuerpo, por lo tanto, hay más tiempo para recargar el cuerpo dándole energía y rejuveneciéndolo.

Las inspiraciones proporcionan oxígeno a todos los centros vitales del cuerpo, otorgando así una mayor concentración sensorial. Con las espiraciones, esa energía producida se proyecta hacia el exterior.

Los chakras

La palabra chakra deriva del sánscrito y significa rueda o círculo. Los chakras hacen referencia a siete centros de energía presentes en el cuerpo.

Estos centros de energía responden a siete deseos básicos procedentes de esta filosofía. Así pues, son los siguientes:

  • Primero: situado entre los genitales y el ano. Hace referencia al instinto de supervivencia y seguridad.
  • Segundo: situado cerca del ombligo. Se relaciona con el deseo sexual y la emoción.
  • Tercero: situado en la boca del estómago. Implica un deseo de recibir alimento. También se relaciona con el control y la libertad.
  • Cuarto: situado en el pecho. Hace referencia al deseo de amar y ser amando.
  • Quinto: situado en la zona de la garganta. Relacionado con la creatividad y el deseo de expresión.
  • Sexto: situado entre las cejas. Expresa un deseo de conocimiento y está muy relacionado con la intuición.
  • Séptimo: situado en la cabeza. Refiere al deseo espiritual y de saber.
El sexo tántrico propone mantener una armonía entre todos los chakras, de manera que si uno de ellos no funciona bien, se producirán bloqueos en la sexualidad. Para conseguir esta armonía se propone la meditación, la danza y los buenos hábitos de alimentación.

La energía psicosexual sale del primer chakra, situado cerca del ano va subiendo por todos ellos hasta el último, situado en la cabeza. Esta energía irá satisfaciendo todos los deseos implicados en cada uno de ellos.

Orgasmo y eyaculación

El sexo tántrico suele conocerse por los beneficios que aporta para la eyaculación del varón, ya que propone un alto control sobre ésta.

El orgasmo y la eyaculación son dos procesos diferentes, pudiendo tener un orgasmo o varios de ellos sin eyacular. Por lo tanto, se supone que el hombre también puede conseguir orgasmos múltiples. El tantra propone eyacular una vez cada diez actos sexuales, ya que se pierde energía sexual con cada eyaculación.

Para ello, se da la eyaculación retrógrada, que supone eyacular hacia el interior del cuerpo, concretamente en la vejiga. De esta forma la energía sexual no se pierde, sino que se utiliza para un nuevo acto sexual.

Otros elementos del sexo tántrico

En el sexo tántrico las relaciones sexuales son de larga duración. Se establecen unos horarios en los que son más propicios para practicar el sexo. Esto sería entre las 12 de la noche y las 3 de la madrugada, ya que se consideran horas de máxima energía.

Propone también el uso de metáforas para nombrar los genitales de ambos miembros, de forma que exista belleza, energía o poder sexual en dichos nombres.

Las posturas incluyen posiciones en las que el hombre pueda controlar mejor su eyaculación. Algunas de ellas pueden implicar movimientos limitados, pero lo importante es la unión espiritual con la pareja sexual.

Se incluyen besos profundos, abrazos con gran conexión emocional, múltiples juegos eróticos o rituales. Lo que está claro es que el sexo tántrico ofrece grandes dosis de juegos preliminares y requiere gran concentración.