Ollanta Humala Tasso gobierna Perú desde el 28 de julio de 2011. Un año después enfrenta su mayor desafío político, económico, social y ambiental en la región norteña de Cajamarca, por acción del paralizado proyecto minero de Conga. El cual, siendo el mayor del país, está poniendo en jaque la continuidad del sostenido crecimiento económico de los últimos años, basado esencialmente en la minería, por cuestiones políticas y ambientalistas que ya antes relegaron grandes proyectos de inversión internacional.

Humala elegido en unas elecciones presidenciales 2011 controvertidas

El actual presidente peruano ganó en la segunda vuelta de las elecciones generales de 2011, a Keiko Sofía Fujimori, tras una disputa electoral cataloga incluso como una elección entre “el sida y el cáncer”, por el temor que suponía la llegada al poder de la hija de quien presidió el considerado mayor gobierno corrupto del Perú, y dadas las posturas izquierdistas y nacionalistas que parecían seguir impregnadas en la personalidad del ex militar del ejército peruano metido en política.

Lo último quedó evidenciado al día siguiente de la elección de Humala Tasso, cuando la Bolsa de Lima registró la mayor caída de su historia, y el presidente electo tuvo –entre otras cosas- que asegurar que durante su gobierno no se produciría la nacionalización de empresa privada alguna, y que además apoyaría e invitaba a inversores internacionales.

La economía peruana siguió creciendo con Ollanta Humala

Al primer año de su mandato la cuestión retoma actualidad, no por acción del presidente Humala que durante su primer año de gobierno no impidió que Perú siga creciendo manteniendo la férrea disciplina fiscal, atrayendo la inversión privada, y logrando mantenerlo algo al margen de las consecuencias de la crisis global actual que sigue afectando acusadamente a diversos países de Europa y a los EE.UU.

Algo que de algún modo se refleja, además, en los resultados de una reciente encuesta de la consultora peruana Ipsos Apoyo, en la que su aprobación es entre el 42% y el 46% entre los peruanos de clase media y alta que más le temían antes de ser elegido, y entre el 36% y el 39% entre los más pobres que durante la campaña electoral fueron los que más le apoyaron.

La pobreza y la importancia de la minería en el Perú

Pobladores pobres que siguen siendo el 28% del total, y a los que el presidente Humala prometió ayudar redistribuyendo, mejor, las regalías y los impuestos que proyectos como el de Conga en Cajamarca logran mayormente proporcionar.

Proyecto minero que está actualmente suspendido por la presión de ciertos grupos con intereses políticos y ambientalistas, que como en la década de los ochenta retrasaron el hoy en funcionamiento proyecto gasífero de Camisea, y ahora amenazan la continuidad de uno valorado en cerca de 5.000 millones de dólares, y en momentos en los que el sector en general tiene previsto una inversión superior a los 50.000 millones de dólares en los próximos años.

El Proyecto Conga y la controversia que suscita

Porque según Gregorio Santos, presidente de la Región Cajamarca y líder de las protestas, el desarrollo del proyecto destruirá “las últimas fuentes de agua que le quedan a Cajamarca”.

Lo que desde la minera refutan afirmando que si bien las cuatro lagunas se alterarán al estar por encima del oro y el cobre que con el proyecto se extraerán, no se trata de cabeceras de agua, sino de lagunas estancadas que almacenan agua de lluvia, no manantiales; y además el proyecto contempla la construcción de otras cuatro lagunas artificiales, como la canalización de la cuenca que doblará la capacidad actual.

Primer gran reto para el Gobierno de Humala en Perú

Habrá que esperar para ver la forma en que el presidente peruano dilucida esta gran encrucijada, sin poner en jaque la continuidad del modelo de desarrollo que esta funcionando, atendiendo las expectativas de quienes más esperan de su gobierno, y posibilitando acuerdos como el que por ejemplo se dio hace poco entre la región sureña de Moquegua y otra empresa minera.

Máxime, si se trata de un sector responsable de más de 50% del crecimiento económico peruano de los últimos años, cuya trascendencia económica y social está por tanto fuera de toda duda. Lo cual puede finalmente comprobarse conociendo, por lo demás, el auspicio que empresas mineras hacen a más de una decena de equipos profesionales del fútbol peruano.