El chimpancé (Pan troglodytes) es, sin duda, el culmen de la conducta instrumental en animales no humanos. Esta capacidad la ha demostrado en innumerables ocasiones, en todos los contextos habidos y por haber y en libertad, cautividad, en experimentos y en observaciones espontáneas y sistemáticas.

Este hecho evidencia, entre otras cosas, por qué se trata de la especie animal más cercana biológicamente al ser humano.

El chimpancé, así, cierra la lista de animales, primates y Grandes Simios no humanos (invertebrados, aves, mamíferos no primates, prosimios, calitrícidos, mono capuchino, papiones, macacos, gibones, orangutanes, gorilas y bonobos) que utilizan y fabrican herramientas.

Breve introducción al chimpancé

El chimpancé es el animal no humano que más tarde se separó del linaje evolutivo de nuestra filogenia, hace unos 5 millones de años. A los primates de la otra línea sobrante se les conoce como primates humanos u homininos (anteriormente homínidos) y su evolución condujo a la aparición de nuestra especie.

Es el primate no humano más mediático y popular, debido tanto a que ha sido objeto de grandes estudios sistemáticos primatológicos (Jane Goodall, Christophe Boesch o Jordi Sabater Pi, entre otros) como a su aparición en películas, anuncios, series de televisión y otros medios de comunicación.

La especie (Pan troglodytes) se divide en tres subespecies geográficas, ya que a simple vista son indistinguibles: Pan troglodytes verus (oeste de África), Pan troglodytes troglodytes (centro-oeste de África) y Pan troglodytes schweinfurthii (este de África).

La estructura social del chimpancé se corresponde con el denominado "sistema de fusión-fisión de machos y hembras", por el cual se forman grupos temporales de varios individuos (de 20 hasta más de 100) sujetos a intercambios entre unos y otros.

El núcleo jerárquico de cada grupo lo forman machos emparentados entre sí que vigilan y controlan los límites del territorio de cada comunidad. Se trata de grupos muy jerarquizados que utilizan la violencia para resolver los conflictos sociales. Jane Goodall llegó a hablar, incluso, de guerras entre grupos.

Los chimpancés han sido estudiados desde diversas perspectivas, encontrando al final todas ellas una analogía con el ser humano: inteligencia, memoria, moralidad, cultura, reproducción, maternidad o teoría de la mente entre otras.

Para el caso que nos ocupa, el de la conducta instrumental, haremos un repaso señalando los ejemplos más paradigmáticos, pues la cantidad de información existente al respecto es muy elevada.

Conducta instrumental del chimpancé en libertad

En el contexto agonístico, Jane Goodall pudo observar el proceso por el que Mike, un chimpancé adulto del Parque Nacional de Gombe en Tanzania, que ocupaba uno de los puestos más bajos de la jerarquía de su grupo, logró convertirse en el macho dominante.

Para ello, utilizó una lata de parafina con la que logró intimidar a los machos dominantes, bien amenazándoles con ella, agitándola o arrastrándola por el suelo mientras corría y realizaba un alarde de fuerza.

En cuanto al aseo/bienestar, los chimpancés utilizan hojas a modo de papel higiénico para limpiarse después de orinar o defecar y para deshacerse de restos de barro u otras sustancias adheridas a algunas partes de su cuerpo. Finalmente, en el contexto de la alimentación, la conducta instrumental del chimpancé es sublime.

Los chimpancés del oeste africano utilizan palos y piedras a modo de martillo y rocas y troncos a modo de yunque para romper la dura cáscara que presentan algunos frutos. Para ello, eligen los materiales más adecuados y los transportan de manera que optimizando su energía.

Este comportamiento, además, es tradicional y específico de esta zona, no habiéndose observado ni en el centro ni en el este de África. De este modo, se ha evidenciado que en el chimpancé se dan diferencias culturales entra las distintas poblaciones, al igual que pasa con otros comportamientos no instrumentales. De este modo, la cultura ha dejado también de ser dominio único del ser humano.

En las poblaciones del este de África, las que estudió Jane Goodall, el comportamiento instrumental más característico en el contexto trófico es el de utilizar ramitas, briznas de hierba y tallos de plantas para pescar y recoger hormigas y termitas, una conducta estudiada hasta la saciedad.

En el oeste de África, por su parte, utilizan bastones de madera para ensanchar la entrada de hormigueros y termiteros y poder acceder mejor al recurso alimenticio.

Conducta instrumental del chimpancé en cautividad

En cautividad, se han constatado y replicado todas las observaciones llevadas a cabo en libertad. Pero también se ha profundizado en otras.

Los chimpancés, por ejemplo, pueden apilar cajas para alcanzar un alimento que se encuentra demasiado alto para ellos, y pueden también rehacer un palo con sus distintas piezas para alcanzar un objeto o alimento lejano.

Además, los chimpancés han sido los únicos que han demostrado comprender las causas lógicas de muchas pruebas experimentales, como la del tubo.

Demasiado cerca como para no tenerlo en cuenta

Toda esta serie de observaciones y experimentos, así como las que se han producido en otro tipo de conductas, han provocado que el chimpancé se haya convertido para la ciencia en la especie animal ideal para servir de modelo en la reconstrucción del comportamiento de los primeros ancestros del ser humano.

Tal es así que muchos paleoantropólogos reconocen que el chimpancé representa, tanto en morfología como en comportamiento, la condición plesiomórfica del ser humano, es decir, el aspecto que este tuvo en su origen más lejano.