El bonobo (Pan paniscus), pese a poseer un potencial cognitivo elevado, apenas dio muestras, en un principio, de poseer una conducta instrumental reseñable. No obstante, es algo que se ha ido haciendo más evidente con el paso del tiempo.

Así, se suma a la larga lista de animales, primates y Grandes Simios no humanos que utilizan y fabrican herramientas (invertebrados, aves, mamíferos no primates, prosimios, calitrícidos, mono capuchino, papiones, macacos, gibones, orangutanes y gorilas).

Breve descripción del bonobo

El bonobo (Pan paniscus) forma, junto al chimpancé, el género Pan. Se separó del linaje humano un poco antes que el chimpancé, hace entre 5,5 y 5 millones de años. En libertad habita únicamente la región de Wamba en la República Democrática del Congo.

A simple vista es prácticamente igual que un chimpancé. Sin embargo, hay muchas diferencias, tanto en el aspecto físico como en el conductual.

Su cuerpo es más estilizado que el del chimpancé, con unas extremidades más largas y un pecho más estrecho. Su rostro es negro desde el nacimiento y su pelo toma la forma de lo que los humanos llamaríamos "peinarse con la raya en medio". Además, adopta con más frecuencia que el chimpancé la locomoción bípeda.

Los grupos de bonobos, también en contraposición a los chimpancés, se organizan en torno a las hembras, lo que ha pretendido verse como una organización de tipo matriarcal.

Pero, sin duda, fue su comportamiento sexual lo que les hizo famosos durante los años ochenta y noventa del siglo XX , ya que es el único animal (exceptuando al ser humano) que utiliza el sexo más allá de la reproducción: los bonobos utilizan las relaciones sexuales para mitigar las tensiones sociales.

Y lo hacen sin ningún tipo de constricción o tabú, observándose habitualmente relaciones sexuales entre macho y macho, macho y hembra, hembra y hembra, madre y cría, etc. Son también la única especie a parte de nosotros, que utiliza la postura "cara a cara" en la cópula.

Así, ante un conflicto social (por comida, por ejemplo), en vez de utilizar la violencia, como hacen los chimpancés y casi todos los animales, los bonobos se dan placer mutuamente.

Conducta instrumental del bonobo en libertad

En su estado natural, la conducta instrumental del bonobo no pasa de ser anecdótica. La única observación que se ha realizado la llevó a cabo Takayoshi Kano, que es al bonobo lo que Jane Goodall al chimpancé.

Así, Kano observó cómo varios individuos utilizaban ramas de enredadera con grandes hojas para proteger ciertas partes de su cuerpo cuando se producían las lluvias tropicales. No obstante, ni siquiera él mismo estaba seguro de que la finalidad fuera esa.

Conducta instrumental del bonobo en cautividad

La conducta instrumental del bonobo en cautividad choca directamente con lo observado en libertad, pues ha demostrado que puede superar sin problemas la mayoría de las pruebas que exigen el uso y fabricación de herramientas que han aprobado con éxito otros animales y primates.

Así, puede arrojar, agitar o lanzar objetos dentro de un contexto agonístico; ensamblar piezas de un mismo palo para acercarse comida; insertar palitos o ramitas en agujeros para obtener un premio alimenticio; utilizar hojas para eliminar heces de su cuerpo o para absorber agua y después beberla; y un largo etc.

Si embargo, fue Kanzi, el bonobo más famoso de todos, el que ha llevado a cabo la conducta instrumental más llamativa que jamás se ha visto en un animal no humano.

Kanzi, criado en cautividad y que posee una inteligencia muy elevada, fue capaz de aprender a tallar piedra, de un modo parecido al de los primeros ancestros humanos, producir lascas y utilizarlas para cortar una cuerda que le impedía acceder al premio que se hallaba dentro de una caja.

Además, inventó su propio método, consistente en lanzar la piedra contra el suelo y después recoger las lascas o cuchillas de piedra.

En general, pocos son los científicos que dudan de que el bonobo, pese a la ausencia de este comportamiento en libertad, es uno de los más sublimes maestros de la conducta instrumental no humana.

Necesidad de estudios más sistemáticos

El ejemplo del bonobo nos informa otra vez de que en cuanto al origen de la conducta instrumental se refiere, nada está escrito.

Si bien es cierto que hay una serie de contextos en los que esta es más proclive a aparecer (el de la alimentación, por ejemplo), no son en absoluto determinantes. Tampoco el hecho de que en libertad una determinada especie no muestre comportamientos instrumentales significa que no pueda; quizás simplemente no quiera o no lo necesite.

Esto es lo que sucedió con el bonobo, un vago natural en sus dominios, pero un experto y hábil maestro de las herramientas cuando le supervisan los seres humanos.