De acuerdo con el artículo 4 de la vigente Ley de Marcas de España se entiende por marca todo signo susceptible de representación gráfica que sirva para diferenciar en el mercado productos y servicios de un empresario frente a los productos y servicios de sus competidores.

Podrán constituir marcas las palabras, las imágenes, las letras, cifras así como las combinaciones de estas, las formas tridimensionales y los signos sonoros.

Según su propia definición las marcas deben cumplir con tres requisitos esenciales:

- Poder representarse gráficamente.

- Ser capaz de identificar productos o servicios de un empresario.

- Poder distinguir estos productos o servicios de los pertenecientes a los competidores.

Clases de marcas

Por lo que respecta a las clases de marcas, conviene señalar una clasificación de las mismas en función a diferentes criterios, como pueden ser, según el elemento mediante el cual vienen constituidas; según la titularidad de las mismas; y por último según el grado de conocimiento de las mismas.

Marcas, según el elemento por el que vienen constituidas

  • Inicialmente se constituyó una primera clasificación de marcas que incluía:
  • Las marcas denominativas.
  • Las marcas gráficas o figurativas.
  • Las marcas tridimensionales.
  • Las marcas mixtas, resultado de una combinación de las anteriores.
Con el paso de los años, fueron apareciendo nuevos subtipos de marcas, como pueden ser las sonoras, olfativas, gustativas o táctiles. En cuanto a la posibilidad de estas nuevas tipologías, de acceder a registro, es conveniente tener en cuenta que el requisito esencial para que una marca se constituya como tal es la representación gráfica. Teniendo en cuenta dicho requisito, parece imposible poder contemplar el registro de las marcas olfativas, gustativas o táctiles, siendo, sin embargo, posible el acceso al registro de las marcas sonoras, tal y como recoge actualmente el cuerpo legal de la vigente Ley de Marcas.

Requisitos particulares de la marca sonora

Carlos Fernández Novoa, Catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad de Santiago se hace eco del creciente uso de las marcas sonoras en Alemania, ya que entre 1995 y 1999 se presentaron ante la Oficina de Marcas más de 200 solicitudes de registro, y alrededor del 90% de estas consiguieron acceder al Registro.

Sin embargo, destaca el Catedrático que las marcas sonoras deberán cumplir un doble requisito:

  1. Por un lado, deberá aportarse una representación gráfica de la obra, a través de partitura o, en caso de no ser posible, a través de un sonograma de la misma.
  2. Por otro lado, deberá aportarse una representación sonora de la misma.
Hay que tener en cuenta que en el supuesto de la existencia de divergencias entre la representación gráfica y la sonora, siempre se tendrá en cuenta lo representado gráficamente a efectos de protección del registro y ejercicio del derecho de marcas, al constituir precisamente dicha representación gráfica la esencia del registro de marcas.

Marcas según su titularidad

En función a la titularidad de la marca podemos distinguir las marcas individuales y las marcas colectivas. Como su mismo nombre indica, serán marcas individuales aquellas pertenecientes a un único empresario y marcas colectivas aquellas que pertenezcan a un colectivo de empresarios.

La colectiva sirve para distinguir en el mercado los productos o servicios de una asociación de empresarios titular de la marca. La solicitud de marca colectiva deberá siempre acompañarse de lo que se conoce como Reglamento de Uso, y que constituye las condiciones y reglas de utilización de la marca que todos los componentes de la Asociación deberán cumplir para el uso correcto.

Marcas de garantía

No hay que confundir las marcas colectivas con un subtipo atípico de marca que es conocido como marca de garantía. Las marcas de garantía también son utilizadas por una pluralidad de empresarios, pero en este caso el titular de la misma tiene imposibilitado su uso por ley. El titular de la marca de garantía será el encargado del control acerca de las características comunes que represente, ya sea respecto a la calidad de los productos, el origen geográfico de los mismos, las técnicas de elaboración, etc.

El fundamento de que el propio titular de esta marca no pueda hacer uso de la misma es claro, ya que lo que se pretende es asegurar la correcta y objetiva labor de control por parte de este, de los elementos garantizados a través de la marca.

Marcas según su grado de conocimiento

Dentro de esta categoría encontramos las marcas notorias y las marcas renombradas. La diferencia de ambas viene determinada por el grado de conocimiento que tiene el público respecto a ellas. Las primeras son aquellas conocidas por la generalidad del público al que van destinadas, mientras que las segundas alcanzan el nivel máximo de conocimiento por la colectividad, siendo conocidas a nivel general.

La característica esencial de estas marcas es que la protección sobre estas será más amplia cuando mayor sea el grado de conocimiento de las mismas. De este modo, si la protección general que aporta el Registro de Marcas, en principio sólo abarca la imposibilidad de registrar una marca igual o similar para identificar la misma clase de productos, en el caso de las marcas renombradas, por ejemplo, la protección se amplía al máximo, no siendo posible registrar ningún tipo de marca que pueda crear confusión, sean cuales sean los productos que se pretenda identificar.